El venezolano ya no puede mantener la higiene personal, su prioridad es la comida

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Aunque mantener el aseo e higiene personal es uno de los asuntos importantes en los núcleos familiares, los costos de este tipo de productos obligan a los usuarios a prescindir de algunos.

Mantener la higiene personal en la familia: El dilema de comprar productos o reducir gastos.

Los productos de limpieza y aseo personal siempre fueron imprescindibles en las compras quincenales que hacía Elena Barrios para surtir su hogar de alimentos y todo lo que necesita para ella y sus dos hijos adolescentes.

Sin embargo, las dificultades para tener ingresos estables y los altos precios de los productos de higiene personal complicaron la situación, a pesar de que para ella ahora son más necesarios que antes debido a que tiene dos hijas adolescentes a quienes debe proveer de productos para la higiene menstrual.

En promedio, Elena quien tiene 42 años y se dedica a la elaboración de almuerzos por encargo en Caracas, debe invertir mensualmente entre 60 y 70 dólares para adquirir productos básicos como champú, acondicionador, jabones de tocador, toallas sanitarias, papel higiénico, loción corporal, líquidos aromatizantes en sustitución de perfumes, crema dental, afeitadoras, hisopos.

Lo que compro lo estiramos entre las tres, porque salvo las toallas sanitarias, ahora no puedo comprar productos para cada una sino que los usamos de forma colectiva, para ahorrar dinero, dijo.

Elena confesó que hay productos que dejó de comprar para poder ajustar el presupuesto familiar y que el dinero rinda para cubrir otros gastos.

Ya no compro enjuague bucal, por ejemplo, aunque antes lo hacía. También compraba productos para el cuidado de la cara y para hacerle tratamiento al cabello, el mío y el de mis hijas. Ahorita es solo comprar lo básico y compartirlo entre las tres, explicó la comerciante.

Una situación similar ocurre en casa de Andrés Jiménez, un taxista que lleva las riendas de una familia de cinco integrantes, junto con su esposa quien es profesora de un liceo en la capital del país.

El dinero que ingresa en la casa de Andrés, tanto de lo que él produce como lo que genera su esposa, tiene como uso principal el pago de comida, servicios, requerimientos del liceo de sus tres hijos –todos estudiantes de bachillerato- y el mantenimiento del vehículo que le sirve como instrumento de trabajo.

Ahora no es que tenemos un presupuesto para comprar cosas de aseo personal o que le compremos exclusivamente a nuestros hijos estos productos de forma individual, sino que adquirimos lo básico cuando vamos a hacer mercado en la semana y sustituimos lo que vaya faltando, comentó.

Lo básico para ellos es la compra de jabones, champú y acondicionador, crema dental, papel higiénico, desodorantes, gel para fijar el cabello. “Nosotros tenemos un límite de 30 dólares para eso. Si hay algo de dinero extra compramos perfumes pero no originales o cremas corporales para mi esposa, pero eso solo cuando se le acaba la que tiene en uso”.

No obstante, para Astrid González, quien es profesora en una academia de inglés y está a cargo de los gastos de su hogar, en el que reside con su madre, una solución para poder adquirir productos de higiene personal y bajar los gastos es comprar productos importados, aunque no seas de marcas reconocidas.

Ahora compro lo que esté más barato aunque no sea de la misma calidad, pero gasto menos, indicó la docente, quien añadió que es la única manera de poder comprar productos para ella y su madre, por separado.

Mi mamá es una persona mayor y necesita unos cuidados especiales, si compro productos más baratos, puedo comprarle los de ella, además de los míos, agregó.

Para Astrid González una solución para poder adquirir productos de higiene personal y bajar los gastos es comprar productos importados, aunque no seas de marcas reconocidas. Crédito: Pixabay.

Disminución del consumo

Hirsad Paladino es propietario de un establecimiento mediano dedicado a expendio de alimentos, cosméticos y productos de higiene personal y para el hogar. Ahora, el punto fuerte de sus ventas es la comida, ya que los usuarios invierten menos en la compra de insumos para el cuidado personal.

Sí hay más variedad en productos de higiene, no es como en años anteriores que había escasez hasta de jabones. Hay productos de varias marcas y precios, tanto nacionales como importados, pero la gente se enfoca es en la comida y deja en segundo plano cosas como champú, baños de crema y hasta el maquillaje. Sí compran, porque al venezolano le gusta verse bien y oler bien, pero por lo menos aquí en mi negocio no veo que sea prioridad esa compra, reflexionó.

Los resultados de la más reciente Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) realizada en 2023 indicaron que la mitad de la población venezolana enfrenta condiciones de pobreza multidimensional, la cual se ubica en un 51,9%, convirtiendo al país en uno de los más desiguales del continente.

Los datos de Encovi, que fueron dados a conocer en la segunda semana de este mes de marzo, reflejaron la enorme brecha de desigualdad que existe en los ingresos familiares, ya que los ciudadanos más pobres ganan 30 o 35 veces menos que quienes tienen mayores ingresos.

Según esta investigación, que se realiza anualmente desde 2014 con la participación de equipos técnicos de tres universidades nacionales, la pobreza en los ingreso sigue siendo uno de los problemas principales que enfrentan los venezolanos, lo que incide en las carencias y merma la calidad de vida en los hogares.

Al respecto, el sociólogo Luis Pedro España, investigador que está al frete de la Encovi, señaló que estos índices de pobreza de ingresos son muy altos y son consecuencia de los altos niveles de la caída en la producción nacional y los altos niveles de inflación.

Hay formas de reducirla por lo menos hasta un 40% o por lo menos lo que ha sido el nivel estructural de la pobreza en Venezuela, que es del 30% o 35%, enfatizó.

Banca y Negocios

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado