Venezuela ha sido transformada en una especie de gran zona económica especial. Llama la atención que, en medio de esto, podamos estar, por ejemplo, entre los mayores productores de camarón en el mundo. Pero también estamos en el mundo con cifras fatidicas de migrantes, refugiados, idos, de su territorio buscando vida.
Por una parte, algunos rubros destacan universalmente, el ron, el cacao, más allá del petróleo y el gas que ahora se encuentran condicionados debido a las políticas aplicadas dentro y fuera por parte del régimen. Las sanciones provocadas por Maduro y sus combos seguirán incidiendo en la producción y mayormente en la comercialización fuera de todo, seguirán incidiendo en la vida, en el malestar de la vida del venezolano.
Por otra parte, ese malestar en la vida diaria continuará produciendo migrantes hacia afuera, afectando principalmente a Latinoamérica en la recepción de quienes nos hemos vuelto indeseables cada vez más en la región, de allí la insistencia diaria desde los EE. UU.por evitar el ingreso y por deportar a nuestros connacionales, incluso a cárceles como las de Guantánamo o El Salvador.
Esta inmensa zona económica especial cuenta con un atractivo: los bajos sueldos y salarios. Se produce trabajo, cada vez menos, por cierto, pero a un costo casi cero. Muy atractivo para empresarios inescrupulosos, que no solamente incluye a árabes, chinos o iraníes. Esto choca con las sanciones, obviamente, que no son nada inesperadas por ningún bando. Dado que las negociaciones en torno al poder han fracasado desde su inicio y nada bien pintaban con el retorno de Trump a la Casa Blanca.
De este modo, el trabajo en Venezuela se vuelve una abstracción de los malos tratos. Sin compensación casi alguna por él. De allí los días y horas libres de estos momentos también “especiales” en la administración pública. De allí el incremento más visible de la explotación laboral y de la esclavitud moderna. ¿De esto se trata el proyecto de zonas económicas especiales? ¿De transformar a Venezuela en una gran zona económica especial donde el trabajo y el ser humano nada valgan, mientras las empresas y empresarios y agentes múltiples de la corrupción se nutren en sus cuentas bancarias dentro y, principalmente, fuera del país? Vaya gran zona económica especial contraria a las leyes y los DD. HH. Repudiable actuación contra la ciudadanía.

