pancarta sol

Javier García: Del carácter de los hombres y la soberanía

 

Del carácter de los hombres dependen las circunstancias; Esto ha sido demostrado por la vida y por la historia que lo ha reflejado verazmente.

Bolívar es el mejor ejemplo de cómo un hombre – o mujer – con el carácter adecuado puede cambiar a su favor y de la causa que representa, en forma determinante, el curso de los acontecimientos.

Los venezolanos hemos soslayado este tema por mucho tiempo, que ha sido desempolvado porque algunas situaciones obligan más que otras al discernimiento, aunque no explícitamente.

Pero ha sido graficado de formas que *no pueden distraerse*, ocultarse ni yuxtaponerse convenientemente.

Cada vez que un funcionario policial o militar extorsiona a un ciudadano.

Cada vez que un ciudadano favorecido con un cargo de elección popular – o designado para proteger la carta magna – vende los intereses de la nación para favorecerse a sí mismo.

Cada vez que un soldado ha dejado de usar sus armas para defender lo que está establecido en la Constitución Nacional y las leyes, y peor, directamente contra el pueblo.

Cada vez que un ser humano transgrede los derechos humanos, los principios constitucionales.

Cada vez que dejamos de defender nuestros derechos y cumplir con lo que legalmente corresponde.

Cada vez que un ciudadano convierte a otro en blanco de violación de su dignidad humana.

Cada vez que atenta contra su humanidad, adentrándose en el mundo de los vicios, adicciones, malas costumbres, peores hábitos; autodestruyéndose.

Cada vez que se convierte al servicio del crimen.

Cada vez que violentamos los derechos de otro ser humano.

La falta de patriotismo, de querencia por la patria, la ausencia de empatía por nuestros coterráneos, la indecencia ciudadana.

La degeneración moral y política de la ciudadanía obedece a la falta de carácter, o la presencia de un carácter deformado.

La corrupción en todas sus formas.

El ablandamiento de los valores, principios y virtudes que nos convierten buenas personas.

Y la sumatoria de estos casos y de tantos otros que seguramente ustedes conocen, y pueden imaginarse, también se cuentan para conformar la totalidad del carácter del país.

Del carácter de la nación, depende primordialmente la conformación, sostenimiento y defensa de la soberanía de Venezuela.

La soberanía puede estar blindada en la Constitución y las leyes, pero el verdadero frente de defensa depende del carácter de los hombres, de los ciudadanos, del pueblo venezolano.

El país puede tener innumerables recursos materiales y fuentes de riqueza naturales, pero si no se ha blindado el carácter ciudadano, la soberanía termina siendo una entelequia.

La soberanía de un país depende de muchos factores materiales, pero especialmente obedece al manejo comprometido de estos bienes, el uso inteligente de sus ventajas comparativas, si las tiene.

Pero la conducción de este barco cargado de los mejores materiales, depende del carácter de sus ciudadanos.

De la fortaleza del carácter colectivo depende que esta nave llegue a buen puerto, que no naufrague.

He allí una gran enseñanza y aprendizaje para el presente, y los tiempos por venir.

Habrá de ser materia de orientación permanente.

Que así sea

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM