Venezuela recibirá 27% más de ingresos de Pdvsa tras flexibilización de sanciones. Contrapunto/Reuters.
Docentes comenzarán 2024 con protestas por firma de su contrato colectivo. Efecto Cocuyo.
Este año 2023 inicia y termina agitado por la reacción gremial frente al maltrato que sufre el trabajo en educación, sobre todo la profesión docente. El gobierno no ha cedido en su agresiva mecánica de achatar los costes de su función pública a pesar del dinero que están aportando las “saqueadora empresas petroleras de los imperios”. Quizás la prioridad sea acumular dólares por si acaso se voltea la tortilla. Cuando la apresurada movida esequiba muestra sus dolorosas consecuencias para el aislamiento de país y la oposición luce energizada por el importante apoyo nacional e internacional recibido, cuando arrecia la represión y la judicialización de todo lo que se mueva en contrario a los intereses electorales del gobierno. Pese al discurso oficial, la realidad se ha movido por los derroteros más perversos como ha sido el achicamiento de la cantidad y calidad de la institucionalidad pública, a caballo de la desaparición misma del concepto de salario que empuja la fuerte presencia del trabajo dedicado a la educación nacional en la diáspora que tiñe de miseria venezolana la ruta a las fronteras del desarrollo occidental.
El cerrojo que se le ha aplicado a la información oficial con pretensiones de distribuir las culpas el colapso educativo entre los afectados, las víctimas, de una política pública errática, que maximiza la necesidad de la construcción de la Alternativa Educativa. Tal como se ha hecho siempre este país por parte de los sectores críticos al estatus quo, como por ejemplo ocurrió en 1998 durante la elaboración del programa de gobierno del entonces candidato Hugo Chávez Frías, al menos en su dimensión educativa. Ocasión en que todos los proponentes de textos manejaron privilegiadamente las Memorias y Cuenta de la institucionalidad oficial instalada. Hoy no hay esa información pública de origen gubernamental, que pueda ser analizada técnica e históricamente. Razón por la cual cobra valor la generosa distribución por los medios públicos de lo que arriesgadamente vienen haciendo y colocando al escrutinio público, instituciones independientes, aun a riesgo de judicialización, como son: ENCOVI-UCAB, HumVenezuela, ASOPADRES, FE y ALEGRIA, FUNDAREDES, UDSE, las individualidades y colectivos gremiales de la educación básica y universitaria, las academias y una infinidad de informantes que dentro y fuera del país llenan el vacío que genera la escandalosa ausencia de información oficial. Como nunca se carece de información oficial para sustentar adecuadamente la posibilidad de la Alternativa Educativa, conocedora de los alcances de la gestión pública hegemónica. No obstante es de destacar, que en estos últimos años, se cuenta con el sereno y equilibrado esfuerzo que hace la Asociación Civil Con la Escuela, al presentar informes que bien pueden ser consultados en su página web https://www.conlaescuela.com/ como los que reseñamos en esta edición nº 982 del boletín de la LiMEV. Donde se ofrece una panorámica de la educación válida y confiable, a la altura de las necesidades de información de quienes consideren viable hacer un esfuerzo sostenido para construir una Alternativa Educativa al estdos de cosas actual, desde una racionalidad informada.
Mal año también para las pretensiones del estatus quo de quedarse para siempre en el poder. La calle fue de los adversarios, movilizaciones permanentes de los educadores y los trabajadores de los servicios públicos, acompañadas buena parte de ellas por muestras evidentes de descontento del apparátchik (Término referido a un burocráta o funcionario de la Unión Soviética, usuado frecuentemente de forma despectiva) que esta fuera de la nomenclatura. En connivencia con las obstinadamente obstaculizadas primarias opositoras, que de trámite impuesto por el sector más democrático de la política nacional, pasaron a alimentar un formidable liderazgo que amenaza seriamente al continuismo. El conflicto con Guyana le resulta hoy al estatus quo sumamente difícil de administrar, pese a los apoyos recibidos por buena parte de la conciencia democrática del país, porque afecta los intereses económicos de las grandes empresas de nuestro mejor cliente (sin considerar sus calidades de actor político adverso, que las tiene), el único que paga bien como lo está demostrando Chevron y cuando las empresas asentadas en Guyana comienzan a colocar confiablemente en el mercado internacional más petróleo que nosotros. Es que el uso del petróleo como arma para ganar amigos incondicionales en el mundo tiene patas cortas, pues el mercado de la energía además de altamente rentable (y contaminante), es un negocio particularmente esquivo que si no se lo se trata adecuadamente. Porque el de la energía de origen fósil, si no se trata como negocio (por vía impositiva ecológicamente responsable) poco ayuda a satisfacer las necesidades de desarrollo sostenible y sustentable de sociedades como la nuestra.
Revista: 982 Memoria Educativa Venezolana, paso a paso

