Crónicas, historias e historietas
Apreciados amigo.
Estamos presenciando algo inédito en los Estados Unidos, país de sólidas tradiciones y costumbres democráticas que ha sido por muchas décadas ejemplo para el mundo. Hablo de los intentos que lleva a cabo una pandilla que él llamó el Tren de Mar A Lago, comandada por Donald Trump, quien – basado en la consigna de hacer a América Grande de Nuevo (MAGA) – desarrolla una acción de violencia sin precedentes contra las leyes y las tradiciones y costumbres de democracia y libertad que han caracterizado la vida en este país.
Esta es una acción forajida similar a la que han intentado infructuosamente o llevada a cabo en varios países del planeta líderes como Hugo Chávez, en Venezuela; Daniel Ortega en Nicaragua; los hermanos Fidel y Raúl Castro en Cuba; Rafael Correa en Ecuador; Evo Morales en Bolivia, los esposos Kirchner en Argentina; Víctor Orbán en Hungría y otros. Es un modo de operar que se ha intensificado en las últimas décadas, a diferencia de las utilizadas en el pasado por dictadores tradicionales, exclusivamente basados en la fuerza. La mayoría de estos nuevos líderes han llegado al poder por la vía democrática para luego, una vez instalados en la presidencia, desmantelar progresivamente las instituciones democráticas a fin de mantenerse en el poder de manera indefinida. Más que portavoces de ideologías definidas estos líderes muestran una obsesión por el poder personal que los lleva a actuar con total pragmatismo en sus intentos de instalarse en sus países como árbitros absolutos de la vida nacional.
El caso de los Estados Unidos, cuya esencia democrática se encuentra hoy bajo ataque por Donald Trump y su pandilla, es el más peligroso de cuantos han existido hasta la fecha, por el inmenso poder económico y militar de este país y su influencia en el mundo.
Trump posee características personales que lo hacen especialmente peligroso en el ejercicio de ese poder. Posee un desbordado narcisismo que influye en cada una de sus decisiones, convirtiéndolas en instrumentos de su gratificación personal, sin relación alguna con la suerte de la nación o del mundo. Lo importante para él es que su acción gratifique su ansia de importancia, incremente su poder o su fortuna o le sirva para tomar venganza de alguna ofensa real o imaginaria que le haya sido hecha.
Tenerlo en la presidencia de los Estados Unidos, rodeado de un grupo adulador, fanático, capaz de todo para hacerlo sentir orgasmos de poder ya ha desatado una batalla por el alma de la nación que se incrementará significativamente en el tiempo y de cuyos resultados finales dependerá el destino de este país y, sin exagerar, del planeta mismo.
Se estructura en este momento un verdadero ejercito ciudadano para oponerse a los esfuerzos llenos de resentimiento y de venganza que realiza el Tren de Mar A Lago para destruir la democracia estadounidense y convertirla en un estado policial manejado por ayatolas de la ignorancia y el fanatismo. Desde esta nueva entrega de mi blog, la cual aparecerá todos los miércoles, pienso ser un soldado raso en este ejército, liberando así mi Diario de los Viernes para tratar todos los demás asuntos que me parecen de interés.
Versión en inglés
Queridos amigos:
Estamos presenciando acontecimientos de una naturaleza nunca antes vista en Estados Unidos, un país de sólidas tradiciones democráticas que han servido de ejemplo al mundo. Me refiero a los intentos de una banda a la que llamo El Tren de Mar A Lago, liderada por Donald Trump, de destruir las costumbres y tradiciones de la democracia y la libertad que este país ha atesorado a lo largo de su historia, con el propósito de hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo (MAGA).
Esta es una acción deshonesta, como la que otros falsos líderes han intentado o logrado: Hugo Chávez en Venezuela; Daniel Ortega en Nicaragua; los hermanos Castro en Cuba; Rafael Correa en Ecuador; Evo Morales en Bolivia; los Kirchner en Argentina; Víctor Orbán en Hungría, etc. Este tipo de liderazgo político se ha intensificado en las últimas décadas, un estilo que difiere de la fuerza bruta exhibida por los antiguos tiranos. Han llegado al poder por la vía democrática, pero, una vez instalados, han trabajado para desmantelar las instituciones democráticas para permanecer en el poder indefinidamente. Más que ideológico, su fuerza motriz es la ambición personal, la obsesión por poseer el poder, el deseo de convertirse en dueños absolutos de la voluntad y del destino nacional.
El caso de la democracia estadounidense, bajo ataque por Donald Trump, es particularmente peligroso debido al inmenso poder político, económico y militar del país y su influencia como líder mundial.
