Todos los acciondemocratistas tenemos que reunirnos, abrazarnos y repotenciar el partido, dijo Franck Pic Durán

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El miembro de la dirección nacional de Acción Democrática, Franck Pic Durán, como representante del estado Carabobo, considera que el partido tiene que proceder a una reconciliación de los afectos de su militancia y de su dirigencia, y que, a su modo de ver, esto no se logra sino con la realización de unas elecciones internas, donde participe todo el pueblo adeco.

Pic Durán fue secretario juvenil en el estado Carabobo; diputado a la Asamblea Legislativa y al Congreso Nacional por la región carabobeña; aun cuando ha sido activista también en el estado Aragua, y miembro de la Dirección Nacional.

 El señor Bernabé Gutiérrez tiene la idea de convocar a un CDN, a lo fines de llevar a cabo una reforma estatutaria, y en la que se contemplaría la realización de unas elecciones, donde la actual dirigencia del partido saldría electa entubada. ¿Qué piensa usted?

-Los militantes de AD nunca hemos aceptado el entubamiento de cualquier acto electoral. Por una sencilla razón; porque eso es antidemocrático; dictatorial. De modo que yo no creo a esta altura del juego, y con el grave problema que confronta el partido, que está intervenido por el TSJ, no creo que se vayan a empeñar a dictar una normativa, que desvirtúe el sentir democrático del partido.

-Más bien es de desear, incluso, de proponer que se hagan unas elecciones abiertas a toda la militancia, y que se haga un recenso, para quienes quieran volver al partido, se reincorporen a las actividades y lo fortalezcan; de lo contrario, vamos a caer en el mismo terreno que cayeron otras organizaciones; que están en vías de desaparición, verbigracia, el partido socialcristiano Copei y el MAS.

-Ya esos no son partidos, son apenas unos pequeños clubes. AD tiene representación hasta en el más recóndito espacio de Venezuela; en la parroquia más lejana de Caracas; en todos los municipios. AD no puede caer en ese terreno; de manera que yo, conociendo a Bernabé, como lo conozco, sé que desistirá de este empeño.

-Además, el secretario general de AD es el secretario del primer partido democrático, por excelencia, de Venezuela, y en los partidos democráticos no hay dictadura.

¿De modo que usted está de acuerdo con ir a un proceso electoral, que renueve las autoridades del partido, y en donde prive el criterio de la representación proporcional de las minorías?

-Claro, yo soy partidario, de que se hagan elecciones; cuando yo fui dirigente juvenil, entonces se realizaban las elecciones cada dos años; lo mismo ocurría con los organismos periféricos: agrario, sindical, profesionales y técnicos, femenino. Cada dos años se hacían los plenos y las convenciones municipales, equivalente hoy a las parroquias; distritales, equivalentes hoy a los municipios; seccionales, equivalentes a los estados y, finalmente, la convención nacional. Se hacía mediante un cronograma que habilitaba el CEN. Se nombraba una comisión electoral; para que llevara a cabo el proceso.

-En cuanto a lo de la representación, no hay duda: si hay elecciones internas, y vamos a tener derecho a participar todos los acciondemocratistas de Venezuela, y si hay la posibilidad de un recenso, estaríamos en presencia de una frase, que me gusta mucho pronunciarla, que es en la reconciliación de los afectos. Eso significa que todos los acciondemocratistas tenemos que reunirnos, abrazarnos y repotenciar el partido

¿Cómo ve usted la figura de Henry Ramos Allup hoy en día en el partido? ¿Se le venció su cuarto de hora?

-En AD no hay cadáveres insepultos. El tiene oportunidad de participar en la elección. No hay que negarlo, él tiene un buen número de seguidores. Creo que debe recapacitar y participar de un proceso electoral, que se haga, y tiene que reclamar condiciones, para esa participación, y una de ellas sería la de exigir en las comisiones electorales representación de uno y otro sector.  Eso es importantísimo, para proceder a la reconstrucción de nuestros afectos.

¿Usted cree que se puede dar una reconciliación entre Ramos Allup y Bernabé Gutiérrez?

