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La producción de Minerven cayó 90%, dijo Coromoto Lugo

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La Corporación Venezolana de Minería (CVM) es un aparato político que quebró la minería.

El alcalde denuncia que la producción de Minerven cayó 90% y que el municipio triplicó su población sin recibir inversión en servicios básicos, por lo que urge una nueva Ley de Minas que atraiga capital internacional a El Callao.

El alcalde del municipio El Callao, Coromoto Lugo, presentó un balance crítico sobre la situación minera en el sur del país, calificando como un fracaso rotundo las políticas implementadas por el Gobierno nacional desde 2008 y en consecuencia exige eliminar la Corporación Venezolana de Minería (CVM) y auditar las contrataciones dadas en el marco del Arco Minero.

Lugo instó a una reforma inmediata de la Ley de Minas y a la apertura de nuevos mercados de inversión, especialmente los propuestos desde Estados Unidos, para rescatar el aparato productivo de Venezuela.

Uno de los puntos más alarmantes señalados por el mandatario municipal es la debacle de CVG Minerven. Con 56 años de historia, la empresa llegó a ser un referente mundial produciendo más de 800 kilos de oro mensuales. Hoy, tras años de gestión centralizada, la producción apenas alcanza los 80 kilos al mes.

Es imperativo devolverle a Minerven su estatus de líder. La recuperación de esta empresa debe traducirse en beneficios reales para la masa laboral y en inversión social para el estado Bolívar, afirmó Lugo.

Minería en Venezuela

Un monopolio sin conciencia ambiental

El alcalde fue tajante al solicitar la eliminación de la Corporación Venezolana de Minería (CVM). Según su denuncia, este organismo funciona como un aparato político destinado a monopolizar la actividad económica.

Señaló que debido a la falta de control se han otorgado más de 2.500 alianzas mineras sin estudios de impacto ambiental, los mineros artesanales han sido marginados sin planes de organización ni apoyo técnico generando un impactante desplazamiento.

Por ello propone y exige una auditoría profunda a la CVM y que la gerencia minera regrese a la Corporación Venezolana de Guayana, bajo los criterios técnicos que en su momento aplicó CVG Tecmin.

Crisis humanitaria por el crecimiento descontrolado

La implementación del Arco Minero del Orinoco trajo consecuencias demográficas devastadoras para El Callao sin la debida planificación.

El alcalde reveló que la población del municipio saltó de 30 a 90 mil habitantes, sin que el Gobierno nacional invirtiera un solo bolívar en infraestructura.

A consecuencia hoy en día se tiene hospitales y carreteras colapsados por el flujo migratorio hacia las minas, un déficit crítico en el suministro de agua potable y generación eléctrica sin retribución alguna por la explotación minera.

Bajo esta premisa sentenció que la Alcaldía ha tenido que asumir el costo de este crecimiento descontrolado sin recibir recursos de las ganancias derivadas del oro que se extrae de su propio suelo.

Hacia una minería sustentable

Finalmente el burgomaestre propuso que la nueva Ley de Minas establezca fondos económicos directos para los municipios. El desarrollo minero debe ser sustentable y amigable con el ambiente. Necesitamos que la comercialización del oro se convierta en bienestar para el pueblo, garantizando que el crecimiento industrial vaya de la mano con la calidad de vida de nuestra gente, concluyó.

Edwin Rosal Vásquez – Correo del Caroní

 

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