Con gol del emergente Ferrán Torres al minuto 106 en tiempo extra, la selección española se coronó campeona del Mundial FIFA 2026 en el Met Life Stadium de Nueva Jersey. La roja se impuso 1 a 0 frente a la albileceste, una digna rival que venía de ser campeona en el mundial anterior.
El tanto de Torres llegó a la red del guardameta argentino Emiliano “Dibo” Martínez gracias a la asistencia de Nico Williams, quien también venía del banquillo de suplentes. La selección argentina jugaba con 10 hombres por la expulsión de Enzo Fernández, tras recibir segunda tarjeta amarilla por cometer falta al zaguero español Pau Cubarsí.
En lo personal disfruté mucho el partido, en medio de un ambiente familiar contagiado por la pasión del deporte rey. No es para menos. Se especulaba mucho de las victorias épicas de la albiceleste durante el mundial, gracias al arbitraje y había llegado la hora de la verdad frente a una rival de lujo como la “furia española” que venía de ganar la Eurocopa 2024 de la mano de Luis de la Fuente, el director técnico del momento.
Ambos equipos lo dieron todo en el terreno. España fue superior en el dominio del balón, 65% frente a un 25% de Argentina. Remató 20 veces, mientras su rival lo hizo 2 veces. Hasta el super astro argentino Lionel Messi ni se sintió en la cancha, gracias al marcaje escalonado de los jugadores españoles. Al quedarse con 10 en el terreno, la albiceleste se replegó en su defensa para ir al alargue del partido, soportarlo y pasar a la tanda de penales donde tenía más ventajas.
El gol de Ferrán Torres, al inicio de la segunda parte del tiempo extra, lo cambió todo. Argentina se volcó al ataque y puso en dos ocasiones en apuro a España. Los remates de Giuliano Simeone y Lionel Messi pasaron cerca de la red del portero Unai Simón. Pero las agujas de reloj corríeron en contra de los dirigidos por Lionel Scaloni. España se impuso con gran talento, despliegue y brillo de sus jugadores.
Hoy España celebra por todo lo alto. Demostró que con unidad y trabajo en equipo se puede alcanzar el éxito. Eso fue lo que hizo su seleccionador Luis de la Fuente, trabajó incansablemente por construir una verdadera familia en la selección española. Nada de egos ni superestrellas. Le dio oportunidad a los más jóvenes, mientras inculcaba valores de unión y solidaridad. Creyó en sus muchachos y allí están los resultados. Eso es ejemplo de liderazgo inspirador. ¡Qué viva Luis de la Fuente y España!

