Ángel Monagas: Los escenarios detrás del Esequibo

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Los hechos

Un mar de contradicciones se presenta en el mundo de la opinión pública en Venezuela, con respecto a la política. Los adjetivos abundan. Los hechos y las pruebas permanecen ausentes. En política muchas de las cosas que se afirman, se saben pero no hay pruebas que la sustenten. Las especulaciones, los comentarios, forman parte del denso material que se evalúan para tomar decisiones.

La verdad comunicacional no es la misma de la verdad procesal en un juicio, ni la verdad «verdadera». Los identificados como «gobierno», deciden detener a alguien según sus conveniencias.

Ordenan capturar al presidente de Súmate, al coordinador de organización de Vente Venezuela, que como partido legalmente no existe y a otros personajes…

A otro grupo residente en el exterior, ni le va ni le viene, pues están lejos de la «justicia roja», aunque fijan posición.

Ahora esta orden del fiscal Tarek William Saab tiene un propósito más allá de lo político.

El venezolano común comienza a preguntarse:

¿La reacción es simplemente «opinar»? ¿Dónde está la convocatoria de la gente ante los atropellos? ¿Si esta es la suerte de quienes están al lado de MCM, que esperaremos cuando a mi «pata en el suelo», me detengan por protestar?

El gobierno de Nicolás, el PSUV y la izquierda radical presentes en Venezuela, maneja muy bien el ajedrez político. Ellos saben que aunque empezaron con las blancas, no cuentan con «alfiles», ni con «reinas» y prácticamente pareciera que cumplen la ley de los doce pasos para declarar el juego «tabla», eso sí, con ellos como siempre manejando los tiempos.

¿Cuál será la próxima jugada? ¿A dónde nos llevan? ¿Habrá elecciones en el 2024? ¿Invadirá Nicolás la Guayana Esequiba?

Del lado opositor nos preguntamos: Finalmente ¿Recurrirá o no María Corina Machado al Tribunal Supremo de Justicia? ¿A la Contraloría? o ¿seguirá jugando antisistema? Todos estos escenarios están sujetos a miles de especulaciones, análisis y pare usted de contar.

Mientras tanto, el venezolano común busca las mejores ofertas navideñas. Revisa su «WhatsApp» esperando la confirmación de las remesas vía Zelle u otro instrumento.

Los gritos políticos se ahogan en un universo desconocido por los actores principales.

Hay una pequeña Venezuela, que no sufre, que no llora, que disfruta de bienes y riquezas. Otra, mucho más grande, la contempla y busca salidas a su situación. El 54% acaricia la idea de irse.

Ya no para el cono sur, donde la persecución y maltratos contra los venezolanos es la regla, sino para Estados Unidos, vía el Darién o legalmente con un «parol». Otros para Europa, España fundamentalmente.

Ese discursito de algunos gobernantes, incluidos los «opositores», de que estamos mejorando, no lo creen las grandes mayorías.

La inseguridad, la falta de combustible, los malos salarios, la inflación, la carencia de electricidad, entre otras, muestran escenarios desoladores. Ciudades de más de un millón de habitantes, que después de las 4 p.m., mueren. Oscurecen porque no hay más nada que hacer.

Mérito y reconocimiento merecen los empresarios, emprendedores, trabajadores, amas de casa, que ante estos escenarios salen todos los días a resolver, a enfrentar la infinidad de obstáculos para «sobrevivir» en una Patria que tiene más futuro que pasado.

Venezolanos donde estemos

Muchos de los que estamos en el exterior, seguimos siendo venezolanos. Nos negamos a renunciar a nuestro gentilicio, no obstante que algunos nos combaten diciendo «tú no vives aquí, tú no sabes lo que pasa».

A los que nos cuestionan les ripostaría con esta pregunta: ¿Existe Alaska? Ellos dirán que sí y yo les diría, como lo afirmas si no has ido.

Hay varias clases de exiliados.

