No hay nada más poderos que una idea a la que le ha llegado su tiempo. Víctor Hugo.
Venezuela se ha convertido en objeto de estudio y preocupación no sólo en las universidades, o de los parlamentos, gobiernos o ciudadanía en general en el globo terráqueo y no es para menos. Dada la importancia de nuestro país, no sólo por su potencial en petróleo o gas, o proveedor de energía eléctrica a través del Guri, minerales, oro, coltán o tierras raras para el desarrollo de la Inteligencia artificial. Y qué decir de los millones de hectáreas para el desarrollo agrícola, o el turismo con costas, o llanos, con una población que apenas supera los 33 millones de personas.
Una empresa por pequeña o grande que sea administrativamente mal llevada, tiene un destino incierto. Igual sucede con un país cuando es gobernado por los peores, la corrupción y la familiaridad los absorben, van derechito al fracaso, Los ejemplos huelgan, en Malasia, el ex primer ministro Najir Razak, desvió miles de millones de dólares de un fondo soberano estatal creado supuestamente para el desarrollo del país, y lo que hizo fue financiar películas en Hollywood, adquisición de mansiones y yates para sus familiares mientras el país colapsaba por la corrupción sistémica.
El sistema democrático de la República de Weimar se debilitó tanto que permitió el ascenso de Adolf Hitler al poder. Al igual que los gobiernos de la cuarta república en Venezuela se debilitaron tanto que llevaron a Hugo Chávez al poder y éste a Nicolás Maduro.
La Cacocracia es el gobierno de los peores, los menos capaces, los más cínicos de la sociedad. Son incompetentes, corruptos y muy familiares a tal punto que degeneran las instituciones. Se valen, para su sostenimiento en el poder del espíritu de la Fuerza.
La Cacocracia necesita sostenerse el poder la mayor cantidad de tiempo posible aun cuando el rechazo al gobierno sea general, se vuelven adictos al poder y harán lo imposible por continuar sin prever las consecuencias. No tengo ninguna duda de que el gobierno de Nicolás Maduro encajó perfectamente en esta categoría de Cacocracia. Fue en las elecciones del 28 de Julio de 2024 cuando Nicolás Maduro pierde las elecciones presidenciales ante el rechazo generalizado del pueblo venezolano con Edmundo González Urrutia, apoyado por María Corina Machado. Fue su gran pérdida y su gran oportunidad de reflexionar y reconocer su derrota, pasar a la oposición y reconstruir sus fuerzas. Pero los adictos no piensan así, se creen invencibles, todo poderoso y piensan que sostenerse en el poder es para siempre. Pudo haberle dado una miradita a la historia y revisar algunos casos como el de Adolf Hitler que se creyó amo del mundo, pero, la realidad fue otra.
Quienes lideran los gobiernos cacocráticos no lo hacen para siempre, unos perduran más tiempo que otros en el poder, pero la justicia les llega cuando menos lo esperan. Ahora Nicolás junto con su esposa están pasando por los peores tormentos de sus vidas. Por ahora en el juicio que se les sigue en EEUU se han declarado NO CULPABLES, pero, no tengo ninguna duda que en el proceso y más pronto que tarde, ambos se declararán CULPABLES al igual que Alex Saab quien ya ha venido colaborando con el gobierno de EEUU. Alex Saab, Nicolás Maduro y Cilia Flores forman la trilogía que dará mucho de que hablar, no sólo en Venezuela sino en los países con los que llevaban fieles relaciones que nada tenían que ver con el socialismo, ni con revolución, ni con doctrinas de cualquier tipo, por el contrario, son muchos los personajes que tendrán que esconderse bajo las piedras porque sus nombres serán mencionados y con ello, juzgados ya no por la conciencia divina sino por tribunales imparciales que aplicarán la tan anhelada justicia en Venezuela.
Justo es que después de tanto sufrimiento que aún persiste, el pueblo venezolano, en justicia, pueda comenzar a transitar por caminos que lo lleven hacia la felicidad. Si bien es cierto que 27 años de deconstrucción de un país no se construirán en poco tiempo, pero, también es cierto que la INCERTIDUMBRE puede desestabilizar la salud mental al desafiar nuestra necesidad biológica de control y predictibilidad. De suyo genera ansiedad, altera el ánimo, activa la alerta temprana ya que el cerebro percibe lo desconocido como una amenaza potencial al no poder planificar a mediano o largo plazo, las personas se enfocan exclusivamente en la inmediatez y la supervivencia. Esto suele traducirse en compras nerviosas, reacciones reactivas en redes sociales o toma de decisiones drásticas motivadas por el medio difuso, si a esto le agregamos que aún persisten los presos políticos en las cárceles; que no hay aumento salarial desde el 2022; que el dólar y la inflación se apoderan de los pocos recursos que puede tener una familia; que se mantiene intacto el gobierno que ha causado la tragedia social venezolana, entonces, ¿cómo no estar al borde de la desesperación?
Necesario es planificar y actuar. Sabemos de nuestro potencial económico, y que es posible salir de la sombra, pero para ello necesitamos darnos el gobierno de la Meritocracia, el gobierno de los mejores, de los formados profesionalmente para optar a un cargo, el gobierno de los honestos, necesitamos un gobierno profundamente democrático, elegido por el pueblo. Así como también de instituciones que emerjan de la voluntad popular.
Lo Político, lo institucional, lo legítimo determina lo económico y éste a su vez sobre determina lo político, de allí que pensar que “es el momento del petróleo” sin avanzar en lo político, en un proceso electoral que legitime los contratos petroleros, es como esperar un milagro. Mucho se comenta que no es el momento de María Corina, es decir, de las elecciones, porque el pueblo se desencantaría al no ver resultados en lo inmediato, como si éste pueblo es ignorante, pues se equivocan quienes así piensan, comenzando por el gobierno de Estados Unidos en tanto que “tutor de Venezuela”, ellos deberían darse una pasadita por cualquier urbanización o barrio y dialogar con la gente, allí no encontrarán eunucos políticos, encontrarán, si, a un pueblo que sufre y está bravo y protesta diariamente por la falta de luz, pero, están bravos porque los que causaron el desastre les siguen mintiendo descaradamente, que si la iguana es la culpable de que no haya electricidad, cuando es público, notorio y comunicacional que los ladrones están al descubierto y otros que no lo están tanto, saldrán del closet apenas Nicolás, Cilia y Alex Saab abra esa boca.
Así las cosas, en lo inmediato se debería de nombrar una Junta de Gobierno de ciudadanos de reconocida solvencia moral y profesional que pueda planificar y dar respuesta inmediata la sociedad civil sobre los tiempos necesarios para ir a un proceso electoral muy amplio, fundamentalmente, Presidencia de la República y Asamblea Nacional, pues con ello, se logrará la legitimidad necesaria para avanzar en la legitimación de los demás poderes del Estado. Obviamente habrá que nombrar un nuevo CNE y Tribunal Supremo de Justicia, ambos para ser ratificados o cambiados posteriormente.
¡Avancemos ya hacia el Estado democrático!
Sociólogo

