La ONU advierte que el aparato represivo permanece intacto.
La Misión de la ONU documentó 64 nuevos casos de tortura después del 3 de enero y estima que entre 379 y 500 presas por motivos políticos.
Este informe es estremecedor. Podrán cambiar discursos y excarcelar a algunos presos, pero mientras permanezca intacta la maquinaria de persecución no puede hablarse de una transformación democrática.
Así reaccionó el periodista y dirigente político Omar González Moreno al informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela.
Sesenta y cuatro nuevos casos de tortura son 64 razones para exigir justicia. No puede haber borrón y cuenta nueva, ni impunidad para quienes torturan, persiguen o violan derechos humanos, declaró.
González también destacó las conclusiones de la Misión sobre los colectivos y reclamó su desarme y el desmantelamiento de cualquier estructura utilizada para intimidar a la población.
Una transición que conserve intactos los instrumentos de represión corre el riesgo de conservar también la capacidad de reprimir. Venezuela necesita presos políticos en libertad, colectivos desarmados, justicia independiente y responsables ante los tribunales. La tortura no se negocia ni se perdona, se investiga y se castiga conforme a la ley, expresó.
Foco Press.

