Abelardo de la Espriella está prácticamente empatado con Iván Cepeda y le ganaría en segunda vuelta por más de ocho puntos.
Semana revela los resultados del más reciente estudio electoral de AtlasIntel que una magistrada del CNE intentó censurar. Abelardo de la Espriella se dispara, está en empate técnico con Iván Cepeda y le gana en una eventual segunda vuelta por más de 8 puntos porcentuales.
Cepeda, con el 38,7 por ciento, y De la Espriella, con el 37,3 por ciento, están prácticamente en empate técnico, mientras que Paloma Valencia queda atrás con el 14,3 por ciento. Foto: SEMANA
Llegó la hora de la verdad. A ocho días de las elecciones presidenciales, SEMANA revela los resultados de la más reciente encuesta de AtlasIntel que la magistrada Fabiola Márquez, del Consejo Nacional Electoral (CNE), quiso censurar. El estudio confirma que Abelardo de la Espriella se disparó en intención de voto y está en empate técnico con Iván Cepeda, a quien le ganaría en segunda vuelta por más de 8 puntos porcentuales. Paloma Valencia, la candidata del Centro Democrático, se desplomó.
De acuerdo con los datos, Cepeda, con el 38,7 por ciento, y De la Espriella, con el 37,3 por ciento, están prácticamente en empate técnico de cara a la primera vuelta, teniendo en cuenta que el margen de error del estudio es del 1 por ciento.
A pesar de su desplome en las encuestas, Paloma Valencia insiste en que es la única que le gana a Cepeda
Según algunos expertos electorales consultados por este medio, por el ritmo de crecimiento que viene presentando, De la Espriella podría superar a Cepeda en votación el próximo 31 de mayo.
Valencia, por su parte, se descolgó al 14,3 por ciento.
Luego están Sergio Fajardo (3,9 por ciento), Claudia López (1,1 por ciento), Santiago Botero (0,4 por ciento), Luis Gilberto Murillo (0,2 por ciento), Miguel Uribe Londoño (0,2 por ciento), Roy Barreras (0,2 por ciento), Sondra Macollins (0,2 por ciento), Carlos Caicedo (0,2 por ciento), Mauricio Lizcano (0,1 por ciento), Gustavo Matamoros (0 por ciento) y voto en blanco (3,2 por ciento).
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La encuesta de AtlasIntel fue realizada entre el 18 y el 21 de mayo entre 4.531 personas en todas las regiones del país, mediante la metodología Random Digital Recruitment (Atlas RDR), conforme a la nueva ley que rige estos estudios. El nivel de confianza es del 95 por ciento.
Frente a una eventual segunda vuelta, los datos indican que queda derribado el mito de que Paloma Valencia era la que tenía el mejor desempeño frente a Iván Cepeda en ese escenario. Según AtlasIntel, De la Espriella sería el presidente con el 50 por ciento de los votos; es decir, le sacaría 8,7 puntos porcentuales de ventaja a Cepeda (41,3 por ciento).
Valencia, por su parte, ganaría de una manera más apretada y llegaría a 44,6 por ciento de los votos, mientras Cepeda tendría 41,5 por ciento. En el caso de Fajardo (38,8 por ciento) habría un empate técnico con Cepeda (38,7 por ciento).
En los últimos días, se evidenció que las encuestas de Invamer (Noticias Caracol y Blu Radio) y Guarumo (El Tiempo) validaron las tendencias de AtlasIntel sobre las preferencias de los colombianos en medio de una intensa campaña presidencial.
Hoy es más competitivo en segunda vuelta Abelardo que Paloma, y la explicación (…) es que Abelardo consolida con mayor fuerza la derecha y además tiene más porcentaje de personas de centro que Paloma, explicó Martín Orozco, gerente de Invamer, en diálogo con Noticias Caracol.
La disputa por las regiones
La encuesta de AtlasIntel para SEMANA muestra que De la Espriella, en los últimos días, mejoró su desempeño y lidera la intención de voto en la costa caribe (43,8 por ciento), una región que es vital para llegar a la Casa de Nariño, y también en la región central (44 por ciento), que cubre a Antioquia y el Eje Cafetero. Cepeda perdió terreno en el Pacífico, pero sigue siendo el líder (45,6 por ciento), al igual que en Bogotá (44,1 por ciento). Por su parte, Paloma Valencia perdió su único fortín, la Amazonía y la Orinoquía, que hoy controla De la Espriella (56 por ciento).
