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Las comunidades larenses buscan proteger sus viviendas de las próximas lluvias

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Los vecinos en Santo Domingo y Cuesta Santa Bárbara piden previsiones y no botar basura, pues los desechos terminan perjudicando a las comunidades durantes lluvias.

Las recientes lluvias ocurridas desde final de marzo en los municipios Morán y Torres mantienen en alerta a los habitantes de la Cuesta Santa Bárbara y Santo Domingo. Hablan de las previsiones que se deben tomar, como levantar o reforzar muros, asegurar la hilera de cauchos como soporte y empezar a llenar sacos de arena. También se molestan por la falta de conciencia de algunos vecinos al lanzar desechos y hasta aparatos que obstaculizan la corriente en alcantarillas o torrenteras por donde baja el agua de la Ribereña.

La ubicación no es favorable para ambos sectores, porque reciben corrientes de agua incontrolables durante precipitaciones de varias horas consecutivas. La señora Maritza Albuja señala que sólo en la parte baja de Cuesta Santa Bárbara se desborda un zanjón que con el agua que desciende desde la calle 39 y en varias oportunidades se ha anegado la casa de su hermana Marina Albuja. «Es tan fuerte, que hace tres años le tumbó un anexo y no pudimos hacer nada para ayudarle», lamentó.

Muestra hacia ese zanjón, por donde corre una naciente natural y señala que la contaminación con cloacas, así como de aparatos y desechos arrojados, colapsan el cauce.

Albuja y su vecina María Sivala siempre están revisando los muros que protegen el solar, los cuales colindan con este zanjón. «Las bases siempre se están socavando y cuando llueve mucho, me voy con mi hijo a casa de mi hermana», admite para evitar el riesgo.

Piden canalizar este zanjón y que los residentes en sectores de la calle 39 no contribuyan al caos, al propiciar las inundaciones.

Lara lluvias

Habitantes de las comunidades atentos por torrenteras

Al inicio de la avenida principal de Santo Domingo se aprecian las primeras familias afectadas por el torrente que desciende desde la avenida Ribereña. La dirigente vecinal Antonia Mendoza contó al equipo de La Prensa, Diario de Lara, que las inundaciones afectan a un estimado de 700 de las 1.500 familias de los tres sectores.

«Sobrevivir, eso es lo que hacemos», indica Carlos Cordero, mostrando cómo han tenido que limpiar y hasta soldar las rejas de la alcantarilla por el colapso del cajón de sedimentos. Claman por más responsabilidad de vecinos que lanzan hasta colchones que obstruyen el drenaje.

Guiomar López – La Prensa de Lara

 

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