Símbolo de la resistencia paraguaya, prohibido rendirse.
Conmemoración, (no celebración), del Día del Niño Paraguayo.
Valor y patriotismo en desigual acción bélica.
El 1 de mayo de 1865, en Buenos Aires, mediante un Tratado, se formó oficialmente la “Triple Alianza”, participaron: El imperio de Brasil, República Argentina y la República Oriental de Uruguay, contra el general presidente de Paraguay, el mariscal Francisco Solano López, quien decretó el reclutamiento de toda la población.
Desde 1865, hasta 1870, la República de Paraguay, durante el conflicto contra la Triple Alianza, tuvo más de doscientos mil fallecidos, el 80% hombres. A partir de 1870, quedaban con vida un promedio de cuatro mujeres por cada hombre.
El 16 de agosto de 1869, en el campo Acosta Ñu, niños a partir de diez años, adolescentes, enfermos y ancianos, como parte de la Retaguardia, a las órdenes del general Bernardino Caballero en desigual como feroz combate, a partir de las ocho y media de la mañana, durante ocho horas, sufrieron la acometida de un ejército equipado, organizado y adiestrado. A los niños se les colocaba barba elaborada con pelo de caballos, o pintada con carbón para aparentar mayor edad.
Algunos cronistas, mencionan que muchos niños llorando, se aferraban a los pantalones de los agresores, suplicando no ser asesinados; la orden recibida era de no perdonar a nadie.
En horas vespertinas el conde brasilero Gaston D’Orleans, ordenó quemar los campos, donde yacían los imberbes soldados muertos y heridos; las madres que salieron del bosque a socorrer a sus hijos, murieron calcinadas.
Indescriptible crimen de guerra.
Las bajas paraguayas fueron de: 2.000 fallecidos y 1.200 quemados.
El mariscal presidente Francisco Solano López, lider paraguayo, murió combatiendo en Cerro Corá al norte de Paraguay el 1 de marzo de 1870, fue el final de la insensata guerra de la “Triple Alianza contra Paraguay”. Los invasores tuvieron el 16 de agosto de 1869, apenas: 45 muertos y 259 heridos. Los uruguayos no combatieron en esta ocasión. Las mujeres paraguayas donaron sus joyas para financiar la cruenta como desigual actividad belica con hondo sentido de patria en sus ideales.
En 1948, se instituyó esta fecha para conmemorar, (no celebrar), el “Día del Niño Paraguayo”.
Poetas, escritores, instituciones, plazas y monumentos, evocan los trances penosos vividos por la población paraguaya, especialmente por los inmolados niños y adolescentes.
En la ciudad de Eusebio Ayala, antigua Barrero Grande, campo del genocidio, se encuentra un emotivo monumento.
Con Argentina, Paraguay perdió 95.000 kilómetros cuadrados, actual provincias de Formosa y parte de Misiones.
Con Brasil cedió y perdió 63.000 kilómetros cuadrados, parte del estado de Mato Grosso do Sul.
Territorios actualizados mediante tratados binacionales.
En el Panteón Nacional de los Héroes y Oratorio de la Virgen de la Asunción, en la capital de Paraguay, ingresaron los restos del Gral. Fco. Solano López en octubre de 1936, (fecha de inauguración del Panteón); en agosto de 1969, ingresaron cenizas de algunos de los Niños Héroes.
Uruguay con hidalguía y muestras de reconciliación y fraternalidad, le entregó a Paraguay los trofeos y banderas capturados, que se encontraban en un museo.
En Caracas una avenida honra al general Francisco Solano López.