Donald Trump muestra características personales que lo hacen particularmente peligroso en su cargo como presidente de Estados Unidos. Su narcisismo influye en cada una de sus decisiones, convirtiéndolas en instrumentos de gratificación personal, sin importar su impacto en la nación o el mundo. Lo más importante para él es satisfacer su ansia de importancia, su deseo de poder y dinero, o vengarse de enemigos reales o imaginarios. La extorsión es uno de sus métodos predilectos para imponer su voluntad a individuos e instituciones.
Tener a Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, rodeado de un grupo servil y fanático, siempre dispuesto a cumplir sus órdenes, ya ha generado una batalla por el alma de la nación, una que se intensificará con el tiempo y que determinará el destino del país y, de hecho, del mundo.
Un ejército cívico está surgiendo en respuesta a las amenazas que plantea esta banda, tan llena de resentimiento y sed de venganza. El Tren de Mar A Lago intenta destruir la democracia estadounidense para convertir al país en un estado policial liderado por ayatolás fanáticos.
Comienzo esta sección de mi blog para convertirme en un soldado raso en la lucha contra MAGA, liberando espacio en mi Diario de Viernes para discutir todos los demás temas.
Crímenes de la semana
1. Intentos de extorsión a la Universidad De Harvard/ Trump trata de extorsionar a Harvard
Donald Trump le exige a Harvard que:
*Investigue a sus profesores por posible plagio
*Le comunique al gobierno toda información sobre los alumnos que aceptan
*Cancelar programas de Diversidad y Exclusión
*Se someta a auditorios sobre su personal
*Elimina programas que según el gobierno sean antisemíticos (esto no es malo per se, si se pide en términos civilizados y no de extorsión)
A fin de hacer cumplir a la universidad con estos pedimentos Trump les recuerda que tienen una ayuda federal de nueve mil millones de dólares que sería eliminada de no acceder a sus exigencias.
En mi pueblo de Los Teques llamábamos esto extorsión. Y a la gente que la practicaba la llamábamos extorsionistas.
En las leyes de los Estados Unidos, ver: Código de los Estados Unidos, hay un capítulo dedicado a la extorsión, en el cual se enumeran los delitos de este tipo:
871. Amenazas contra el Presidente y sus sucesores en la Presidencia.
872. Extorsión por parte de funcionarios o empleados de los Estados Unidos.
873. Chantaje.
874. Sobornos de empleados de obras públicas.
875. Comunicaciones interestatales.
876. Envío de comunicaciones amenazantes.
877. Envío de comunicaciones amenazantes desde un país extranjero.
878. Amenazas y extorsión contra funcionarios extranjeros, invitados oficiales o personas internacionalmente protegidas.
879. Amenazas contra expresidentes y algunas otras personas.
880. Recibir el producto de una extorsión.
Los apartes 872. 876 y 880 le quedan a Trump como un traje a la medida. Para alguien no versado en las leyes, un simple ciudadano como yo, parece evidente que Trump es un extorsionista, porque hace demandas y amenaza con dañar a quien no las cumpla. Esto no es solo el caso de Harvard. Trump extorsiona a diestra y siniestra. Lo ha hecho con Ucrania, lo hace con los bufetes de abogados, lo ha hecho con otras universidades como Columbia. Trato de hacerlo con Pence para obligarlo a cometer un delito y alterar los resultados electorales. En fin, lo hace de manera consuetudinaria.
En carta enviada al gobierno, representada por una firma de abogados, la universidad de Harvard se niega a cumplir con estas demandas, las cuales representan una intervención gubernamental de una universidad privada, lo cual es inaceptable. Y ya Trump ha congelado los primeros $2000 millones de ayuda federal para la universidad. Es decir, ha perpetrado el delito de extorsión.
La postura de Harvard ha dado fuerzas a la universidad de Columbia que parece que aguantará su posición hasta ahora sumisa. Debería generarse una rebelión nacional del sector universitario contra las pretensiones policiales del Tren de Mar A Lago.
2. Trump y su síbido salvadoreño, Nayib Bukele, pretenden mantener a un ciudadano en prisión contra claras dictámenes judiciales, incluso de la Corte Suprema de Estados Unidos/ Trump y su correveidile Nayib Bukele pretenden mantener preso a un ciudadano inocente a pesar de las decisiones judiciaales pidiendo su libertad y repatriación, emanadas hasta de la misma corte suprema de los Estados Unidos
Este fue un espectáculo realmente vergonzoso en la Casa Blanca, en el cual el tiranuelo de la liga de ascenso, Bukele, le dijo al jefe del Tren de Mar A Lago en público lo que este le ordeno decir en privado, es decir, que no iba a enviar de regreso al ciudadano enviado a El Salvador a la cárcel, una cárcel que aloja a gente que le envía Trump pagada por cabeza, como ganado. Trump y Bukele son ambos culpables de una conspiración contra un ciudadano apresado por error. Siguiendo los consejos del difunto Roy Cohn Trump no reconoce errores, sino que las reafirma, en tono desafiante. Esta vez añadió: “Estoy pensando en enviar a criminales, aunque sean ciudadanos estadounidenses, a la cárcel de mi amigo Bukele. Ojalá el construya más cárceles de este tipo”. Ya sabemos que los criminales son todos aquellos quienes se opongan a sus ideas locas y acciones delictivas.
