pancarta sol scaled

Julio César Hernández: Búsqueda de un estado democrático

Compartir

 

Explorando ideas.

Coadyuvar

Hemos leído en distintas redes sociales, interesantes propuestas, acerca de una verdadera y pertinente renovación del Estado. Por supuesto que, los motivos sobran para hacerlo. ¿Razones? las relaciones entre gobernantes y gobernados, lo mismo que las de estos últimos con las Instituciones Públicas están deterioradas, se diría en términos de la actividad aseguradora, son pérdida total. El modelo de Estado vigente, no dio respuesta satisfactoria a las expectativas que se intentaron difundir en los últimos 26 años, con la llamada revolución o socialismo del XXI.

A todos nos corresponde

Es por eso que, quienes, desde hace más de 40 años, navegamos en las aguas del Derecho Público y la política, sentimos con pesar, los reveses de la Democracia, del Estado de Derecho y de los Servicios Públicos, porque todo ello conlleva como en efecto ha conllevado a un serio retroceso de cada una de estas instituciones y poca felicidad social. Se hace necesario pensar con serenidad de espíritu y esfuerzo intelectual, la tarea de sumar a muchas otras ideas en diversas áreas, la búsqueda de un Estado más efectivo, entendiéndose como tal, aquel que pueda llevar bienestar y prosperidad a la mayor cantidad de gente posible, pues ello garantizará estabilidad y avance en paz.

Componentes del Estado

Para desarrollar el tema, resulta oportuno recordar la definición de Estado, pues no todos los lectores, pueden tener un conocimiento preciso del mismo. En tal sentido, se le puede describir como una “institución territorial” en cuyo espacio 916.447 Km2, sin contar la zona del Esequivo en reclamación, Venezuela a través de todos sus “Poderes Públicos”, ejercen un “dominio incuestionable con base a la ley y al derecho”. Sobre ese territorio, se asienta el “conglomerado humano” originario y asimilado, que constituye la población, como otro elemento más.

Fines mutables

Autores como el constitucionalista italiano Pietro Virgta, opinaron que, como institución política el Estado, tiene unos fines que trascienden a los particulares, dirigidos a satisfacer intereses generales, los cuales cambian con la _evolución de las ideas, los adelantos científicos y el progreso ininterrumpido de las fuerzas económicas y sociales_. A nuestro juicio el mencionado autor dejó claro que, es inherente a los Estados, satisfacer intereses generales, _*mediante una periódica evolución de ideas y propuestas sobre su funcionamiento*_, que tome en cuenta a los ciudadanos, además, la tecnología y los avances socio-económicos en libertad, producidos por los sectores público y privado.

¿Y los valores superiores?

Satisfacer el interés general, pasa por revisar, corregir y evaluar, si los valores superiores del Estado Democrático contemplados en nuestra actual Carta Magna, como la defensa de la vida, la libertad, la justicia, la democracia, los derechos humanos, la ética republicana y el pluralismo político se han proyectado y defendido cabalmente por el Poder Público; ¿se les han resuelto sus necesidades básicas? ¿Sus reclamos son oídos y atendidos? Y, si las variedades de derechos contemplados en la ley suprema se han garantizado a plenitud. ¿Hemos gozado en realidad de un Estado Democrático, Social, de Derecho y de Justicia? Que hicieran gozar con calidad esos valores.

Democracia de participación

Es menester que un renovado Poder Público, haga realidad su _“obligación de facilitar la generación de condiciones favorables para la participación ciudadana”_, la que puede ser incentivada por mecanismos a determinar por quienes, desde un nuevo Gobierno, se sientan comprometidos con este deber que, sin dudas les dará *legitimidad* en el desempeño de sus cargos que llevará a fortalecer la Democracia, tan desaparecida en estos tiempos, que ante el fracaso del socialismo extremo ejercido, quedará comprometida a hacer las cosas mejor que éste.

