Donald Trump. “El Requetetrump Tum…Tum”. Volvió a tronar las redes sociales, en vísperas de “la inminente” derrota legislativa del venidero 3 de noviembre. Las llamadas elecciones intermedias.
Insistió en sacudir el ajedrez político gringo, del continente y del mundo, con el “histórico contrato petrolero golillero, suscrito con el gobierno ilegitimo de Venezuela y la rúbrica “nula de toda nulidad”, de la tutelada interina Delcy Eloina Rodríguez.
Ruido político, económico, social, geopolítico, por doquier. “Pa´tirar pal cielo, dirían en los desolados pueblos de Venezuela. Con lo cual, vuelve burlar la transición, a posponer las elecciones, y demostrar, que las libertades democráticas en Venezuela, le saben a “criadillas”. (en cristiano, Bolas de Toro).
Se trata de una enfermiza adicción, de siempre querer ganar, que ahora se repite, sin el menor escrúpulo. Al extremo, de librar de la rigurosa justicia suiza y española, a un “criminal de cuello blanco”, como Alejandro Betancourt, para asociarlo y otorgarle el plácet del “fabuloso” negocio petrolero venezolano.
El “new age”, que se pavonea por todo lo alto, a costa del precoz y atroz desfalco de “los bolichicos”, a Corpolec, con los jugosos y leoninos contratos incumplidos, cuyas crueles consecuencias siguen castigando a los pueblos y ciudades de todo el país.
Una habilidosa y corporativa tramoya que se repite, como lo corrobora el respetado experto petrolero venezolano Rafael Quiroz Serrano, quien recuerda que hace apenas 7 meses, Trump hizo algo parecido, aunque de menor tenor y casi desapercibido.
En un ponderado documento, Quiroz Serrano no solo denuncia públicamente, el cuestionado contrato, como “propaganda” política lanzada por DT con el fin de mejorar su narrativa y posicionamiento en las encuestas internas de los EE.UU” (sic). Sino que razona pedagógicamente, sobre la infeliz trama político-petrolera, que se cuece, en “el rimbombante y mejor contrato petrolero del mundo”(sic).
Señala, que a 7 meses (finales de enero), ”cuando (DT) convocó a la Casa Blanca, a 18 de las principales empresas petroleras transnacionales, para “hacerlas” invertir 100 mil millones de dólares (100 MMMU$) en la industria petrolera nacional, Venezuela todavía no ha recibido el primer dólar de inversión”.(sic).
Sobre el trasfondo de esta nueva jugada, obviamente, hay que colocar en primer plano, las elecciones a la Cámara de Representantes de EE.UU, intermedias del 3 de noviembre. En las que se elegirán a los 435 miembros Republicanos y Demócratas. Y según el escrutinio de la opinión pública, su partido Republicano, no pinta nada bien. Y declina cada vez más.
Según el último sondeo Reuters/Ipsos, (20/08/2026). “el índice del trabajo aprobado de Trump, se mantiene en un mínimo histórico de 33%, por tercera semana consecutiva, con solo un 13% que lo aprueba firmemente” (sic).
El criterio de analistas políticos, y autorizados expertos jurídicos y económicos ha sido tajante: Donald Trump, no solamente luce muy comprometido ante su propio país, sino ante sus viejos y más fieles aliados político-militares de todo el orbe. Citan los casos específicos de la Unión Europea, Corea del Sur y el siempre cercano y fiel Israel. Agregan que igualmente está errado, con este contrato.
Recuerdan que Trump no ha podido poner fin a la invasión rusa a Ucrania, como lo prometió y casi juró, al comienzo de su segundo mandato. Y que ahora mismo, “enfrenta severos cuestionamientos por tantos errores estratégicos que han debilitado su gobernabilidad y erosionado su credibilidad pública. Sus desaciertos abarcan desde tropiezos en tribunales federales, hasta en la atrevida escalada bélica internacional, sin un rumbo”. (sic)
Su confrontación con Irán, no han podido ser más aparatosa y blanco de las peores críticas por la falta de coherencia. Allí se desnuda, que “subestimó la capacidad del país persa para desestabilizar el comercio marítimo global en el estrecho de Ormuz y el rol de sus fuerzas armadas”. (sic).
Unas de las voces más respetadas en el área petrolera y energética venezolana, como la del ex ministro Huberto Calderón Berti, quien también ha sido categórico en señalar: “en que un gobierno ilegítimo, no puede firmar convenios de ningún tipo, mucho menos, abrogarse el derecho de comprometer el futuro de las nuevas generaciones de venezolanos. (sic).
En tal sentido, ha planteado, “restablecer urgentemente la legitimidad democrática en Venezuela y consultar a todo el país, sobre los alances de los diversos contratos petroleros que deben firmarse a futuro (sic).
Como estamos viendo, son argumentos, noticias, datos, opiniones, revelaciones palpables, de voces autorizadas, que conforman una documentada sinopsis, contra el “adefesio” del “Contrato petrolero-energético más importante de la historia”, anunciado por Donald Trump. Que si no lo anulan, al menos, lo cuestionan y hacen poco creíble, realizable, por su opacidad y falta de un consenso, más fidedignamente unánime.
Lo del llamativo “El RequeteTrump Tum…Tum”, del título, responde a esa templanza surrealista, o “mega-egolatría”, del travieso mandatario, “de intentar gobernar de manera unilateral imponiendo severas restricciones”(sic), como si quisiera crear corta fuegos contra sus adversarios, y siempre salirse con la suya.
Con información de @unotv-BBC.News-DW
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