El trumpismo es la versión anglosajona del chavismo
Quienes hemos vivido la tragedia del chavismo en Venezuela y emigramos a los Estados Unidos en búsqueda de un refugio civilizado y ciudadano estamos viviendo de nueva la tragedia venezolana, ahora en una dimensión diez veces mayor, es decir, no ya en un país de 30 millones de habitantes sino en un país de 300 millones de habitantes. Ya no en un país como el nuestro, Venezuela, cuya historia mostró varias etapas de dictaduras sino un país que había sido ejemplo de democracia y de indiscutible alternancia en el poder. Cuando mi esposa y yo decidimos abandonar Venezuela, en 2003, para venirnos a vivir en USA, confiamos en que dejaríamos atrás la tragedia de un país acogotado por un líder ignorante y socialmente resentido, la tragedia de un país donde las libertades y los derechos humanos comenzaban a ser brutalmente reprimidos. Cuándo mi esposa me preguntaba “¿Que hacemos si lo mismo sucede allá?, yo me reía de su temor y le decía “Eso nunca sucederá en Estados Unidos”.
Asombrosamente, 20 años después, eso es lo que está sucediendo en los Estados Unidos. Al decir esto no pretendo decir que alguien aparentemente parecido a Chávez está hoy en el poder en los Estados Unidos, no hablo de similitudes físicas, como la que existía entre Stalin y Gómez.
Hugo Chávez y Donald Trump no se parecen esencialmente, son especímenes bastante diferentes desde el punto de vista de la antropología física. Me refiero a la gran similitud de actitudes que estos dos autócratas exhiben en su conducta. No solo ellos muestran enormes parecidos en su actitud y estilos narcisistas de ejercer el poder, sino que sus entornos muestran maneras similares de acción, una combinación de arrogancia con cursilería.
Tanto Chávez como Trump 2 han sido muy cuidadosos a la hora de seleccionar sus colaboradores. Digo Trump 2 porque Trump 1 (primera presidencia) mostró a un Trump tan sorprendido de su éxito que no tuvo tiempo suficiente para formar un equipo en sintonía con sus actitudes, por lo cual muchos colaboradores no le duraron mucho tiempo en funciones, ya que no compartían su agresivo estilo de ejercer la presidencia. Hoy, Trump 2, muestra un equipo que, como el que tuvo Chávez, se muestra cortado por la misma tijera que el líder, es decir, muchos patanes resentidos, deseosos de llevar a cabo una política de venganzas y retribuciones en su sentido bíblico (castigar a quien considera su enemigo).
Actitudes características
Mesianismo
Chávez dijo una y otra vez, Yo soy el único que puede gobernar a Venezuela”, “Me reservo el derecho exclusivo de ejercer el poder (en carta a la Corte Suprema, 1999).
Trump dice: Nadie puede negociar como yo, nadie conoce tanto como yo nuestros problemas, nadie puede hacer una América grande de nuevo que no sea yo; soy el único que puede parar la guerra de Rusia y Ucrania y lo puedo hacer en un día.
Ejercicio arbitrario del poder
Chávez. Exclamaba: Exprópiese”. Nombro a un presidente que no sería del grado de PDVSA para provocar la protesta de sus gerentes y así poder aplastarlos y despedirlos. Le dijo a Morales: Evo: Te doy $30 millones de dólares” en programa de TV. Ordeno: Compren ese avión que me gusta sin que tal avión estuviese en el presupuesto y el BCV tuviese que buscar el dinero. Pónganle a Venezuela el nombre de república Bolivariana”, le ordeno a la Constituyente. Un día se sintió generoso y dijo: Vamos a darle 100.000 barriles diarios de petróleo a Cuba y que nos paguen con servicios deportivos y médicos.
A sus adversarios los amenazaba: Voy a freír las cabezas de los adecos en aceite.
Triunfo. Yo represento el desquite, la retribución. Quiso obligar al vicepresidente Pence a delinquir, a colaborar con él para cambiar el resultado de las elecciones que había perdido. Promovió el asalto al congreso para luego perdonar a los 1100 facineros que lo hicieron. En su primera presidencia hizo un intento de extorsionar al presidente de Ucrania para que investigara a Biden. Ahora, en su segunda presidencia, extorsiona a Ucrania para que le ceda la mitad de sus recursos minerales, a fin de pagarle una “deuda” de $300000 millones, suma que es casi el doble de lo dado a Ucrania por USA (y como ayuda, no como préstamo). Hace negocios basados en su investidura presidencial, creando su criptomoneda, vendiendo biblias y gorras como un buhonero cualquiera. Desestima a los jueces para imponer sus puntos de vista y las amenazas cuando los jueces dictan en su contra. Extorsiona a empresas (bufetes de abogados, a quien amenaza con no darle trabajo del estado) o concede favores a empresarios amigos (vendiendo Teslas en la Casa Blanca). Condiciona ayuda federal a los estados a recibir contraprestaciones para su gobierno, como es el caso de California.
Utilización de los recursos del Estado y ejercen la función política como instrumentos de engrandecimiento personal.
Chávez. Distribuyó buena parte del inmenso caudal financiero de la nación entre sus amigos ideológicos, los terroristas islámicos, los guerrilleros colombianos, los dictadorzuelos como Ortega, Castro, los Kirchner, todo con el fin de erigirse como líder mundial de esos movimientos extremistas y regímenes forajidos. Ofrecía petróleo subsidiado y construir refinerías a cada país que deseaba influenciar con el mismo fin de engrandecimiento personal. Su obsesión fue la de crear una Venezuela Potencia mundial, locura generada por su ambición de sobrepasar el brillo de Bolívar. Hizo desenterrar los restos del Libertador para mostrar que tenía el poder de desenterrar al padre de la patria. Se rodeó de aduladores, a quienes insultaba y humillaba en público.
Triunfo. Obsesionado por hacerlo todo él, hasta centros culturales: “Voy a manejar el centro Kennedy”. “Conozco la forma de seguir en la presidencia por un tercer término”. “Puedo obligar a los países del mundo a que vengan a besarme el culo para que les bajen las tarifas”. “Voy a tomar control de Groenlandia y del canal de Panamá por las buenas o por las malas”. Sus aduladores “Piden que el aeropuerto de Washington se llame Trump”. Piden que incluyan su efigie en el monte Rushmore, junto son los grandes presidentes. Dice Trump: “Estoy de segundo entre los más grandes, solo después de Lincoln”.
Rodearse de gente mediocre, resentida como ellos, a fin de perpetuar su legado de terror despues de su desaparicion
Chávez. Los colaboradores de Chávez fueron seleccionados de lo peor de la sociedad venezolana: los hermanos Cabello, los hermanos Rodríguez, los hermanos Escarra, Cilia Flores, Iris Varela, Lina Ron, mentores como Ceresole y Monedero, Merentes, generales panzudos y borrachos, Ali Rodríguez, Rafael Ramírez, su primo Asdrúbal, legiones de incompetentes y aduladores. Agonizante, impuso a los venezolanos un sucesor, Maduro, que ha sido el peor castigo que se le pueda aplicar a los venezolanos, un ignorante resentido que ha acelerado la destrucción de Venezuela que Chávez había comenzado. Al designar sucesor a Maduro, el paracaidista llevó a cabo su venganza contra los venezolanos dignos. En general, nadie osaba contradecirlo y muchos eran regañados públicamente por Chávez.
Trump 2. Aprendiendo de su experiencia en la primera presidencia, en la cual los funcionarios de alto nivel no le duran mucho debido a sus diferencias de opinión, Trump 2 ha seleccionado un equipo de correveidiles que no osa contrariarlo en público (o en privado) y que se muestra meloso y adulante con él, proponiendo que se eternice en el poder y mostrando actitudes que imitan al líder, pero de manera caricaturesca y exagerada. Trump ha estructurado una corte de patanes donde cada secretario parece haber sido escogido especialmente para representar lo opuesto a lo que debería representar en un estado democrático. Kennedy Jr., secretario de salud, no cree en las vacunas y recomienda menjurjes. El secretario de defensa viene de ser comentarista de Fox News. La secretaría de educación manejaba la asociación de lucha libre. El director del FBI ha llegado a vengarse de sus enemigos. El jefe de seguridad nacional se disfraza de matona, armada hasta los dientes. El secretario de energía era empresario de “fracking” petrolero. En fin, una verdadera corte de los milagros. Los pocos miembros del equipo que parecen tener criterio propio, como Rubio, podrían no durar mucho, a menos que se plieguen al vulgar estilo Trump. Las guidas de esta torta son la eminencia gris Elon Musk y el vicepresidente JD Vance, más papistas que el Papa, con saludos, declaraciones y actitudes que recuerdan al nazismo de los primeros días, de un estilo fascistoide. Representan los sucesores posibles de Trump, como Maduro y Cabello han sido los herederos de Chávez.

