Son nueve meses para 35 de la Faja Petrolífera, ocho meses para 21 del llenadero de gandolas de Cardón, tres meses para 20 de El Palito y ahora dos meses para 30 de Amuay.
Sus familias desconocen su paradero, solo se afirma que estarían en Yare II y Yare III, incomunicados y sin visitas.
No tienen abogados, no han sido imputados ni presentados ante un juez.
Es una tragedia laboral y humana, reflejo de la ausencia total de Estado de Derecho.
Este es el precio que pagamos quienes aún mantenemos a flote lo que queda de PDVSA.
A sus familias les decimos: fuerza, paciencia y fe.
Los jefes del Cartel de los Soles y del Tren de Aragua tienen los días contados.
¡Fuerza, Venezuela será libre!
Secretario General del SUTPGEF – Secretario de Profesionales y Técnicos de la FUTPV

