Eligio Damas, hijo del poeta, Paco Damas Blanco, autor de estos dos sonetos, quiere destacar el aporte investigativo del cronista de Cumaná, Marco Tulio Badaracco, quien los rescató y publicó con motivo del centenario de la batalla de Ayacucho en el año 2016.
Por lo que escribió al publicarlos, “ dos sonetos que envidiaría el gran Rubén, con la firma de Paco Damas Blanco”. Dichos sonetos, fueron publicados originalmente en 1924.
Paco Damas Blanco fue un escritor y poeta, cumanés, cuya obra se perdió en los vericuetos del tiempo y quedó atrapada en los viejos diarios y semanarios de su momento, como el Agramante, del cual fue director. Eligio Damas, suele decir que buena parte de la obra poética de su padre se fundió en la cultura popular cumanesa, pues fueron muchos los declamadores radiales, de la vieja Radio Sucre y de todo acto cultural que acudían a él; y el poeta, los entregaba, hasta habitualmente escritos en papel de estraza, aquel que se usaban en las bodegas para envolver la venta.
Además de reconocimiento al Dr. Marco Tulio Badaracco, es valedero reconocer la contribución del investigador Rommel Contreras, quien no sólo le hizo llegar a Eligio Damas, esos dos sonetos, sino también copia de dos ensayos, publicados en el Agramante, en 1908, medio del cual, el poeta, fue director, .
Es digno de hacer mención que, las fechas de publicación de los ensayos, 1908 y los sonetos, 1924, hablan de una obra que, como cree Eligio Damas, más por lo que sabe, de sus viejos recuerdos de niño y la oralidad de ese tiempo, pudo haber sido cuantiosa.
Sucre
La virtud en su frente reverbera
Y el amor a la patria en su memoria…
En los rojos eriales de la historia
Es un jazmín blanco de primavera.
D tal suerte Bolívar le venera
Que deponiendo su ambición de gloria
Con el comparte la victoria final
De Ayacucho al confiarle la bandera.
Más el guerrero, por sus altos dones
No aspirando a copiar tantos blasones
En la sangrienta y dolorosa vía
De la bandera en el azul celaje
Solo recoge el férvido homenaje
De siete estrellas que el Creador le envía.
Bermúdez
Al General R. Reyes Gordón.
Cíclope o desertor de un extraño mundo…
Nos referimos a la épica leyenda,
Que aún bajo el fuego de infernal contienda
Su acero es rayo de esplendor fecundo.
Caracas contempla, furibundo,
Cuando al huir de su guerrilla tienda,
¡Recibe en la derrota rara ofrenda!…
De extraña dama de “aguijón inmundo”.
Tan rara ofrenda al paladín irrita,
Y del palacio de la dama habita
Con su espada inmortal cifra la puerta,
Y al volver grupa a la contraria gente,
Arrogante y sublime aquel valiente,
Exclama con honor: ¡Para la vuelta!

Eligio Damas