Los que salieron de Venezuela, llenos de una riqueza «injustificada» para el estilo de vida como Rafael Ramírez, ex presidente de Pdvsa; los que viven en el exterior gracias a los beneficios del «interinato» como Juan Guaidó, Leopoldo López, etc.

Los que huyen del hambre, de la pobreza, buscando oportunidades, vía el Darién o por aeropuertos.

Los que no tuvimos otra opción que irnos, ante persecuciones, cierre de medios, programas y consecuencias de ejercer la opinión pública.

Quiera Dios que las excusas, válidas o no, desaparezcan y nos reencontremos en una Venezuela distinta y mejor.

El referendo por El Esequibo

La primera contradicción que encontramos es que muchos de los opositores que participaron en el referéndum, no participaron en las elecciones internas.

La oposición legitimada, yerra al atacar al CNE, no porque este organismo actúe bien, nada que ver. Se trata de no contribuir a seguir sembrando dudas en un electorado renuente a participar.

En los dos eventos, la abstención fue alta. En el regido por el CNE, además, las controversias por los resultados tan abultados. Los políticos no atacan las causas, por ellos los efectos son inmutables.

La oposición acertó en las primarias en su estrategia. Al nuclear los centros, visualmente dio la impresión de mayor participación, incluso, el que votaba se quedaba dentro y aumentaba el efecto, la sensación de multitudes.

No así, el gobierno quien se manejó centro por centro y era imposible llenar 15 mil ochocientos lugares habilitados para sufragar. La única publicidad era a través del control de los medios de comunicación.

Finaliza 2023

Terminando el 2023 , sigue el rumbo hacia la nicaraguarización de Venezuela. Y el mariacorinismo escupiendo veneno contra Capriles, Rosales, Ramos, que pudiera necesitarlos en la batalla que se avecina.

El Acuerdo de Barbados, a posteriori

El problema es la más reciente reunión USA-Venezuela. Pidiendo los primeros, apartar lo del Esequibo, y exigiendo la habilitación expresa de María Corina sin ir al TSJ. Jorge Rodríguez dijo que el acuerdo de Barbados era claro.

Asimismo, Jorge explicó que, en un acto de buena fe, han hecho abstención de seguir adelante con lo que ellos consideran las consecuencias del fraude electoral de las primarias, mostrando las pruebas de la manipulación de las cifras, exigiendo que la Plataforma Unitaria, comprometida en la defensa del Esequibo, respetara los resultados de la consulta popular.

Los delegados de Estados Unidos indicaron que el Esequibo era un tema marginal, y que no era tan relevante su cumplimiento por parte de la oposición, por lo que ellos respaldan el manejo que la oposición estaba dándole al tema.

Jorge Rodríguez dijo que si Estados Unidos le estaba dando una dispensa a la oposición para incumplir esa parte del Acuerdo, entonces el Gobierno de Venezuela actuaría en consecuencia, sin que sus acciones afecten el resto de los puntos del acuerdo de Barbados.

Y allí comenzó la cacería.

Debo coincidir accidentalmente con los que opinan sobre la Corte Internacional de Justicia. Allí Venezuela no tiene nada que buscar. Ese resultado a leguas se observa, está cocinado.

Los intereses petroleros resaltan y las operaciones de muchos actores políticos tienen esa debilidad. Debemos regresar o buscar el Acuerdo de Ginebra.

Todos los gobiernos que ha tenido Venezuela son responsables. Rafael Caldera firmó en 1966 el Tratado de Puerto España, mientras los guyaneses con la ayuda de Cuba inician la masiva invasión al Esequibo.

Triste observar como muchos en la prensa de Estados Unidos, afirman la titularidad de Guyana sobre tierras que históricamente pertenecen a Venezuela.

Si en Venezuela hay un sistema «de facto», mucho peor lo que hay en el vecino guyanés, donde se persigue y se mata a quienes no profesen los valores del gobernante.

El juego sigue 3 a 2 a favor del hambre, de la crisis y comenzó la temporada del béisbol con ellos al bate y home-club.

Se me acabó el papel…

Ángel Monagas es abogado y comunicador – @AngelMonagas

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado