La Dictadura interina, y tutelada, ha propuesto una Ley de Amnistía, con la aviesa intención de meter en el mismo saco a las innumerables víctimas de sus abusos y prácticas deleznables como el terrorismo de estado, junto a los torturadores; asesinos, y esbirros formados y estimulados por su nefasto gobierno, desde los tiempos de Chávez.
Fue una decisión política su encarcelamiento; persecución; hostigamiento; desaparición forzada; secuestro, y hasta desaparición física bajo custodia del Estado, y aunque solo fuera para lavarse la cara un poco, bastaría también una decisión política para ordenar su liberación inmediata, e irrestricta.
Lo que ocurre es que siempre tienen entre sus garras la intención de sacar provecho, y esta ocasión no es la excepción. Como ya dijimos están buscando blanquear a sus esbirros; asesinos y torturadores, igualándolos con las víctimas.
También entran en juego las contradicciones internas en el seno de la tríada maligna del Estado-Partido-Gobierno, para ver quién puede más. Por un lado, los gobernantes de facto; interinos y tutelados queriendo complacer al nuevo jefe para congraciarse, y por el otro, aquellos que a lo largo de su gobierno autoritario primero, y luego abiertamente dictatorial con hechos incontrovertibles como el robo de las elecciones presidenciales, siguen saboteando la liberación de los presos políticos para demostrar su ¨poder¨. Eso demuestra que hay problemas internos en el gobierno de facto, y tutelado.
En unos casos se trata de simple saboteo, y en otros, porque el grado de destrucción física y mental de los presos, los pondría en evidencia frente al mundo.
Una muestra de la intención burlesca del oficialismo, ha sido la visita del presidente de la AN a la zona 7 de Boleíta, en lugar del Ministro del Interior, en la que por fortuna, la perspicacia de los verdaderos dolientes logró desenmascararlo en menos de 24 horas. Pareció una trampa de sus enemigos internos del gobierno y partido.
Frente a los eventos llevados a cabo en la AN para la discusión de la Ley de Amnistía, tres prominentes figuras del Derecho, y académicos de muy alto prestigio, como el ex Decano, y el actual Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV, los Doctores Alberto Arteaga Sánchez, y Juan Carlos APITZ, así como la Cátedra de Derecho Constitucional de la misma casa de estudios con la vocería del Dr. Tulio Álvarez, han hecho serios cuestionamientos a esta propuesta de Ley.
Al respecto han dicho de manera directa, que para que esta Ley se convierta en un mecanismo de reconciliación verdadera, debe estar acompañada de una serie de derogaciones de otras leyes, cuya existencia supone aberraciones antijurídicas, altamente lesivas de la dignidad humana. Es urgente que sean derogadas leyes como la del odio; la Simón Bolívar; la de extinción de dominio, entre otras.
Ha dicho el Dr. Arteaga Sánchez que no hace falta para la liberación de los presos políticos, otra cosa que no sea el anuncio formal, como evidencia de rectificación, y camino de conciliación, que: la excarcelación De Todos Los Presos Políticos En Una Sola Jornada, y acuerdo para la derogación de leyes del enemigo.
Claro que es necesario que haya reconciliación entre venezolanos, pero no como un acto de encubrimiento de delitos graves, u olvido de los mismos. No, hace falta acuerdo para la reconciliación, mediados por la justicia reparatoria de las víctimas, y el sometimiento de aquellos que infringieron la ley de manera extrema e inhumana. No se trata de venganza, sino de justicia.
Para el Jurista romano, Ulpiano: ¨la Justicia, es la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que le corresponde¨. Esta máxima subraya la justicia como una virtud activa, y duradera para garantizar equidad.
De tal manera que no habrá posibilidades reales de reconciliación, si no media una voluntad dirigida a la reparación de los daños causados, y el cumplimiento de penas proporcionales a los delitos cometidos. Esa propuesta de Ley de Amnistía debe ser suspendida en su discusión, para resolver de manera previa la derogatoria de las leyes comentadas que agreden la dignidad humana de manera significativa, y adicionalmente, se decrete un indulto para la liberación inmediata e irrestricta, de todos los presos políticos en una sola jornada, en un mismo acto.
Eso si ayudaría a validar la voluntad de corregir, y entrar en el camino de la discusión de los términos de la futura reconciliación. Ya ha habido reconciliaciones en el pasado como el final de la guerra federal del siglo XIX, y también en el siglo XX, cuando la democracia representativa derrotó política y militarmente a las guerrillas.
Difícilmente alguien pueda oponerse a que la sociedad se reencuentre afectivamente, pero de ahí a que se legalice la impunidad de los delincuentes atroces, no creemos que sea justo. Razón por la cual, insistimos, la suspensión de la discusión de esa ley de amnistía es necesaria. Un indulto inmediato y la liberación irrestricta de todos los presos políticos es el mecanismo más idóneo.
El tema de los presos de conciencia es el más delicado de todos, y por ello, la presión externa e interna no debe cesar. Las organizaciones defensoras de DDHH; sindicatos de trabajadores; estudiantes; partidos políticos, y la sociedad civil toda, debemos seguir luchando y reclamando de manera urgente, la liberación de todos. No por cuentagotas; un solo acto de liberación de todos y cada uno.
Ya hemos dicho en ocasiones previas, que nada de esto hubiera sido posible sin lo ocurrido el 3 de enero. Sin ello, la dictadura hubiera seguido humillando a todos, sin responder por el robo de las elecciones, y encerrando a todo aquel que osara denunciarlos.
Esas razones obligan entonces a los responsables a que presionen con más fuerza por la liberación de los presos políticos, y paralelamente sigan obedeciendo para el desmantelamiento de toda la estructura oprobiosa que constituyeron con esa aberración de la unión cívico-militar-policial, y hay que agregarle también la paramilitar, habida cuenta de que los colectivos armados son el brazo ejecutor del amedrentamiento de la población para el control social, y adicionalmente para que, más allá del financiamiento del Estado, también se hagan de recursos a través de la comisión de delitos como el tráfico de gente, y otros tráficos.
No nos engañemos, aprovechar esta coyuntura es decisivo para reconstruir al país. Sin ello, quien sabe cuántos años más de dictadura hubiésemos tenido que soportar. Falta mucho, pero vamos en el camino de la recuperación. No desesperarnos y actuar con pie firme hasta que podamos hacer elecciones generales, y que sea el pueblo quien decida libremente el destino de la nación. Seguimos.
@romanibarra

