El cuervo
A Edgar Allan Poe
Solo quedan, roídos, los peldaños
de una escalera en sombras;
una percha que incita con los garfios
de dos cuernos agudos, y unas ropas
sobadas por el tiempo y el espacio
y ausentes de calor y de memoria;
sólo un tapiz de raso
con manchas de oro y un sillón con borlas;
un abanico abierto, y un retrato
erguido, solitario, en una cónsola
un espejo que es agua de los años
con amorcillos en la cornucopia.
¡Ah, ya lo ves! Y mis dormidos pasos
que suben, sin querer, mientras azota
el viento en los cristales como un pájaro
con las húmedas alas en zozobra.
¡Ah, ya lo ves! ¿Acaso
soy el espectro errante de Leonora?
De mi cuerpo, caído campanario
se alejaron las últimas palomas.
Hoy sólo anida un cuervo en mi regazo
como en una cornisa melancólica.
Ida Gramcko fue una poeta, ensayista, dramaturga, cuentista y periodista nacida en Puerto Cabello, Venezuela, en 1924. Autodidacta, estudió solo un año en el colegio durante los tiempos del general Juan Vicente Gómez y mientras las sombras de la dictadura poblaban el país. En 1939 se traslada a Caracas. A sus diecinueve años es la primera reportera de periodismo policial en El Nacional, medio en el que hace carrera como periodista durante cincuenta años. En 1948, enviada por el presidente Rómulo Gallegos, realiza labores diplomáticas como encargada cultural en la Unión Soviética. A sus cuarenta años, después de terminar la escolaridad, egresa como licenciada en Filosofía de la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios a la que volverá después para enseñar la cátedra de «Poesía y poetas» de la Escuela de Letras. Murió en la ciudad de Caracas el 2 de mayo de 1994, a los 70 años de edad. Algunos de sus obras más destacados son Umbral (1942), Contra el desnudo corazón del cielo (1944), Juan sin miedo (1956), Poemas de una psicótica (1964), Lo máximo murmura (1965), Sol y soledades (1966), Pirulerías (1980), Historia y fabulación en «Mi delirio sobre el Chimborazo» (1987) o Treno (1993).

