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Eduardo Fernández: Venezuela

 

Sueño con una Venezuela mejor. No siento nostalgia por el pasado. Al contrario, siento apetito por el futuro.

Sueño con una Venezuela democrática, próspera, moderna, reconciliada consigo misma después de tres décadas de arbitrariedad, de retroceso y de destrucción.

Una Venezuela en la que se cultiven las virtudes típicas de la democracia: la convivencia, el diálogo, el respeto por la opinión ajena.

Una Venezuela en la que prevalezca el estado de derecho. El respeto y el acatamiento a las reglas del juego tal como ellas están consagradas en la Constitución Nacional.

En la que haya un respeto escrupuloso por los derechos humanos. Sin presos, sin torturas, sin exiliados, sin inhabilitados.

Una Venezuela respetuosa del principio de la autonomía e independencia de las ramas del poder público.

Con un órgano legislativo que legisle y que controle la marcha de la administración pública. Con un poder judicial que administre justicia con absoluta independencia y con sujeción a la ley.

Con gobiernos regionales y municipales autónomos e independientes, dotados de autonomía funcional y de recursos suficientes para servir con eficiencia a los ciudadanos.

Una  Venezuela en la que todos tengan acceso a educación de calidad y a salud de calidad. Además, servicios públicos de primer mundo: electricidad, agua, seguridad, transporte, vialidad, vivienda (con edificaciones construidas cumpliendo requisitos sismos resistentes). Todos los servicios públicos propios de una sociedad moderna y civilizada.

Una Venezuela en la que esté muy claro que el Estado y el gobierno existen para servir a los ciudadanos, para trabajar por el Bien Común. No son los ciudadanos los que están al servicio del Estado o del gobierno, es al revés, son el Estado y el gobierno los que tienen que estar al servicio de los ciudadanos.

Sueño con una Venezuela en la que no exista pobreza ni miseria. En la que prevalezca la igualdad de oportunidades para todos. Para que todos podamos vivir y progresar con dignidad y con bienestar.

Esa Venezuela, es posible. Está al alcance de nuestra voluntad. La podemos construir entre todos!

Una Venezuela en la que todos tengamos acceso al progreso material, pero también al progreso espiritual y moral. Una Venezuela sin corrupción, con elevados niveles de exigencia ética.

Todo eso es posible. Todo eso es alcanzable. Todo eso es necesario.

¡Seguiremos conversando!

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM