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Jaime Rubio Hancock: Al fin una guerra santa a la que me apuntaría

 

El Papa León XIV ha llamado a una cruzada contra las máquinas. O eso podríamos pensar tras la acogida entusiasta que ha tenido en Twitter y Bluesky la encíclica Magnifica Humanitas, en la que la Iglesia alerta de los riesgos de la inteligencia artificial (IA). En concreto, muchos tuiteros bromeaban que ha comenzado la yihad butleriana, en referencia a la guerra contra ordenadores y robots de la saga de novelas Dune, de Frank Herbert. Lo de butleriana no viene de Judith Butler —la encíclica no ha ido tan lejos―, sino del escritor inglés del siglo XIX Samuel Butler, autor de Darwin entre las máquinas, donde advierte del peligro de que los artilugios mecánicos reemplacen a los humanos en el dominio del planeta.

El texto de León XIV ha sido leído y comentado por católicos y también —quizás incluso más— por ateos y agnósticos, sorprendidos por el alcance de una encíclica que no solo pide que nos alcemos contra Skynet, si exageramos un poco, sino que también defiende que el valor de las personas no depende de lo que producimos y reclama que algunos dejen de abusar de la doctrina de la guerra justa como excusa para cualquier ofensiva militar. Esto último parece una indirecta al vicepresidente de Estados Unidos, el católico J. D. Vance, quien en una entrevista con The New York Times en abril se dedicó a hacer Papasplaining e intentó corregir los tuits de León XIV contra los ataques a Irán y la guerra en Oriente Próximo. También se ha acogido con satisfacción la cita de J. R. R. Tolkien sobre nuestra responsabilidad personal, que se ha leído como otra indirecta, en este caso dirigida a quienes se han apropiado de El Señor de los Anillos como si fuera una defensa novelada del fascismo xenófobo, entre ellos, Peter Thiel, cofundador de la empresa de espionaje y defensa Palantir, y Giorgia Meloni, primera ministra de Italia.

Nuevo evento histórico desbloqueado: El Papa vs Skynet.    — Carne Radioactiva (@Mayte_BL) May 25, 2026

Ahora me voy a tener que bautizar católica para que cada vez que me digan que use Chat GPT pueda decir que “mi religión me lo prohibe”    — Fran an Craite, the talking mongoose (@FranDeErra) May 25, 2026

Nunca creí vivir lo suficiente para que un Sumo Pontífice inicie la guerra contra las máquinas    — Abraham (@gomezilustra) May 25, 2026

Esta buena acogida de los tuiteros más rojos se explica porque la encíclica parece una respuesta progresista al tecnopopulismo ultra comandado por Donald Trump y por esos empresarios que quieren imponer unas fantasías algorítmicas que nos venden como inevitables. En este futuro, las máquinas decidirán qué países atacamos, quién va a la cárcel o en qué podremos trabajar, si es que queda algo parecido a un empleo. El entusiasmo ante el texto de León XIV ha sido tal que casi parecía que el Papa hubiese firmado una secuela del Manifiesto comunista y no otra pastoral.

Es posible que con Francisco y con León XIV la Iglesia haya cambiado. Pero es muy probable que el mundo haya cambiado aún más. En su documento, el Papa dedica páginas a recordar la doctrina social católica, incluida la crítica a la industrialización de la encíclica Rerum novarum, de León XIII, publicada en 1891. Quiere dejar claro que sigue una línea doctrinal ya establecida y que no pretende empezar ninguna revolución, más allá de recordar que cada pontífice ha aportado “una contribución original a la luz de los ‘nuevos asuntos’ de su tiempo”. El asunto de nuestro tiempo es la IA que, como toda tecnología, no es neutral, una idea que no debería sorprender a nadie desde que se lanzaron las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Y sobre la que todos tenemos derecho a opinar y a decidir, y no solo Elon Musk, Sam Altman y dos o tres megamillonarios más, porque nos afectará también a todos.

No debería ser revolucionario recordar que la tecnología ha de estar al servicio de la humanidad. Pero, como hemos visto en las últimas dos décadas, los tecnomagnates quieren lo contrario, que la humanidad esté al servicio de su tecnología. El Papa no es un rojo peligroso; el problema es que la gente que ha hecho más ruido —Musk, Altman, Bezos, Zuckerberg, Thiel— ha colapsado nuestra atención con los ataques más ridículos contra la democracia, la libertad de expresión y nuestra autonomía, dando por absoluta su capacidad de influencia. Estamos haciendo caso a gente que piensa que una máquina para chatear es el primer paso para subir nuestras conciencias a la nube, como si una persona fuera una peli pirateada. Y a empresarios que se benefician de ayudas y contratos públicos, como Elon Musk con Tesla o Thiel con Palantir, pero que viven aterrados por la idea de pagar impuestos. O a tipos como el invertor Marc Andreessen, quien hace unas semanas dijo que no dedicaba tiempo a pensar en lo que hacía y justificaba su irreflexión con la idea de que la introspección es un invento moderno, como si Sócrates fuera un personaje de Marvel.

El Papa solo nos ha recordado que no debemos olvidar quién manda aquí y que, si hay un Dios, no es esta tecnoligarquía ni ninguna de sus invenciones. Ese mensaje es de izquierdas. Y de derechas. Y de centro. Es universal, que a fin de cuentas es lo que significa católico en griego.

Amor lo siento si tienes casa sola pero el Papa llamó a la jihad internacional contra las máquinas hablamos en treinta años cuando la coalición biológica sea victoriosa — 🇵🇸 soldado de luis díaz (@utopianalien) May 25, 2026

Yo hace 20 años: la Iglesia Católica es una reliquia de otra era     Yo en 2026: la Iglesia Católica es la última esperanza — Adrián (@VialeAdrian) May 25, 2026

Perdóname, Martín Lutero, pero ahorita los protestantes estamos del lado del Papa. — Valeria Montserrath (@CNomadaa) May 25, 2026

2018: la única iglesia que ilumina es la que arde 2026: creo que me voy a tener que hacer católico  — nicolas (@nikxlasm) May 25, 2026

Diosito si ese hombre es para mí muéstrame al Papa citando a Gandalf en una encíclica  — V. (@ulvgmth) May 25, 2026

My entire feed rn is just atheists and agnostics wrestling with their positive feelings about catholicism — DiamondEyesFox (@DiamondEyesFox) May 25, 2026

Si la lectura obligada del Papa citando a Tolkien es que es un mensaje para Palantir, Thiel va a empezar a verlo como su anticristo.     — Adrián (@VialeAdrian) May 25, 2026

The pope is starting the butlerian jihad!!” it’s called the Catholic Worker Movement, grab a hammer and a soup ladle.    — one dozen rats at a keyboard (@PanasonicDX4500) May 26, 2026    https://t.co/RNcGTQFdNp pic.twitter.com/K345Zz9gi1     — Lordo (@LordoLordor) May 25, 2026

No one could have foreseen that the butlerian jihad will be catholic https://t.co/RUfg9eyCJE     — jeremy (@jeremylovesyall) May 25, 2026.

 

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