Estrategias

Estos procesos pasan por elevar la disminuida calidad de vida de la población, a través de políticas públicas, que procuren reducir sus necesidades mínimas en materias como salud, vivienda, vestido, educación y alimentación entre otras y a partir de esa actividad administrativa ir fortaleciendo con diversas estrategias cada una de ellas, junto a sectores económicos privados, pues se hace imprescindible un entendimiento en ese sentido a corto, mediano y largo plazo, para atender y resolver con solvencia esas prestaciones.

Seguridad a la democracia

Ante el avance de los autoritarismos, se hace necesario diseñar para la Democracia, mecanismos que la aseguren de sus enemigos ocultos, quienes aunque se sirven de ella, desprecian sus principios; entre esos mecanismos se podría recurrir a procesos legislativos que aborden esa grave circunstancia, sin que puedan existir beneficios procesales por ejemplo en favor de quienes atenten o conspiren contra ella, pues una manera de darle existencia institucional a la Democracia es fortalecerla, a fin de que proyecte determinación en las sanciones, cuando se atente contra ella, como lo fue en el caso del coronel Tejero en España, recién instalado este sistema, luego de concluir el franquismo.

Actualmente Venezuela está regida por un régimen débil en el respeto al sistema de libertades, lo que es aprovechado por inescrupulosos políticos que evaden o ignoran las leyes, que son incapaces de canalizar y resolver los conflictos políticos presentados. Se impone entonces recuperar el principio de autoridad, con base al respeto, confianza y credibilidad, que los gobernados, puedan otorgar a sus gobernantes, quienes deberán percibir respeto a los DDHH y seguridad en sus actuaciones políticas. De otra parte, se hace necesario fijar normas contra la corrupción, dar claridad sobre mecanismos de resolución de conflictos entre los gobernantes y los gobernados, y en fin procurar el valor de la paz, sobre consensos sociales.

Democracia de consensos

Importantes sectores del pensamiento político venezolano, han asomado también la posibilidad de pasar de un sistema presidencialista a un sistema parlamentario; otros plantean que, se hace necesario materializar de una buena vez, el sistema presidencialista semiparlamentario vigente, que hagan posible no sólo la destitución del Vicepresidente o algún ministro, sino también la presencia en el Consejo de Ministros de representantes de asociaciones partidistas o de la sociedad civil, a fin de promover la herramienta del _“consenso político”,_ para erradicar la práctica socialista de que el “ganador se lo lleva todo” y se aplasten a las minorías, con serias consecuencias.

Servicios públicos

En la búsqueda de un mejor Estado Democrático, hay necesidad de presentar nuevas ideas sobre cómo mejorar la calidad de nuestros servicios públicos, pues la importancia de los mismos y lo estratégico de sus funciones obligan a ello; _“revisar si se han recibido con la calidad y regularidad enunciada en el texto constitucional”_. Para cumplir este cometido conviene recordar que uno de los principios que los guían es el de la *“mutabilidad”* lo que permitirá modificar las actuales condiciones, establecidas para su prestación, lo que podría pasar por la promoción de la inversión privada, bajo el régimen de concesiones o empresas mixtas, pues es evidente en la actualidad, la incapacidad para prestarlos con eficacia y eficiencia, por un solo sector.

Mucho por hacer

Repensar el país, es una tarea exigente, también requiere de crítica, entendida como un estado de conciencia que permita analizar, evaluar y promover mejoras de las instituciones estatales a través de propuestas, opiniones o juicios constructivos que tiendan a ser factibles y se dirijan a solventar e innovar sobre las debilidades institucionales que nos aquejan. En tal sentido, deberán ser muchas las iniciativas que se observarán sobre posibles reformas a la institución presidencial sobre todo, a la búsqueda de un nuevo poder parlamentario, de cómo debería funcionar el poder judicial, de cómo refaccionar al poder electoral, esos y muchos aspectos más, deberán entrar en una agenda renovadora, para la búsqueda de un Estado efectivo que lleve aprobación ciudadana.

 

Traducción »