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Ezequiel Aranguren: Habemus transición

 

Para los comunistas la cuestión esencial hoy no es Monarquía o República, es democracia o dictadura. Santiago Carrillo.

Tal como estaba programado, la mesa gobierno interino- sector de oposición, arrojó los primeros resultados de las conversaciones, de ellas dos que resalten, tragedia post-terremoto y nuevo Tribunal Supremo de Justicia. Con ello se demuestra, una vez más, que marchamos decididamente hacia unas elecciones libres y democráticas.

Los venezolanos estamos un tanto angustiados por el desenlace de los eventos después de la extracción de Nicolás Maduro el pasado 3E y no es para menos, pues, fueron 27 años de desaciertos, de represión contra todos aquellos que se pronuncien contra el gobierno. Apenas se inicia el proceso de transición, damos capital importancia a la situación de los presos políticos.

La vida de más de 400 compatriotas está en juego, exigimos la libertad inmediata de TODOS los presos políticos. Y para esto ¡una simple orden basta! Los familiares de los presos políticos llevan adelante una lucha con mucha firmeza, el pueblo le acompaña. En esta lucha no se deben aceptar chantajes ni dilaciones.

Dinorah Figuera ha sido criticada por sentarse a dialogar con los familiares de los presos políticos. Quienes esto argumentan, no terminan de entender que el sentido de humanidad está por encima de cualquier hecho material. La voz de Figuera es muy importante, representativa y tiene eco en el Departamento de Estado. Se demuestra que la ciudadanía recupera el diálogo, lo cual es fundamental y nos trae de nuevo la esencia de la democracia, el reconocimiento del Otro. Ya no serán más las voces del silencio.

La Transición va en firme, sus primeros resultados van en la línea correcta. Posiciones que encuentran un lugar común son indispensables para salir en sana paz de nuestra tragedia como Nación. Tanta sangre derramada por el sólo hecho de manifestar públicamente derechos conculcados.

El publicar un mensaje en redes sociales era un delito muy grave, suficiente para que el Fiscal del Terror lo calificara de “terrorista” y una “Juez”, recién egresada, pero, con credencial roja-rojita, les sentenciara a 30 años de cárcel. De allí la importancia de la decisión de la mesa, designar un TSJ con jueces honestos, sin carnet político. En noviembre serán dados a conocer los nombres de todos los jueces que compondrán el nuevo TSJ.

Mucho se ha dicho sobre la desconfianza en la mesa, y razones hay. En ocasiones anteriores el gobierno las ha utilizado para ganar tiempo, así como también la oposición se ha levantado de la mesa apresuradamente. Todo eso es cierto. Lo que también es cierto es que las circunstancias de hoy son muy diferentes, pues, el tutelaje ejercido por Estados Unidos sobre nuestro país ha marcado las líneas principales que debe aprobar la mesa de cara a elecciones libres y democráticas.

Ahora bien, el tutelaje tiene también sus puntos débiles. Así como Chávez y Maduro se creían dueños de la verdad absoluta y su palabra era irrebatible, Donald Trump, tiene características similares, cuando habla derriba muros. La diferencia estriba en que en EEUU existe una democracia, hay independencia de poderes los cuales no se pueden transgredir. Su Constitución es inviolable. El Congreso de EEUU exige rendición de cuentas y éstas deben ser obedecidas por el ejecutivo. Es la esencia misma de la Democracia. Eso no existe en Venezuela.

El Senado de los Estados Unidos emitió una resolución bipartidista donde reafirmó la política de los Estados Unidos de apoyar una transición democrática pacífica en Venezuela mediante elecciones libres y justas y para ello instó a las autoridades interinas de Venezuela a tomar medidas inmediatas para restaurar la gobernanza democrática.

Un elemento muy importante es el de los intereses. Los países se mueven por intereses. A EEUU le interesa nuestro petróleo, pero las petroleras se han negado a realizar inversiones fuertes mientras no haya un gobierno legítimo y eso sólo se logra con elecciones libres. Podemos llegar a la conclusión de que los inversionistas petroleros han ganado la batalla, ya que el giro dado por la administración Trump y el Departamento de Estado así lo indican.

La Transición ahora va en firme. Ahora no se esperan patadas a la mesa ni la   cacareada retórica de Jorge Rodríguez lo que quiere es ganar tiempo”. A estas alturas del juego eso es impensable. Ni los hermanos Rodríguez ni el PSUV tiene fuerza alguna para imponer condiciones. El PSUV tiene problemas internos insalvables, la división se expresa en las calles. Su debilidad es extrema, a tal punto de arrodillarse al gobierno de Israel y desvincularse de los iraníes. Y ni se diga de los cubanos. Todo lo que el PSUV daba por sentado como su política internacional les fue volteada bruscamente.

Ahora el gobierno de los Estados Unidos va tras las fortunas vilmente robadas de Venezuela para llevarlas a bancos del exterior, bien sea en oro, dólares o criptomonedas y para ello están auditando Seniat, Banco Central y Pdvsa, es decir, las gallinitas de los huevos de oro. Lo menos que menos pudiéramos esperar los venezolanos es que esas fortunas sean devueltas al Banco Central De Venezuela.

La Transición no será sencilla, como no lo fue ninguna transición en país alguno, tampoco debe tomarse más del tiempo necesario, lo que si es de capital importancia es la necesidad de mantener al pueblo informado de sus avances y metas concretas. Obviamente hay información que debe ser resguardada con mucho celo, lo que no debería de suceder es que quienes representan a los factores opositores en la mesa se oculten como si ellos fuesen de otro país.

Los integrantes de la mesa deben incorporarse a la lucha diaria ya que bastantes problemas menores y otros no tan menores deben ser resueltos de inmediato, pues quienes gobiernan son los mismos que nunca pudieron avanzar en la construcción de una Venezuela digna. Ellos deberían de tener entrada a instituciones que les son negadas al venezolano común y pedir explicaciones de temas como la electricidad, por ejemplo. Gobernadores y alcaldes brillan por su ausencia, nada informan.

Así las cosas, la Transición en Venezuela debe ser llevada adelante no por un solo actor, sino que debe ser el resultado del diálogo que se inicia en una mesa, pero que se expande a la ciudadanía en general como una responsabilidad compartida. Sólo así se recuperará el diálogo, la reconstrucción de instituciones, y se abrirán las compuertas para que se respeten los derechos y las sociedades funcionen plenamente. Es un derecho adquirido que debemos retomar y que las autoridades deben respetar.

Habemus Transición es más que un simple anuncio, es el compromiso de todo un pueblo de retomar las sendas de la Democracia, De Refundar La República Y De Darnos Una Constitución Inviolable.

Habemus Transición es dar Libertad Inmediata De Todos Los Presos Políticos, De Sostener Procesos Transparentes, De Reparar El Tejido Social Y Poner La Gobernanza Al Servicio Del Bien Común.

Sociólogo

 

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