Inicio > El pizarrón de Fran opinión > Pedro R. García: ¿A la deriva?

Pedro R. García: ¿A la deriva?

 

Don Quijote representa la juventud de una civilización: él se inventa acontecimientos; nosotros no sabemos, como escapar a los que nos acosan.

¡Cuánto suda el alma para encontrar una expresión, que es a veces todo el espíritu, toda la vida, un viaje a través de todos los dolores, de todas la embriagueses, de todos los círculos de la cosmología, de todos los Espacios de la Conciencia!

Espíritus “inevocables” mudos a las insinuaciones de la realidad cotidiana, catalépticos de la grandiosa vida, dormidos, despiertos de la sensación que abren sus grandes ojos ciegos de ardores, yo adoro el sentido egregio dudoso arcano que despierta el hilo dulce y sonoro de la idea oculta que ama la angustia de nuestra fatiga, lo sutil está en lo profundo y lo difícil en lo diverso, Oh ¡la atronadora realidad, la sentimos pero no la alcanzamos, la pensamos más no logramos definirla; la acariciamos, pero no la hacemos hablar.

No hay que explicar lo que se dice y lo que se sueña. El simbolismo es nebuloso, es el enigma de la belleza, sintámosla, pero cayémosla, como el drama de Schiller, el curioso profanador no podrá proferir con sus labios lo que sus ojos han visto. Traducir la bruma como la prístina y meridiana luz, equivale a un más allá del absurdo. Pretender darle formas de sentido, a los delirios de la conciencia, la impresión fugaz, a la urdidumbre de la incompletitud del alma, el utópico asociacionismo psicológico que se complica al infinito, “la insinuación ambigua de lo que hubiera sido, de lo que es y de lo que está por ser, es como perseguir los fuegos fatuos de la noche…”

Mientras el ojo ve la luz, la mano toca sombra, es el naufragio de lo posible ¡pena de los que ansían explicar en prosa transparente lo que insinúan en su alada métrica!…

Para el ciego siempre es noche, en el esfuerzo de aproximarse como pretenden los ufólogos de lo complejo. Existe un grado sumo de dificultad donde solo yegan los más diestros exploradores de la percepción. ¿Implica esto la agudeza de un centro autónomo en el complejo aparato cerebral o un desarrollo evolutivo de las facultades comunes? ¿Cuál es la propiedad sublime de interpretar?, ejemplo: la beyeza; ¿Cuál es este vértice incógnito de los sentidos? ¿Es el evolutivo? ¿Es el de los misterios?

Es el más espiritual, es el receptáculo de la quinta esencia, es la sinfonía evaporizada de las ondas más remotas de la sensación,  hay quienes la claridad hace doler los ojos, por eso los simplistas, los unilaterales, los homogéneos del pensamiento, los nuevos Nostradamus de la sensación, los prospectivistas, los tecnólogos de la predicción, los trasnochados de la casuística, los bajan a las profundidades del ser, los que no acarician las manos agrietadas y secan las lágrimas de un niño del sufriente, los que instalados en la comodidad de la rutina, los aferrados a los manuales de autoayuda y de academias alcanforadas, los que desde el pulpito distante de la erudición, desde el empirismo el exactismo, el relativismo y la posmodernidad, se plantearon el fin de la historia, y hoy frente a la advertida pandemia (COVIB-19), siguen desacertados frente a la aproximación del juego limpio al reconocimiento radical primario y profundamente humano lo que podríamos yamar la intuición abstractiva del ser.

La Soledad

 

Alejemos nuestra propia soledad, de desolada

Forma que remira desde su antojada línea que orienta por la tierra, o hacia el cielo Quiere crecer en forma curvilínea.

 

Por sótanos y muros se dedica

A una incierta maniobra posesiva,

Sin tener más que el cruce de la luna

Por entre grietas siempre esquivas

 

Todo el afán y construcción perdura

Lo que el impulso y sueño que define Su razón en las calles y en el suelo.

Se siente el soplo del aire que se exprime

 

Al fin, amigos de mi andar y sueños,

Nos volvemos a ver entre las penas

Que están presentes y se unen en su olvido derrotas y triunfos nos perturban, propios y ajenos…

 

“la inmortalidad solo abre media hoja de su puerta estrecha y deslumbrante”.

 

pedrorafaelgarciamolina@yahoo.com

 

Traducción »