El único enemigo es Cepeda. Condeno cualquier ataque contra el presidente Álvaro Uribe, a quien aprecio y admiro: Abelardo de la Espriella
Los datos reflejan que, definitivamente, Valencia perdió la batalla por el voto femenino (solo tiene el 15,4 por ciento). En esa población, el líder es De la Espriella (38,5 por ciento) y le sigue Cepeda (35,5 por ciento). El candidato del Pacto Histórico está a la cabeza de la intención de voto entre los jóvenes de entre los 18 y los 34 años, y De la Espriella domina entre las personas con edades entre los 35 y los 59 años. Cepeda también gana entre los mayores de 60 años, algo que está directamente relacionado con las políticas del Gobierno Petro hacia dicha población.
Para derrotar a Cepeda, que tiene a su favor al presidente y la maquinaria del Gobierno, al igual que el presupuesto, la unión de la oposición es definitiva, tal como lo pidió esta semana el senador republicano Bernie Moreno, de origen colombiano, y uno de los más cercanos al presidente Donald Trump.
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Básicamente, esta es una carrera a tres bandas. Los dos candidatos que yo diría que están alineados (…), al amanecer del lunes primero de junio, tienen que estar completamente unidos, dijo Moreno, en referencia a De la Espriella y Valencia. Quien gane tiene que tener el apoyo completo e inequívoco del otro grupo, no solo de un candidato, sino de los seguidores y simpatizantes del candidato (…) El mensaje que quiero transmitir a la gente de Colombia es que tienen que votar como si su país dependiera de ello, agregó el congresista.
Abelardo le gana a Paloma
En política, la incoherencia y los errores se pagan caros. Eso es exactamente lo que le ha pasado a Valencia, quien ganó la Gran Consulta por Colombia con más de 3 millones de votos. En los primeros 15 días luego de ese triunfo, la candidata del Centro Democrático acaparó gran parte de los titulares y el interés de la opinión pública. Su primer paso consistió en elegir a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial para atraer al votante de centro, pero en esa labor descuidó a su electorado uribista y de derecha que ya había empezado a moverse hacia la campaña de De la Espriella. Al final, Valencia se ‘oviedizó’.
Las contradicciones públicas entre Valencia y Oviedo se fueron agudizando con el paso de los días. Aunque argumentaron sumar entre diferentes para hacer de Colombia un país más grande, lo cierto es que nunca pudieron concretar un propósito común. Sus constantes choques en temas sensibles como la adopción por parte de parejas del mismo sexo, la JEP, el proceso de paz con las Farc y el Gobierno de Juan Manuel Santos ahuyentaron a un porcentaje considerable de sus electores.
El episodio que más daño le hizo a la fórmula Valencia-Oviedo fue cuando, en medio de la reciente oleada terrorista en el Cauca y el Valle, la candidata propuso al expresidente Álvaro Uribe como su ministro de Defensa, pero Oviedo la desautorizó. La inconformidad en el uribismo creció a tal punto que Valencia tuvo que regañar en público a Oviedo y recordarle: La presidenta soy yo. Oviedo no se quedó callado y le replicó que era consciente de que su papel era de llanta de repuesto. En últimas, ambos quedaron mal con la derecha y el centro.
Los errores de la campaña de Valencia se cuentan por montones. A pesar de la impopularidad de los partidos tradicionales, que en su mayoría apoyaron al Gobierno Petro en el Congreso, la candidata los recibió sin filtro alguno. Pese a que dijo que recibía a partidos y no bandidos, las evidencias demostraron que eso no fue así. De hecho, SEMANA documentó cómo el condenado representante a la Cámara Wilmer Carrillo, del Partido de la U, organizó un evento político para Valencia en Cúcuta. Ese sábado 9 de mayo, el presentador gritaba: ¿Dónde están los amigos de Carrillo?. Luego, cuando se conoció lo ocurrido, la candidata no dio ninguna explicación al respecto.
Esta semana, Valencia se reunió con el Partido Liberal y el expresidente César Gaviria, y la imagen que trascendió la mostró a ella posando al lado del senador electo Yessid Pulgar, hermano y heredero político del exsenador Eduardo Pulgar, condenado por soborno.
La campaña de Valencia también ha pagado un costo muy alto por cuenta de las informaciones que circulan de una supuesta cercanía suya con el ministro del Interior, Armando Benedetti, en medio de la campaña. Adicionalmente, la propia candidata ha levantado polémica al asegurar que en su gabinete podría nombrar a ministros uribistas, de centro y de izquierda, incluyendo a algunos que acompañaron a Petro en el inicio de su mandato.
Pero no solo eso. La presencia en su campaña de varios exfuncionarios del Gobierno Santos y la puerta que le abrió a Claudia López, quien durante décadas ha llamado paramilitar a Uribe, le han generado fuertes críticas. Hoy, Valencia se ve desesperada y errática a tal punto que pasó de decir que votaría por De la Espriella en una eventual segunda vuelta, si ella no ganaba, a decir que no le cargará la maleta, y a atacarlo por haber sido abogado de Álex Saab y hasta por utilizar chalecos antibalas, calificándolo de cobarde.
El electorado de derecha se ha resentido por estos ataques porque dividen a ese sector y le dejan el camino libre a Iván Cepeda. La última jugada de Valencia de recibir el apoyo de Luis Almagro, exsecretario general de la OEA, tampoco le salió bien. Almagro no solo no puede votar en Colombia, sino que además ha sido un defensor de Maduro, de Petro y del proceso de paz con las Farc en La Habana.
Todos estos errores e incongruencias han sido capitalizados por De la Espriella, quien se dedicó a recorrer el país, rechazó públicamente el apoyo de los partidos tradicionales y puso en marcha una campaña de los nunca contra los de siempre, donde él dice representar a los primeros y asegura que Valencia pertenece a los segundos.
En sus multitudinarias manifestaciones, De la Espriella genera emociones y promete la patria milagro al lado de su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo. El candidato del movimiento Defensores de la Patria también despertó solidaridad en el país al responderle a Paloma Valencia que si Miguel Uribe Turbay hubiese tenido la protección que él tiene, estaría entre nosotros. La plaza de Lourdes en Bogotá estalló en aplausos cuando los asistentes escucharon esa frase.
El Tigre ha sido cuidadoso y, en los últimos días, a pesar de las tensiones, ha enviado un mensaje contundente alrededor del jefe del uribismo. El único enemigo es Cepeda; condeno cualquier ataque contra el expresidente Álvaro Uribe, a quien aprecio y admiro, aseguró.
Con las últimas encuestas, se espera que se active el voto útil en la oposición ante el temor que genera un gobierno de Iván Cepeda. En ese sentido, aún sigue la estampida de seguidores de la campaña de Valencia hacia la de De la Espriella en los días que restan para la cita en las urnas.
Amenazas y seguridad
Mientras más se acercan las elecciones, más aumenta la tensión por las amenazas contra los candidatos. De la Espriella tuvo que cancelar algunas manifestaciones en diferentes ciudades ante informaciones graves sobre posibles atentados en su contra. En los últimos días asesinaron a dos integrantes de su campaña, entre ellos al coordinador en Cubarral (Meta). Esta semana, igualmente, fue vandalizada la sede de Paloma Valencia en Bogotá y agredieron al expresidente Uribe y a su familia en su finca en Rionegro (Antioquia). El Gobierno ha dicho que busca garantizar la seguridad de los candidatos de la oposición y ha alertado de planes contra Iván Cepeda.
La preocupación es latente porque el orden público sigue alterado en regiones como el suroccidente, en donde ha habido una seguidilla de atentados terroristas. La Registraduría ha sido clara en que más de un centenar de municipios está en riesgo electoral.
El próximo 31 de mayo, los colombianos se juegan su futuro. En el caso de la oposición, la unión es definitiva para lograr el triunfo, como lo decía el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, fallecido recientemente, quien proponía que los votantes debían rodear al candidato que tuviera más fuerza para derrotar al petrismo.
Atrás deberán quedar los egos, las rencillas, los ataques y el propósito debe ser uno solo: ganar las elecciones y vencer a Iván Cepeda, el candidato que representa el continuismo de Petro, que promete seguir bajo la paz total, la misma que fracasó, y que apuesta por una mayor estatización y una constituyente que podría cambiar definitivamente el país que los colombianos conocen.
Esta es la encuesta, con su respectiva ficha técnica:
Revista Semana