-Yo sí creo que podemos llegar a una reconciliación de nuestros afectos, como yo les digo. Tenemos ejemplo en AD: casi todos nuestros dirigentes; que se han ido con las divisiones, terminaron por regresar a AD; siendo el caso más emblemático el de Américo Martín, quien se fue con la división del MIR. En el caso del MEP, que se había llevado el buró sindical, todo ese buró regresó.

-En efecto, en el caso del MIR, Simón Sáez Mérida y Domingo Alberto Rangel, que eran sus otros cabecillas, se quedaron por fuera; como del MEP se quedó por fuera el maestro Prieto Figueroa, Jesús Angel Paz Galarraga y Adelso González Urdaneta. El resto de la militancia de estos partidos regresaron a AD. Eso es necesario que ocurra ahora; que sin excepción todos vuelvan al partido, y participen en el proceso electoral, que debe darse.

Precisamente, Leomagno Flores asomó su candidatura a la secretaría general del partido, a los fines de prestarse de figura conciliadora de las dos facciones. ¿Qué piensa usted?

-El compañero Leomagno está en su pleno derecho de aspirar al cargo de secretario general o presidente del partido o lo que él considere necesario hacer, en ese sentido. Eso no se lo puede negar nadie. Porque ese es un derecho que tenemos los militantes del partido: aspirar a cargos de dirección con responsabilidades específicas en cada uno de los niveles, que la organización contempla en su estructura.

La historia terminó dándole la razón a la tesis de la participación, que sostenía Bernabé Gutiérrez, y quien terminó separándose de Ramos Allup, quien sostenía la tesis abstencionista. De modo que ese será la vía de ahora en adelante. ¿No le parece?

-Lógico, la democracia es participar; la democracia es intervenir activamente en los procesos electorales. Incluso, algunos compañeros que se identificaron con el compañero Henry Ramos también participaron en las pasadas elecciones. Por ejemplo, en el estado Carabobo la compañera Domínguez, que era secretaria de organización regional en el partido, salió electa concejal en Valencia, y en el estado Táchira también adversó un candidato de su corriente a la gobernadora Leydy Gómez. Lo que significa que lo que hay es arriar las banderas; arreglarse y regresar a la casa común, que es AD.

A su juicio, ¿qué lección nos deja el caso Barinas?

-Este caso nos deja la lección, de que el pueblo repudia a los malos gobernantes; en principio. En segundo lugar,  ahí se había establecido una especie de virreinato; un nepotismo, que del padre al hijo y al otro hijo y al otro; además del hijo presidente de la República. Eso no puede ser. La democracia no es eso; que tú te hagas dueño de un territorio y de los habitantes de ese territorio; para mal gobernar, además; de modo que ahí el pueblo barinés se dio cuenta de que sí era derrotable este gobierno y así procedió a derrotarlo.

-Había mucho miedo; mucho temor, como lo hay en toda Venezuela. Aquí se ha llevado a este país a trompicones en estos 22 últimos años. Pero en Barinas comenzó a destaparse el frasco.

¿En la elección del 21 de noviembre le hizo un gran daño a los candidatos de la oposición la llamada “Operación Alacrán”?

-El gobierno siempre ha tratado de comprar dirigentes, que son banales y se dejan comprar. En todas las elecciones ha ocurrido eso. Siempre hay individuos que participan, pero no que son demócratas; unos buscadores de dinero.

En ese sentido, el doctor Rafael Camacho, miembro del Tribunal Disciplinario de AD, propone que los dirigentes, que lleguen a ocupar cargos de dirección, presente una declaración jurada de sus bienes. ¿Está de acuerdo?

-Me parece loable la idea; sin embargo, para ser directivo de AD no se tiene que hacer declaraciones juradas de bienes; tomando en cuenta que en esos cargos no se están administrando bienes públicos. Ahora, cuando se va al gobierno o se va a cargos administrativos en el sector público, ahí se justifica la declaración jurada; porque dependen del erario nacional y ahí sí tiene que haberla, como lo establece la ley.

Enrique Meléndez

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado