En Venezuela, más allá de la crisis que asfixia a la mayoría de la población desprovista de servicios esenciales, e insumos básicos para la subsistencia, ahora también hay que soportar las impertinencias y provocaciones de ciertos sujetos, cuya vocación está reñida con la democracia; la paz, y la tranquilidad mínima que requiere cualquier sociedad para coexistir.
Está demostrado el carácter autoritario del gobierno de Maduro, y la falta de escrúpulos que exhibe para mantenerse en el poder, sin que le tiemble el pulso, y ello se comprueba en el número de presos políticos; inhabilitados; partidos judicializados, así como la amenaza perenne de instituciones controladas de manera abusiva por el poder desmedido que ostentan.
Pero es bueno recordar que ello es posible, gracias a la abstención promovida por el G4, hoy ¨plataforma unitaria¨, luego de varios disfraces y mantras fracasados, como regalo al gobierno de todo el poder que hoy ejercen con exceso evidente.
En días recientes el ex Alcalde de Caracas, Antonio Ledezma dijo que su candidata Ma. Corina Machado está reuniéndose con militares, y que la ¨rebelión cívica¨ que ella encabeza, no descarta también la militar. Semejante declaración, luego ratificada por la candidata, expresa lo desquiciados que están, en vista de que ya han sido protagonistas en el pasado de fórmulas fracasadas similares, y fuertemente reprimidas por el gobierno, como La Salida; los muchachos (del pueblo) con escudos de cartón (jamás los hijos de los instigadores); las Guarimbas; los Trancazos; Operación Libertad; Gedeón, entre otras, que produjeron varios muertos; presos; heridos, y un sinfín de averiguaciones judiciales que hoy asfixian a tanta gente.
Por si fuera poco el daño autoinfligido por Ledezma y Machado, ahora tocó el turno a un reconocido actor-animador de televisión, ratificando la necedad irrealizable del fulano ¨hasta el final¨, invocando la utilización de sectores militares para deponer al gobierno de Maduro. Es decir, no le bastó con su papel golpista en el aborto de Carmona, sino que ahora insiste y en tono de ¨seguridad extrema¨, y total convicción. No se da cuenta de que no amenaza quien quiere, sino quien puede, y él (ellos) no es (son) amenaza política alguna para el gobierno. Es una necedad más de este advenedizo irresponsable en política.
Creyéndose sobrados en el terreno por lo que advierten algunas encuestas, se olvidan de que los demás también juegan, pues en procesos como ese de la Primaria convocada por ese sector opositor, las encuestas no ganan elecciones, a menos que también se tenga organización y maquinaria suficiente para defender el voto en las mesas.
Visto así, la alianza orquestada entre el partido Un Nuevo Tiempo, y Henrique Capriles (inhabilitado), le añade un sabor distinto a lo que se daba por hecho, en cuanto a un eventual triunfo ¨arrollador¨ de la señora Machado, quien con muy poca inteligencia fue al Zulia a anunciar desde ya, un candidato a la gobernación distinto a Manuel Rosales, gobernador en ejercicio.
Del mismo modo, Henri Falcón líder del partido Futuro, ha anunciado que la organización que dirige, brindará su apoyo al candidato de AD-Resistencia, Carlos Prosperi, y para nadie es un secreto, el hecho de que AD siempre hizo alarde de eficacia en el uso de su organización para la defensa del voto.
Ambos, Rosales y Falcón han demostrado tener apoyo popular considerable, lo cual, añade nuevas expectativas a la contienda, lo cual, indica que hay otras maneras de ver lo que allí ocurre, aunque sigue siendo un acertijo el tema de la participación, habida cuenta de que las mismas encuestas hablan –todavía- de una exigua intención de voto por parte de la población.
De cualquier manera, lo que ocurra el 22 de octubre será sólo la decisión en torno a un sector de la oposición. Hay que esperar la decisión de los demás factores, pero sin unidad no vemos posibilidad de triunfar. Preferimos el consenso.
@romanibarra

