Especialistas advierten que la falta de estadísticas oficiales y el difícil acceso a tratamientos de alto costo agravan el impacto de la enfermedad de Kawasaki en Venezuela.
Cada 26 de enero, la comunidad médica internacional se convierte en una de las primeras en conmemorar el Día Mundial de Concienciación de la Enfermedad de Kawasaki. Esta patología, aunque poco conocida por el público general, representa una de las principales causas de cardiopatías adquiridas en la población infantil a nivel global. En Venezuela la situación adquiere un matiz crítico, debido a la falta de datos oficiales y a las dificultades de acceso a tratamientos de alto costo.
Aunque la enfermedad de Kawasaki no figura en la lista de patologías de notificación obligatoria en el país, la realidad es que esta enfermedad sigue estando presente en los hospitales de Venezuela. Antonio González Mata, infectólogo pediatra, advierte que la documentación clínica refleja un flujo constante de pacientes.
«Al no contar con boletines epidemiológicos oficiales desde el año 2016, resulta sumamente complejo determinar la cifra exacta de niños afectados. Sin embargo, la práctica diaria en el Hospital Pediátrico Agustín Zubillaga de Barquisimeto confirma que semanalmente ingresan nuevos casos. Es una realidad que se replica en los principales centros de salud de todo el territorio nacional», explica el especialista.

Si bien las estadísticas indican que el 80% de los diagnósticos ocurren en niños menores de cinco años, el doctor González Mata enfatizó que nadie está exento de riesgo. La patología puede manifestarse en cualquier etapa de la vida.
«Recientemente, hemos atendido casos de adolescentes de 12 y 17 años, lo que nos obliga a mantener una vigilancia activa en todos los rangos de edad pediátrica», puntualiza.
La enfermedad de Kawasaki se manifiesta a través de un cuadro inflamatorio sistémico. Identificar los síntomas a tiempo es, literalmente, la diferencia entre una recuperación total y una secuela cardíaca de por vida. Los signos de alerta incluyen: dolor de cabeza, fiebre, sarpullido en la piel y enrojecimiento en los ojos.
Osman Rojas – La Prensa de Lara

