Los alarmantes datos se presentaron durante un foro académico en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde se expuso la vulnerabilidad de las aves playeras que dependen directamente de la fauna marina, como peces y moluscos, para poder subsistir. Un flamenco cubierto de petróleo y otro natural.
15 especies de aves marinas están en riesgo de desaparecer por derrames de crudo en las costas de Venezuela
La biodiversidad marina en Venezuela enfrenta un escenario crítico que pone en riesgo su supervivencia. Un grupo de biólogos y especialistas ambientales advirtió que al menos 15 especies de aves, pertenecientes a ocho familias distintas, están en peligro de desaparecer de los litorales venezolanos debido a la severa contaminación que provocan los derrames de petróleo.
Los alarmantes datos se presentaron durante un foro académico en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde se expuso la vulnerabilidad de las aves playeras que dependen directamente de la fauna marina, como peces y moluscos, para poder subsistir.
Las especies vulnerables y el doble daño del crudo
Una exhaustiva investigación realizada entre 2019 y 2026 por Sandra Giner, magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad Simón Bolívar (USB) y doctora en Ecología, determinó que el impacto de los hidrocarburos afecta de manera directa a las gaviotas, petreles, albatros, pelícanos, bobas, salteadores y a los depredadores tope de la cadena alimenticia.
Giner, quien además coordina el Observatorio de Aves Urbanas en el Jardín Botánico de Caracas, explicó que el petróleo destruye la vida de estos animales mediante dos mecanismos fatales:
*El primero es un daño mecánico conocido como «petroleado», el cual ocurre cuando el crudo impregna el plumaje, eliminando la movilidad de las aves, impidiendo que se alimenten y alterando su termorregulación, lo que las conduce a la muerte o al fracaso en sus rutas migratorias.
*El segundo mecanismo es interno y se produce por la ingesta de presas contaminadas, lo que desata cuadros de toxicidad gástrica y hepática que dañan severamente su estómago e hígado.
La opacidad gubernamental y la negligencia institucional
Ante esta realidad, la experta denunció la alarmante falta de controles, la ausencia de un monitoreo oficial y la inexistencia de planes de contingencia por parte de las instituciones del Estado para reparar los daños ecológicos.
Un ejemplo claro de esta desatención se evidenció en la playa Punta Caimán (Higuerote, estado Miranda), donde se detectaron charcos de petróleo en la zona intermareal debido a filtraciones en un oleoducto que corre paralelo al Golfete de Coro.
A pesar de que la industria petrolera intentó contener la fuga colocando parches en las tuberías, la contaminación ya había provocado la muerte masiva de peces e invertebrados en la zona.
Esta falta de transparencia fue respaldada por Alejandro Álvarez, coordinador de la ONG Clima21, quien denunció que las autoridades venezolanas ocultan el impacto real de los derrames petroleros sobre la economía local, los ecosistemas y la salud pública.
Álvarez señaló que las consecuencias de la exposición al crudo en los seres humanos registran pocos estudios, pero que los testimonios de los pescadores en el estado Zulia ya reflejan síntomas preocupantes como ahogo, serias dificultades respiratorias e irritación en la piel.
Alarmante el descenso en las poblaciones de aves marinas
La gravedad de la situación en Venezuela coincide con hallazgos de especialistas internacionales, quienes documentaron un desplome drástico en las poblaciones aviares del país: se estima una reducción del 44% en las especies acuáticas y un alarmante 55% de disminución en las aves marinas.
Para concluir, los ambientalistas enfatizaron que la ausencia de un monitoreo constante y oficial por parte del Gobierno genera un vacío de información insalvable, lo que impide determinar con precisión cuántas aves murieron o se vieron obligadas a abandonar definitivamente sus rutas migratorias tradicionales en los últimos años.
Alejandra García – El Impulso

