Celebrada cada 11 de septiembre, la advocación mariana y patrona de Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto, ha tocado el corazón de cientos de jóvenes que conocen su historia y asisten a peregrinaciones en su santuario.
Muchos niños en Venezuela crecen escuchando la historia del casique Coromoto, quien tras la aparición de una bella mujer con un niño en brazos le dijo Vayan a casa de los blancos y pídanle que les echen el agua en la cabeza, para poder ir al cielo, tomando así la decisión de bautizarse e instando a su tribu a seguir sus pasos.
La advocación de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, celebrada cada 11 de septiembre, ha sido un puente en la fe de cientos de jóvenes que describen como su historia los ha ayudado a crecer espiritualmente. Dejan de ver esta historia como un cuento que forma parte de la cultura nacional, para percibirlo como una prueba innegable de presencia de Dios en sus vidas.
El padre Elías Sayegh, legionario de Cristo y director de la pastoral de jóvenes del Regnum Christi en Barquisimeto describe la experiencia de los jóvenes que han visitado Guanare y han conocido personalmente la historia de la Virgen de Coromoto como un encuentro significativo en su vida espiritual, ayudándoles a desarrollar una relación más profunda y personal con María.
Creo que para muchos ha sido como el comienzo de tenerla presente, de sentirse amados y acompañados por ella y también ha sido un impulso para querer llevar a otros jóvenes para allá y que tengan una experiencia similar, profundiza el sacerdote, quien ha liderado las peregrinaciones al santuario Todos Uno.
Además, hay algo que hace única a esta advocación en todo el mundo: es la segunda aparición de la Virgen María que deja una reliquia, siendo la primera la Virgen de Guadalupe en México. Se trata de una imagen de 2,43 por 1,94 centímetros que muestra a la mujer con una corona y con el Niño Jesús en sus piernas. Además, es la primera aparición de la madre de Dios a una familia.
Testimonios del acercamiento a Nuestra Señora de Coromoto en jóvenes
Al momento de crear esta peregrinación hacia el Santuario de la Virgen de Coromoto, Yoswalt Molero, quien fue parte de este equipo logístico, explicó que tomó como referencia su experiencia personal con la Virgen de Coromoto, y el gran impacto que tuvo su historia en él.
Describió cómo el proyecto comenzó con peregrinaciones y luego se expandió para incluir otro tipo de actividades como misiones católicas o eventos para niños en el Santuario. El joven resalta el impacto positivo que estas actividades han tenido en los jóvenes, notando cambios significativos en su vida espiritual y su devoción mariana.
Paola Mosquera – La Prensa de Lara

