Hoy martes 14 de octubre, a las 9 de la mañana, tendré el privilegio de compartir escenario con el paisano Nelson Guzmán en la Casa Museo “Andrés Eloy Blanco” de Cumaná. Ambos hablaremos de la literatura venezolana, envuelta entre la barbarie y la civilidad. El tema, por demás seductor, abrirá un necesario debate entre el entusiasta público que acude fielmente a las actividades programadas por los directivos de la fundación que regenta esa histórica casona oriental donde nació el poeta del pueblo venezolano.

Nelson Guzmán.
En verdad es un honor acompañar a Nelson Guzmán en ese ameno conversatorio. Este hijo de la calle Cantaura de Cumaná es ejemplo de vida. Cursó su bachillerato entre los liceos Sucre y Silverio González para irse a estudiar y egresar como filósofo en la Universidad Central de Venezuela. Hace más de 4 décadas que alzó su vuelo de la tierra natal para hacerse un nombre en diversos campos del conocimiento. Es por ello que al egresar de la UCV se fue a Francia para complementar su formación académica.
Este sencillo poeta tiene un corazón tan grande que no le cabe en pecho. Hombre de letras y abierto al diálogo. Su currículo es impresionante. Posdoctor y Doctor en Filosofía (Universidad Universidad París 8-Vincenbes-Saint-Dennis), Doctor en Ciencias Sociales y Master en Historia y Civilización (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París), Profesor Titular de la UCV, Premio Nacional de Cultura Mención Humanidades (2020), Premio Nacional de Historia (2022), Premio Nacional de Literatura (2021). Además es autor de diversos libros sobre poesía, filosofía y cultura.
Nelson Guzmán viene a reencontrarse con su ciudad natal, la cual siempre lleva en sus añoranzas. Cumplirá una apretada agenda llena de literatura y arte. Por eso, mañana miércoles 15 de octubre, a las 9 a. m., en la Casa Ramos Sucre continuará con una disertación sobre la iconografía y patrimonio cultural de Cumaná, la cual está amenazada. Viene con su calzada boína negra a sensibilizar a las autoridades ante la pérdida de diversos bustos de personajes históricos. Lo hace como un ciudadano responsable y preocupado por la memoria colectiva de esta ciudad primogénita, grande en los anales históricos de América.
Es el papel del hijo que se abraza al llanto de la madre en toda su extensión. El poeta Nelson Guzmán siente el dolor de su añorada Cumaná. Viene a sensibilizar y crear conciencia colectiva, como suelen hacer los intelectuales comprometidos. Seguramente, aprovechará su estadía para abrazarse y estrechar su mano a grandes amigos que ha dejado en esta histórica ciudad. Con él estará este humilde servidor acompañándolo en su loable labor, junto a un valioso equipo conformado por los arquitectos Cristina Santana y José Marcano, el periodista Luis Carvajal, la artista plástica Maria Ramos y el escultor José Murillo. Todos unidos por amor a Cumaná y su valioso patrimonio histórico.
Politólogo, periodista, abogado y profesor titular de la UDO.

