La majestuosidad y el brillo impecable con los que se realizó la entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, la líder más importante del país actualmente, marca un punto de inflexión, un antes y un después, de todo cuanto ha habido y acontece en nuestro país, políticamente hablando.
La precisión milimétrica del discurso del Presidente de la Fundación del Premio Nobel de la Paz, Jorgen Watne Frydnes, narrando detalladamente los nombres, y el tipo de torturas sufridas por algunos de los más emblemáticos presos políticos, incluyendo menores de edad, hicieron que las denuncias que por largos años han venido haciendo distintas organizaciones, y personalidades defensoras de DDHH, hoy estén bajo el conocimiento del mundo entero. Toda esa narración cayó como una bomba por su impacto; convirtiendo hechos que podrían considerarse de importancia nacional, o regional, en noticia mundial.
Luego el discurso de aceptación de María Corina Machado, realizado por su hija Ana Corina Sosa Machado, no podía ser mejor. La joven con gran serenidad y aplomo frente a semejante escenario, y su repercusión universal, vestida con elegancia y sobriedad, sin recargos cosméticos de ningún tipo, narró para el mundo el sentir de las palabras de su madre con la maestría de un experto en esas lides.
La participación musical del joven Danny Ocean, cantando maravillosamente El Alma Llanera, y Venezuela, piezas que conmueven a todos, y al final, la imponente ejecución de la pianista Gabriela Montero interpretando de manera virtuosa una mixtura de arreglos de Mi Querencia, del maestro Simón Díaz, y nada más y nada menos, que el Himno Nacional; el Gloria al Bravo Pueblo, erizaron la piel de todos los venezolanos de bien. Altísima representatividad musical para un evento de esa jerarquía universal. Nos hicieron sentir orgullo sin igual.
Todas esas maravillas que debían hacernos reflexionar y ayudar en la búsqueda de armonía y pasión por el rescate de los más altos valores de la venezolanidad, y las salidas a este desastre, quisieron ser opacadas por el odio que anida en el alma de los destructores de estos 26 años lamentables de atraso. Por fortuna no lo lograron
Ambos discursos, así como las actuaciones musicales, fueron un bálsamo para la conciencia de todos los presentes, y de quienes pudimos ver la transmisión, pero muy especialmente, la reivindicación para todos los que han sufrido la violación de sus derechos, y han sido víctimas de la dictadura en su afán de perpetuarse en el poder, a pesar de haber sido derrotados de manera abrumadora en las elecciones del 28J/2024.
Estas dos piezas magistrales expresadas en los discursos, contrastan con la destilería de odio; incoherencias, y contradicciones en el seno del gobierno de facto. Por una parte, la Vicepresidente dijo que ¨ese premio estaba manchado de sangre¨. El Ministro del Interior, dijo que ¨él tenía la carta con la que se le había permitido a MCM, viajar al exterior, y también aseguró que ese premio a ellos no les interesaba; que no tenía jerarquía pues se había convertido en una subasta¨.
Algunas consideraciones al respecto: Los únicos que han manchado con sangre el país, han sido ellos que llegaron a la política mediante un golpe de estado asesino y sangriento (4F/92), y también bombardearon a las grandes ciudades el 27 de Nov/92. En cuanto a que el premio se ¨ha convertido en una subasta¨, valdría la pena decir que de haber sido así, ellos –con todo el dinero de la corrupción a lo largo de estos años- le hubieran comprado en subasta sus respectivos premios Nobel de la Paz, y también de Química, tanto a Chávez, como a Maduro. Por una paz que nunca buscaron y tampoco lograron, y el de química, por el ¨milagro¨ de haber conseguido la fórmula para convertir a un país con amplia potencialidad, y riqueza material, en uno tan pobre y miserable como Haití, o Somalia. Luego dijeron que María Corina Machado no iba a estar presente en el evento.
Fue la propia María Corina Machado quien, luego de una odisea cuyos detalles ya se sabrán con precisión, anunció que estaba a salvo, pero que no podría llegar a tiempo, con lo cual, al aparecer de madrugada logró un doble impacto, en virtud de que el acto de entrega del premio, como hemos dicho fue de amplia notoriedad, y luego su presencia saludando tanto a los miembros de la organización; a sus majestades de la Corona noruega, y a los miles de venezolanos que viajaron desde distintos lugares del mundo, y la esperaron ansiosamente en la calle para abrazarla, conformaron un cuadro inenarrable de emociones que recogen las gráficas de cientos de periodistas; redes sociales, y medios de comunicación. Con este evento, y recordando a otros ilustres ganadores de este importantísimo premio, como Martin Luther King (1964); Madre Teresa de Calcuta (1979); Mijail Gorbachov (1990); Nelson Mandela (1993); Malala Yousafzai (2014), entre otras grandes figuras, ahora María Corina adquiere una dimensión universal.
Por si fuera poco el mar de contradicciones, y torpezas en el gobierno de facto, pusieron la guinda de la torta, atropellando los derechos del Cardenal Baltazar Porras confiscándole su pasaporte cuando se disponía a viajar al exterior, grosero abuso contra una figura estelar del catolicismo, y ciudadano ejemplar. Ya antes, lo habían acusado, sin pruebas obviamente, de haber saboteado el proceso que condujo finalmente a la canonización de nuestro San José Gregorio Hernández. Ah, pero cuando sintieron el frío en los huesos por la amenaza de miedo creíble, con la presencia de las tropas del gobierno norteamericano, y sus aliados en la lucha contra el narcotráfico en la región, salieron corriendo a enviar una carta a su Santidad el Papa León XIV, para pedir ayuda. Se les ve la costura y la hipocresía en cada paso. Todo lleva el sello de la mala intención y el deseo de ganar tiempo y burlar los acuerdos por ellos aceptados.
Del mismo modo, y como respuesta desesperada, aprobaron con su Asamblea Nacional, el mecanismo para que Venezuela se retire de la Corte Penal Internacional, dentro de la idea de ¨impedir¨ ser investigados y eventualmente sancionados por esa instancia. No se dan cuenta de que ello es imposible porque esa escaramuza no opera de manera retroactiva.
Todo esto revela el dolor profundo, y el miedo que les produce el vuelo que ha tomado la política venezolana de oposición, frente a sus posturas absurdamente dictatoriales, contra toda racionalidad.
Ahora resulta que las veces que se les sugirió asumir conductas cónsonas con la democracia, y sus valores, tales como el respeto a los DDHH; la alternabilidad; la negociación y los acuerdos para lograr una transición pacífica, y algunos para destrabar el juego trancado, incluso hasta nuevas elecciones sugirieron, resulta que se negaron a cualquier salida y persistieron en la estupidez de mantenerse en el poder por la fuerza, y el terrorismo de estado, aumentando a diario la represión; la desaparición forzada de ciudadanos; el encarcelamiento sin derecho a la defensa; la muerte bajo custodia del Estado, y sentencias descaradamente sádicas hasta por 30 años a gente inocente, como el yerno del Presidente electo, Edmundo González Urrutia.
Es obvio que se les vino el mundo encima, y cada vez les quedan menos opciones. Resulta entonces necesario un esfuerzo de racionalidad, para procurar la transición que es inevitable. Siempre será mejor un mal arreglo, que un buen pleito. Apúrense, el Nobel de la Paz pesa mucho.

