Según varios ingenieros agrónomos, algunos productores que proyectaban cultivar hasta 400 hectáreas ahora consideran sembrar solo un 50 %, debido al riesgo asociado a la falta de lluvias y a la ausencia de mecanismos de respaldo financiero
La producción de maíz en Venezuela enfrenta un panorama incierto este año, debido a los efectos del clima, la falta de financiamiento y las dificultades que atraviesa el sector agrícola, advirtió Saúl Elías López, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines.
Durante una entrevista concedida al programa 2+2 de Unión Radio, López explicó que en 2025 se sembraron unas 305 mil hectáreas de maíz en el país, de las cuales 65 % correspondieron a maíz blanco y el resto a maíz amarillo. Sin embargo, alertó que la posibilidad de períodos de sequía más prolongados podría reducir la superficie cultivada en el próximo ciclo.
El dirigente gremial señaló que actualmente la producción nacional cubre cerca de 50 % de la demanda interna, mientras el resto depende de importaciones provenientes principalmente de Brasil y Argentina. Según dijo, el ingreso de maíz importado ha aumentado en los primeros meses del año y podría incrementarse en los próximos períodos.
Con estas importaciones se está cubriendo el 50 % de la demanda del país (…) la expectativa del productor es que se pueda seguir importando y que va a afectar el precio”, expresó López al advertir que muchos agricultores han optado por reducir sus planes de siembra ante la incertidumbre climática y económica.
Indicó que algunos productores que proyectaban cultivar hasta 400 hectáreas ahora consideran sembrar solo la mitad, debido al riesgo asociado a la falta de lluvias y a la ausencia de mecanismos de respaldo financiero.
López insistió en la necesidad de modernizar el sector agrícola mediante la incorporación de tecnología y sistemas avanzados de monitoreo meteorológico que permitan prever fenómenos climáticos y reducir pérdidas en las cosechas. También propuso el desarrollo de seguros agrícolas que brinden mayor protección a los productores.
Aquí en Venezuela todo el riesgo lo asume el productor”, afirmó el representante de los ingenieros agrónomos, quien además planteó mejorar la red hidrometeorológica nacional para ofrecer modelos predictivos más precisos a los agricultores.
El gremialista recordó que la cosecha correspondiente al ciclo 2026 se espera entre octubre y noviembre, por lo que consideró fundamental iniciar con suficiente antelación la planificación agrícola para elevar la productividad nacional y reducir la dependencia de las importaciones.
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