In memoriam de los insignes luchadores por la restitución de nuestro Ateneo: Fernando Fachin Barreto, José Napoleón Oropeza, Luis Villafañe, Jorge Serrano y Rafael Torres.

Hay fechas que quedan grabadas en el alma de una ciudad, no por el brillo de sus celebraciones, sino por la profunda cicatriz que dejan en su memoria colectiva. Hoy se cumplen exactamente 19 años de un episodio que conmocionó a los valencianos: la violenta toma del Ateneo de Valencia por parte del oficialismo y sus grupos cooperantes. Aquel día de 2007, lo que debía ser un templo para la confrontación de ideas, las artes plásticas, la literatura y el encuentro ciudadano, se convirtió en el escenario de un atropello que marcó un antes y un después en el acontecer cultural de la región central del país.
El Ateneo de Valencia, custodio del prestigioso Salón Arturo Michelena y epicentro de la intelectualidad carabobeña, no solo sufrió la pérdida de su autonomía institucional. Aquella ocupación fue, en esencia, un asalto contra la civilidad y la libertad de expresión. A casi dos décadas de este nefasto suceso, las secuelas de la intolerancia política sobre el patrimonio histórico de nuestra ciudad siguen estando a la vista de todos.
La memoria histórica no se confisca
A pesar del paso del tiempo y de los intentos oficiales por normalizar el despojo, la sociedad civil valenciana ha demostrado que la memoria histórica no se puede confiscar por decreto ni someter por la fuerza. La exigencia de justicia y restitución sigue tan viva hoy como el primer día.
Como testimonio de esta resistencia cultural y ciudadana, se ha hecho pública una Carta Abierta dirigida a Delcy Rodríguez. En el documento, diversos sectores de la vida pública, académica y artística de la región exigen de manera categórica la inmediata devolución de las instalaciones del Ateneo a la ciudad de Valencia, argumentando que este espacio pertenece por derecho histórico a sus ciudadanos y no a parcialidades políticas.

