En respuesta a los recientes planteamientos realizados ante el Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el dirigente sindical Alberto Domínguez fijó posición en defensa del régimen de prestaciones sociales vigente en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT).
Domínguez enfatizó que las prestaciones no son un simple trámite administrativo, sino un patrimonio familiar y un «colchón económico» que garantiza estabilidad tras el cese de la vida laboral o en casos de incapacidad por accidentes. El vocero criticó que desde el sector empresarial se pretenda alterar este derecho, recordándole a Jorge Roig que este ahorro es el equivalente a la seguridad financiera que cualquier empresario busca para su propio futuro.
»No empecemos por pedirle más sacrificio a quienes llevamos una cruz desde hace años», sentenció el dirigente, refiriéndose a la crisis económica que atraviesa el país. Para el sector laboral, la eliminación o el cambio de modalidad de las prestaciones bajo la excusa de un aumento salarial es una medida regresiva que atenta contra el derecho positivo y la cultura laboral venezolana.
Finalmente, Domínguez hizo un llamado a las centrales obreras y al Ejecutivo Nacional para que evalúen la situación con seriedad. Advirtió que aceptar un aumento a cambio de las prestaciones sería «pan para hoy y hambre para mañana«, dado que la inflación diluiría el ingreso inmediato, dejando al trabajador sin su ahorro histórico.
El Impulso

