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Las familias de Casacoima esperan por los permisos del gobierno para trabajar las plantaciones de eucalipto

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Los afectados solicitan de manera urgente la emisión de la providencia administrativa que autorice a la CVG dar acceso a las cuadrillas de aprovechamiento de las plantaciones de eucalipto que corren el riesgo de perderse.

SOS forestal en Casacoima, estado Delta Amacuro, burocracia del Minec mantiene a 200 familias sin sustento.

Un año de paralización en el aprovechamiento de las plantaciones de eucalipto ha encendido las alarmas en el municipio Casacoima, ya que más de 200 familias, cuyo sustento depende directa e indirectamente de esta actividad, exigen al Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) la firma inmediata de las autorizaciones que permitan reactivar el motor económico de la zona.

A pesar de que las plantaciones en los sectores Salaminas y Areiba pertenecen a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) -órgano rector de la siembra-, la operatividad está frenada por la falta de una providencia administrativa que debe otorgar el Minec.

Enris Romero Sosa, comerciante y portavoz de los afectados, denunció que la espera se ha vuelto insostenible. Tenemos un año paralizados. Hemos canalizado informes a través de la CVG, pero la respuesta final depende del ministerio. Mientras el documento no se firme, las empresas y cooperativas no pueden ingresar a trabajar, señaló Romero.

Comunidades en crisis

La paralización no solo afecta a los empresarios, sino que golpea el corazón de cinco comunidades estratégicas de Delta Amacuro: Los Castillos de Guayana, Piacoa, Supamo, El Triunfo y La Sierra.

Estas poblaciones ven en el eucalipto su principal fuente de ingresos y desarrollo. Al detenerse el corte, se corta también el flujo económico que dinamiza la región, generando un perjuicio social que escala cada día más.

Hacemos un llamado directo al ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo y, si es necesario, a la Presidencia de la República. Necesitamos ser escuchados. No pedimos dádivas, pedimos que se nos permita trabajar en nuestras tierras bajo el marco legal correspondiente, enfatizó el vocero.

Un clamor por el desarrollo

Los afectados solicitan de manera urgente la emisión de la providencia administrativa que autorice a la CVG dar acceso a las cuadrillas para iniciar el aprovechamiento.

Según explican, el reinicio de las actividades no solo devolvería la estabilidad a las 200 familias afectadas, sino que garantizaría la protección de los recursos naturales mediante una gestión controlada y legal, evitando que la desidia deteriore las plantaciones.

Edwin Rosal Vásquez – Correo del Caroní

 

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