La crisis económica lleva a los jóvenes tachirenses a formar parte de los grupos guerrilleros

Compartir

 

Gregorio Benítez, vicepresidente de la Cámara de Industria y Comercio de Ureña, enfatizó que en la población de Ureña se estaría presentando un problema social, debido a que los cortes eléctricos, de hasta más de nueve horas diarias, impiden que las fábricas puedan producir, por lo que a su vez estarían perdiendo mano calificada, pues los trabajadores al ver las jornadas laborales paralizadas, que no les genera ningún ingreso, deciden migrar al hermano país en búsqueda de otras oportunidades de trabajo.

La grave crisis de los servicios públicos en la frontera de Táchira, principalmente los apagones prolongados de más de 8 horas en horario productivo y la falta de suministro de agua y combustible, están afectando la productividad de las pocas fábricas que aún se mantienen en el municipio Pedro María Ureña, donde la falta de oferta laboral y la necesidad económica estaría obligando a jóvenes a formar parte de grupos irregulares para obtener algún tipo de ingreso.

Si no logran encontrar trabajo en el vecino país de la república de Colombia, son captados por grupos irregulares, porque la necesidad hace que estas personas deban ellevar su sustento a la casa, su comida a la casa. Y al no encontrar, pues estos grupos irregulares se aprovechan de la necesidad de estas personas, expresó Benítez.

Exhortó a las autoridades nacionales y regionales a buscar una urgente solución a esta crisis que nuevamente comienza a parar las pocas empresas que sobreviven en la frontera.

Explicó que el problema se mantiene desde hace más de cuatro años, por lo que a través de algunas autoridades lograron un encuentro con los directivos de Corpoelec en Táchira, reunión en la que “se estableció un convenio verbal en el cual nosotros dijimos que podíamos soportar un corte de tres horas en el día, y se llegó a ese convenio de tres horas en el día, pero ese convenio solo duró tres días no más. Al cuarto día volvieron los cortes eléctricos prolongados”.

Igualmente, dijo que han levantado censos, estadísticas y han elaborado proyectos para la recuperación de las turbinas de la represa Uribante Caparo, así como uno de producción de energía eólica, por los altos vientos que se registran en la frontera, con los que consideran podrían recuperar la producción industrial en Ureña.

Benítez señaló que están dispuestos a invertir en el desarrollo de alguno de estos proyectos, ya que les resultaría más factibles y no impactaría en los costos de producción. Caso contrario si se llegase a importar energía eléctrica desde Colombia.

Enfatizó que “sin energía no hay zona económica especial, sin energía no hay desarrollo económico (…). Tenemos alrededor de mil empresas en Ureña, Ureña es la capital industrial del estado Táchira, tiene una connotación diferente a otros municipios del estado, porque genera entre siete mil y nueve mil empleos directos e indirectos”.

Luz Dary Depablos – Lapatilla.com

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado