Niños y adolescentes venezolanos continúan trabajando en actividades informales, labores agrícolas y minería, muchas veces expuestos a largas jornadas y riesgos para su salud, advirtió Fernando Pereira, fundador de Cecodap, en el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil.
Cecodap alerta sobre la persistencia del trabajo infantil en Venezuela.
Durante una entrevista en el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, Pereira señaló que la falta de cifras oficiales dificulta conocer la magnitud del problema. Sin embargo, indicó que la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 reportó que 1.200.000 de niños, niñas y adolescentes están fuera del sistema educativo.
Recordó que la escuela no solo es un espacio para aprender, sino también para proteger a los estudiantes de la violencia y otros riesgos presentes en sus comunidades.
El trabajo infantil se concentra en la buhonería y en sectores informales
Según los monitores realizados por Cecodap, gran parte de los niños que trabajan en las ciudades lo hacen en actividades vinculadas a la economía informal.
Agregó que en las zonas rurales muchos participan en labores agrícolas que pueden exponerlos a largas jornadas de trabajo, pesticidas y otros productos que afectan su salud.
Asimismo, alertó sobre la participación de adolescentes en actividades mineras en el sur del país, una situación que la organización ha denunciado desde hace años.
La mayoría de los chicos que están laborando y que están sujetos a explotación están en sectores informales que muy difícilmente se pueden supervisar, expresó.
El trabajo infantil afecta su desarrollo
Pereira afirmó que muchos niños y adolescentes se ven obligados a asumir responsabilidades que corresponden a los adultos.
Son muchachos que tienen que sacrificar su infancia, que tienen que madurar prematuramente y asumir responsabilidades de adultos cuando deberían estar protegidos, manifestó.
Aseveró que esta situación puede generar estrés y afectar su desarrollo personal, así como sus relaciones futuras, por lo que planteó fortalecer el sistema educativo y mejorar las condiciones económicas de las familias.
También consideró necesario crear políticas que ayuden a cubrir gastos como transporte y útiles escolares, con el fin de que los niños y adolescentes puedan continuar sus estudios y no tengan que trabajar.
María Iriarte – Fe y Alegría Noticias

