Para Aníbal Pérez, un joven de 20 años de edad, un accidente en moto le cambió la vida y le enseñó a tomar conciencia a la hora de conducir sin un casco de protección que muchas veces le puede salvar la vida a él y a su acompañante.
Imprudencia al volante sigue causando accidentes en motos en Guárico.
Hace un mes y cuatro días, el joven impactó con otra moto en el sector de La Encrucijada de La Palmas en San Juan de los Morros. El hecho ocurrió cuando se trasladaba a alta velocidad y no le dio tiempo de esquivar al otro motorizado contra quien chocó.
La principal causa del accidente fue por imprudencia por parte mía, porque yo venía a alta velocidad y recuerdo claramente que cuando yo iba y de un momento a otro, se atravesó una moto. No me dio chance de frenar y perdí el control chocando con una isla y salí volando a varios metros, relató Pérez.
Añadió además que tuvo lesiones en la pierna izquierda, una herida abierta en la frente y una fractura en la mano derecha por lo cual tuvo que entrar a quirófano.
Gracias a Dios, ahí mismo llegó la ambulancia y fui trasladado al hospital y de allí en adelante fueron puro gastos. De hecho, unos ahorros que yo tenía los tuve que gastar en medicamentos, exámenes, la tomografía, en los ecos y después en la operación que fue el golpe más fuerte, rememoró.
Gastos que dejan los accidentes en motos en Guárico
Aparte del susto por el accidente, a este joven se le vinieron encima los gastos médicos que superaron los 2.000 dólares y todavía le faltan algunas rehabilitaciones que lo ayuden a caminar bien y mover su mano para seguir trabajando en su pequeño local de comida que atiende con su hermano menor y su mamá.
Nada más en la operación se fueron 1.400 dólares y yo estimo que desde el primer día hasta el sol de hoy, que ya son un mes y cuatro días, se han gastado más de 2.500 dólares, agregó.
Pérez hizo un llamado a las personas que anda detrás del manubrio en una motocicleta que tomen conciencia ante la cantidad de accidentes en motos que ocurren a diario en Guárico y el resto del país cuyas causas son por alta velocidad y que, tras el impacto, muchos fallecen en el sitio por no contar con un casco adecuado que les salve la vida.
Gracias a Dios no pasó a mayores pese a que yo no cargaba casco y fue un milagro de Dios, porque a esa alta velocidad y sin casco, era un accidente para matar a cualquier persona. Mi llamado es a la conciencia, a la prudencia, a bajar la velocidad y usar el casco, finalizó Aníbal.
Xiomara López – Fe y alegría Noticias

