Durante el proceso independentista venezolano existieron un conjunto de sitios en la jurisdicción nacional donde se realizaron una serie de batallas. Y uno de esos lugares emblemáticos lo constituyó el Campo de Carabobo.
En ese sitio histórico se efectuó la batalla de igual nombre. Ahí mismo se realizó la Batalla de Carabobo, conducida magistralmente por el Libertador Simón Bolívar, quien derrotó al ejército español el 24 de junio de 1821.
En la acción militar, Simón Bolívar demostró sus condiciones y cualidades políticas y militares al poner en práctica con sapiencia los principios esenciales de la guerra. Ese lugar donde se desarrolló la Batalla de Carabobo es estimado como una reliquia histórica, al efectuarse una acción valerosa y heroica de un conjunto de jefes patriotas que se esmeraron para darnos la libertad de la Patria venezolana oprimida por el yugo español.
El Campo de Carabobo es un hermoso sitio histórico contentivo de la estructura siguiente: El Mirador ubicado en la Colina del Chaparral. Su esquema es una figura arquitectónica contentiva de los relatos de la campaña y de la Batalla. Desde ese sitio se mira al Campo de Carabobo y donde se efectuó la acción de combate.
El Arco
Eterno, es el primer monumento ubicado en ese punto decisivo para la Independencia. Se inauguró el 24 de junio de 1921, en conmemoración del primer centenario de esa fecha inolvidable. Esta figura está situada entre el Monumento Central y el Paseo de los Héroes.
Debajo del Arco y en el centro está la Tumba del Soldado Desconocido, y además los restos de un Soldado Venezolano que actuó en la Batalla de Ayacucho. Asimismo, hay una lámpara votiva encendida permanentemente. En el lapso de casi trece años de penosa campaña militar ocurrieron varios hechos admirables, entre los cuales sobresalen:
Las pérdidas de la Primera y Segunda República, la Campaña Admirable, conducida por Simón Bolívar en 1813, los exilios de El Libertador y de otros destacados jefes patriotas, elaboración de documentos estelares por intermedio del padre de la Patria, tales como:
El Manifiesto de Cartagena, la Carta de Jamaica, los discursos de Simón Bolívar ante los Congresos de El Rosario de Cúcuta, la creación de la Gran Colombia, las campañas del Ecuador en el año de 1816-1817, el Armisticio de Santa Ana en Trujillo en 1820.
Después de una estadía de casi 10 meses de El Libertador conjuntamente con su Estado Mayor y su gobierno en San Cristóbal se llegó a los tratados existentes de suspensión de hostilidades y regularización de la guerra con el fin de preparar las tropas lo mejor y luego calcular la estrategia para la futura Batalla de Carabobo a realizarse el 24 de junio de 1821.
En las cortas visitas a la Villa de Juan Maldonado, se hospedó varias veces en la residencia de María del Carmen Ramírez de Briceño, ubicada en la esquina de la carrera 4 con calle 4. Desde ese sitio El Libertador se dedicó a preparar y suministrar material a las tropas de la Gran Colombia.
Para entonces acompañaban al Libertador los jefes patriotas: Antonio José de Sucre, Rafael Urdaneta, Ambrosio Plaza, Pedro Briceño Méndez, Carlos Soublette, Félix Ribas, entre los más destacados.
A comienzo de 1821 los patriotas liberaron a Maracaibo, lo cual originó que el jefe español Miguel de La Torre, quién había firmado con otros líderes españoles un tratado de Regularización y Armisticio con El Libertador en Trujillo, estimó esa acción bélica como incumplimiento de los Tratados establecidos y firmados en Trujillo.
Al pasar unos días de análisis del terreno de las tropas enemigas, el ejército patriota inicia un estudio y avance de los distintos lugares cercanos a Carabobo. Los dos ejércitos se enfrentaron el 24 de junio de 1821 en la sabana de Carabobo.
Con el triunfo de Carabobo se originaron varios hechos, tales como:
El ejército realista huyó a Puerto Cabello, la rendición de La Guaira con la capitulación del realista Pereira, la toma de Cumaná, la capitulación de Cartagena y en noviembre de 1823 el General José Antonio Páez ocupa a Puerto Cabello. Al transcurrir la victoria de Carabobo,
El Libertador desde Valencia le escribe al Presidente del Congreso de La Gran Colombia para manifestarle la preocupación de los esclavos. Al respecto le expresó:
Los hijos de los esclavos que en adelante hayan de nacer en Colombia deben ser libres, porque esos seres no pertenecen más que a Dios y a sus padres y ni sus padres los quieren infelices.
Esa benevolencia con los esclavos la había manifestado en Carúpano el 2 de junio de 1816 y el 16 de julio de 1819 en Angostura. Esas intenciones de nuestro líder de Américaera un legado derivado de la Batalla de Carabobo.
Por último, El Libertador tenía el gran anhelo de liberar a otras repúblicas suramericanas sometidas al dominio español.
Después de la victoria de Carabobo se desataron las victorias de Pichincha en 1822, Bomboná en 1822, Junín en 1824 y Ayacucho en 1824.Evoquemos la Batalla de Carabobo que nos dio la Independencia del yugo español. Demos gracias al Todopoderoso por darnos líderes patriotas como El Libertador Simón Bolívar y otros nacionalistas que nos dieron la Independencia.
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