Es calamidad de estos tiempos que los locos guíen a los ciegos. Gloster en el Rey Lear, William Shakespeare.
Once upon a time… que los hombres podían oír el pensamiento de sus congéneres, bastaba que los mismos se reposaran al atardecer para que afinando el oído, mirándolos, concentrándose escucharan, como en un diálogo empero de uno solo, sus elucubraciones, sus hipótesis, sus resquemores, sus pasiones, sus secretos inclusive.
En el Air Force One, el catire con copete laqueado, se dispuso a darse un camarón diríamos por estos lados y un polizón narrador de teatro, con poderes telepáticos que se había colado porque lo de la ley de Murphy no es cuento, desde un pequeño agujero le veía y lo auscultaba. El todopoderoso que no duerme mucho y ama percibirse a sí mismo, estrenó su modorra, sin embargo, de la mano de Morfeo, en la vespertina
Vertiginoso su intelecto conectó con su subconsciente y aparecieron las imágenes de aquellos con los que el titan americano compartía y de súbito clamó, Marcos, que buena vaina nos echamos con los iraníes que siguen contumaces su guerrita a pesar de que saben que hasta su desaparición me he planteado. El secretario de estado atiende al presidente, pero no pronuncia palabra. Marcos, ustedes me indujeron a esa aventura. Sabes bien que nunca me equivoco y a la larga siempre tengo razón, pero, el secretario de Guerra y tu me aseguraron que sería un paseo y el mundo entero y mi alter ego en el medio oriente lo celebrarían demostrando nuestra superioridad militar y mi inconmensurable y penetrante prospectiva.
Una breve turbulencia detuvo el monológico del semidiós, siendo que Marcos, solo lo miraba con fingido interés porque Marcos a su vez, ocupaba su espíritu con la consideración de unas encuestas que presagiaban un desastre el próximo noviembre y oteaba su propio horizonte existencial, como consecuencia de aquello.
Marcos, prosiguió en su ejercicio onírico el portento ciclópeo, Fíjate qué bien salió lo de Venezuela, extrajimos al mameluco de Cuba y en su lugar quedó su aparato dócil y colaborador como ninguno. Ahora tenemos el petróleo y el control. Allá ahora dos mujeres se disputan el liderazgo, pero tendrán que esperar mis tres fases. Esos son los negocios que me gustan, así como aquellos en que mi gente se lucra generosamente. El poder es para profesarlo y yo nací para superarlos a todos. Yo soy la historia; yo, yo que todo lo sé, lo intuyo, lo siento, lo imagino, podría decirse.
El cronista entretanto no perdía palabra y anotando todo, cual taquígrafa de los años cincuenta, embelesado guardaba el tesoro que la fortuna le proporcionaba. El Capitan del avión entretanto, interrumpió para advertir que el avión comenzaba su descenso lo que despertó de su letargo al rubito que ya en plena vigilia acudía raudo al camerino para acicalarse.
Sonó el teléfono y esta vez el secretario de prensa pregunto al hegemon antes del nuevo Reality show, cuál sería el tema que abordaría al llegar en su rueda de prensa y éste, sosteniendo en sus manos la corbata de seda roja que le regalaron en su viaje a China comentó, “Tenemos tiempo sin hablar de Ucrania, aunque también estoy harto de los europeos, pero quizás corresponda referirme a esos juececillos que osan contrariarme protegiendo al hacerlo la caterva de despojos que llaman inmigrantes ¡Inmigrante no es gente!
El servicio secreto descubre y captura al polizón quien lanza sus notas a manos de un periodista quién fiel a su naturaleza las filtra.
nchittylaroche@gmail.com – @nchittylaroche

