Directamente al Hotel Sanitario de La Guaira llegan los deportados de los Estados Unidos, sin cámara, sin flash y sin entrevistas en vivo

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La estructura del Hotel Sanitario La Guaira fue construida para ser un internado de varones. Por años fue sede del Colegio San Benito.

La antigua sede del Colegio San Benito y de la Misión Negra Hipólita fue usada hace tres años para que los viajeros hicieran cuarentena al llegar por Maiquetía y ahora es el centro de aislamiento de los venezolanos expulsados por las autoridades estadounidenses

En agosto 2020, en medio de la pandemia de COVID-19, el entonces gobernador de Vargas, el fallecido general Jorge Luis García Carneiro, anunció el inicio de operaciones del Hotel Sanitario La Guaira, una estructura levantada en la montaña de La Llanada, parroquia Macuto, que recibiría a pacientes con diagnóstico positivo durante la cuarentena y serviría de hospedaje para los viajeros que llegaban del extranjero por vía aérea y debían pasar, por lo menos, siete días aislados a la espera del resultado de la prueba de detección del coronavirus que hacían en el Aeropuerto de Maiquetía.

Los espacios contaban con 200 camas tipo litera y con capacidad para alojar a 400 personas de manera simultánea. Hoy, el nombre del Hotel Sanitario La Guaira vuelve a sonar. Aunque en esta ocasión no es por confinar a pacientes con una enfermedad contagiosa. El lugar es usado como centro de aislamiento para los venezolanos deportados de Estados Unidos.

Hasta el momento (lunes 30 de octubre) han llegado dos vuelos y los hemos tenido aquí hospedados. Así como a los pacientes con Covid, se les hacen pruebas, se descarta cualquier enfermedad infectocontagiosa grave y el personal de la Policía Nacional busca bien sus datos en los sistemas. Es básicamente lo que se está haciendo. También se les pregunta, por qué se fueron y cómo hicieron en Estados Unidos. Les arman como unas carpetas, allí no sé para qué», contó a El Pitazo un integrante del equipo que trabaja desde hace dos semanas con los deportados desde Estados Unidos hacia Venezuela. La fuente pidió la reserva de su identidad por no estar autorizado para ofrecer declaraciones.

Entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre se esperaba la salida de 90 venezolanos que permanecían en ese lugar, explicó el entrevistado.

En el caso de los dos primeros vuelos, los deportados estaban bajo la custodia de la policía regional del litoral central, quienes se encargan de la logística y la vigilancia de las áreas del Hotel Sanitario.

De internado de varones a hospedaje de salud

El Hotel Sanitario La Guaira se levantó sobre una estructura grande y sólida. Antes de que García Carneiro lo convirtiera en un hotel sanitario, era la sede del Centro de Inclusión Social Armando Reverón, institución abierta en 2010 y adscrita a la Misión Negra Hipólita que prestaba atención a personas en situación de calle y con dependencia a las drogas. Según registros de prensa, para 2013 tenía 130 pacientes internados.

Entre 2005 y 2008, fue sede de un servicio de desintoxicación perteneciente a la Alcaldía del Municipio Libertador (Caracas).

Esta edificación se construyó en los años 60 para un internado de varones. En el lugar funcionó por más de dos décadas el Colegio San Benito, pero cerró sus puertas en 1999 por la tragedia de Vargas. Los caminos de acceso fueron arrasados por la cuenca del río Camuri Chico.

El Estado rehabilitó el espacio años después y lo usó para hospedar atletas en juegos nacionales infantiles y juveniles.

El personal que recibe a los deportados ahora asegura que el lugar está en buenas condiciones.

Tienen camas, agua y una planta eléctrica, por si se va la luz. No es un hotel cinco estrellas, pero es cómodo y ventilado. Por lo menos para esperar que te den permiso para irte a tu casa, está bien, aseguró el trabajador entrevistado.

Sobre los gastos que genera la estadía de los deportados, fuentes consultadas por El Pitazo, informaron que estos son cubiertos por Ministerio de Interior, Justicia y Paz, con apoyo de la gobernación.

Nadeska Noriega – El Pitazio

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado