La afectada pide a la Cámara de Turismo del estado Bolívar y a la Gobernación atender la situación de los hoteles de la zona, donde al menos 9 están siendo demandados por la recolectora de desechos.
Fospuca Caroní aplica medida de embargo preventivo por más de 15.000 euros a apartahotel en Unare
Temerosa y con ganas de tirar la toalla. Así se siente Susana Linares, la propietaria de un apartahotel en la parroquia Unare que hoy enfrenta una demanda por 15.972 euros por parte de la empresa Fospuca Caroní, recolectora de desechos que desde su llegada a la urbe en 2022 complica la situación a los escasos comerciantes que continúan apostando por la ciudad.
Tal como han venido denunciando representantes del sector comercial en Ciudad Guayana, a pesar de las conversaciones dirigidas por la Gobernación del estado Bolívar, Fospuca Caroní continúa afectando al sector comercial con medidas de embargo y demandas que no han parado de ser usadas como método de coacción para que, incluso quien no tiene recursos, pague las deudas que les impone Fospuca.
Correo del Caroní se trasladó hasta el Apartahotel Lumirosa, ubicado en la parroquia Unare del municipio Caroní, y conversó con su propietaria, Susana Linares, quien confirmó que la empresa privada ejecutó una demanda por falta de pagos contra su negocio por una deuda de más de 15 mil euros.
Queremos denunciar la demanda con ejecución de embargo por parte de la empresa Fospuca por un monto de 15.972 euros, más 2.395,80 euros por costos procesales y honorarios. La situación es preocupante no nada más por la crisis que enfrenta el país y el municipio, sino por la crisis en el sector hotelero, puntualizó Linares.
Según un trabajo previo hecho por Correo del Caroní, Lumirosa sería la empresa número 136 en ser demandada por la recolectora de desechos, y otros 9 hoteles afectados por esta situación. Hay que señalar que el sector hotelero viene en decadencia, dada la baja turística del estado desde la pandemia; sin embargo, son un modelo de negocio que cuenta con espacios amplios, lo que sube el costo del servicio que la compañía calcula por metros cuadrados.
Según la información ofrecida por Linares, el hotel opera apenas al 10% de su capacidad, teniendo que prescindir de empleados por la baja demanda.
Para nadie es un secreto que turismo no hay, se suma el problema combustible y la distancia. Muchos proveedores que venían a la zona ya no le es sencillo hacerlo. Sobrevivimos con vendedores de repuestos y vendedores de frutas que vienen a la ciudad y usan nuestras instalaciones. Un buen día podemos tener una ocupación del 10% y nos toca ingeniarnos cómo pagar la electricidad, el agua, el internet, el cable… Porque un hotel si no tiene esos servicios, no mejora sus instalaciones, menos vende. Sumado a esto también los impuestos municipales como contribuyentes especiales, manifestó la propietaria.
Hacen un llamado a las autoridades para no perder su empresa
Lumirosa es un negocio hotelero de 15 años de trayectoria con 16 espacios para clientes: 8 apartamentos y 8 habitaciones. El costo promedio de una habitación es de 30 dólares por noche, contando con televisión, aire y demás comodidades.
Luego de pasar por dos períodos de negociación con Fospuca y no haber llegado a un convenio, Linares acudió a medios de comunicación para solicitar apoyo a las instancias de turismo y a la Gobernación del estado Bolívar ante el temor de perder su hotel.
Mi llamado es a la Cámara de Turismo, a la gobernadora, ella había hablado de que los embargos iban a parar mientras se llegaba a mesas de trabajo. Lo que se debe de revisar son los sectores, no es igual tener un supermercado que tener un hotel. Cada negocio maneja su estructura de costos y sus gastos son distintos. Fospuca te dice que es porque tienes un edificio de dos pisos, pero el edificio no lo estoy usando completo. Cada semana saco una bolsita de basura. No consideramos que sea para nosotros factible, voy a aceptar y luego no tener con qué pagar. Estamos preocupados, nerviosos. Un embargo a esta empresa sería cerrar. Que se lleven colchones, aires acondicionados, televisor… si no lo tengo, prácticamente, estoy cerrada, expuso la afectada.
Linares aseguró que no se niega a pagar. De hecho, ha sostenido dos reuniones con la compañía, pero no ha podido llegar a un acuerdo, debido a que se le impuso una tarifa de 200 dólares a todos los hoteles sin tomar en cuenta su capacidad económica. Asimismo indicó que es necesario sincerar las tarifas.
Para julio de este año, la gobernadora Yulisbeth García se reunió con el propietario de Fospuca y representantes del sector comercial para conocer la problemática de los comerciantes locales. En este sentido se acordó conformar mesas de trabajo y parar los procesos de embargo. No obstante, ninguna de las dos propuestas se ha llevado a cabo.
Quiero decirles que, como madre de familia, esto es difícil. Esto viene quebrando muchos negocios, después de tener una nómina de 15 empleados ya somos 4. Nos la ingeniamos para atender nosotros, esto es un negocio que trabaja las 24 horas del día. No tenemos empleados en turno nocturno porque no podemos pagar una nómina. Antes de la pandemia había lo que uno llamaba el boom de los brasileños. Pudimos modernizar habitaciones, comprar televisores, terminar de construir. Hay cosas que no hemos terminado. Tuvimos que paralizarlo. Cerramos el restaurante que es algo indispensable para un hotel porque el huésped quiere tenerlo todo dentro del hotel, a pesar de que somos uno de los hoteles con las tarifas más bajas de la zona. Ha sido un antes y un después tras la pandemia. Todo se me vino abajo, lamentó Linares.
200 dólares por hotel sin concesiones
La denunciante aseguró que el monto que deben pagar por el servicio supera sus ganancias. Asimismo confirmó que acudió a Fospuca para intentar negociar y la compañía no quiso aceptar sus propuestas de pago.
El problema con Fospuca se presenta porque nosotros tratamos de ir y conversar sobre el monto, años atrás eran 250 dólares. Veníamos saliendo de una crisis fuerte por la pandemia, cerramos el restaurante del hotel y estábamos empezando de nuevo. No se llegó a acuerdo porque ellos hablaban de que esas eran las tarifas fijadas. En agosto de 2024 nos citaron allá y nos preguntaron cuánto podíamos pagar, nosotros dijimos que no podía ser más de 80 dólares, ya que no podíamos comprometernos con algo que no pudiéramos pagar. No llegamos a nada. Este año, en agosto nos llamaron para negociar nuevamente la deuda con Fospuca Caracas, la abogada que me atendió me dijo que ya se había establecido una tarifa de 200 dólares para los hoteles, puntualizó Linares.
En este sentido, la gerencia de Lumirosa asegura que la compañía no cuenta con ingresos suficientes para gastar esa cantidad solo en recolección de desechos, especialmente, luego de haber perdido áreas del hotel ante la ausencia de clientes. Asimismo, Linares manifestó que con otras empresas, entre ellas, Hidrobolívar y Corpoelec, sí han podido establecer acuerdos comerciales.
La baja del turismo en Bolívar es una realidad que también es manejada en la narrativa oficialista, que ha achacado a la pandemia la ausencia de políticas que promuevan el turismo, las cuales se están retomando durante este año; sin embargo, Fospuca no considera la situación de pequeños hoteles locales.
Fospuca solo recibe dólares por convenios
Tras acudir nuevamente durante el mes de agosto, la hotelera intentó hacer un nuevo convenio de pago, encontrándose con que la recolectora de desechos exige pagos en dólares para saldar la deuda bajo convenio, lo que violenta la Ley de Armonización Tributaria que está vigente en Gaceta Oficial.
La deuda me la iban a dejar en 7.000 dólares, pero los convenios son únicamente dólares. Esta empresa no maneja cuenta en dólares, llevamos más de 6 meses que ventas en dólares no las hay. El año pasado se vendía una que otra habitación en dólares, pero actualmente no. Imagínate conseguir 7 mil dólares. No tenemos. Le dije a la abogada que igual 200 dólares era un monto muy alto, a veces en una semana vendemos dos habitaciones y no podemos comprometernos con eso. No nada más es Fospuca, nosotros pagamos un monto alto en servicios, Corpoelec también se ha vuelto complejo por la deuda de relleno sanitario, por temor, no dejamos acumular el recibo porque si cortan la luz, debemos cerrar, lamentó la entrevistada, quien mostró a este medio que fue demandada por la compañía privada en el Tribunal Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del estado Bolívar.
Linares confesó, además, que ha pensado en tirar la toalla con su negocio, porque se la hace complicado estar renovando lencería, pagando servicios como plataformas de televisión y sostener las instalaciones con mantenimientos de aire acondicionado, limpieza y reparación de espacios.
La demanda ha afectado su salud mental, destacando que no cuenta con recursos para pagar un monto tan alto.
No nos han entendido. No nos han escuchado. No es que no queramos pagar, es que queremos que se ajuste a la realidad. Que no se imponga que si no es en dólares, no te acepto el pago, que si no lo haces, te voy a embargar. Dicen: ya sabes lo que viene. Son amenazas a personas que estamos sacando adelante el turismo, cerró.
Correo del Caroní

