*La crisis de Venezuela alcanzó a la Corte Penal Internacional.
El dirigente venezolano afirma que la suspensión del fiscal de la CPI y su recusación previa por conflicto de intereses obligan a revisar todo lo actuado en relación con los crímenes cometidos por el régimen venezolano.
El dirigente político venezolano Omar González Moreno aseguró que la destitución de Karim Khan como fiscal jefe de la Corte Penal Internacional constituye un hecho que golpea la credibilidad de la justicia internacional y obliga a revisar exhaustivamente todas las actuaciones vinculadas al caso de Venezuela.
Durante años las víctimas del régimen de Hugo Chavez, Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez esperaron una actuación firme, transparente e independiente de la Corte Penal Internacional. Sin embargo, hoy observamos cómo quien dirigía esa investigación termina apartado de sus funciones en medio de un escándalo que destruye la confianza en la institución, afirmó.
González Moreno recordó que Karim Khan ya había sido objeto de severos cuestionamientos por su actuación en el expediente venezolano debido a un evidente conflicto de intereses que terminó siendo reconocido por instancias judiciales de la propia Corte.
No podemos olvidar que Karim Khan fue apartado del caso Venezuela después de que quedara al descubierto que su propia cuñada formaba parte del equipo de abogados contratado por Nicolás Maduro para defender los intereses del régimen chavista ante la Corte Penal Internacional. Aquello representó un conflicto de intereses escandaloso que jamás debió ocurrir.
El dirigente opositor sostuvo que ese episodio sembró profundas dudas sobre la imparcialidad con la que se estaba conduciendo una investigación relacionada con graves violaciones de derechos humanos.
Las víctimas venezolanas tenían derecho a una justicia libre de cualquier influencia familiar, política o económica. En lugar de eso, descubrieron que existían vínculos directos entre el entorno familiar del fiscal y la defensa de quienes estaban siendo investigados.
A juicio de González Moreno, la destitución de Khan agrava aún más las interrogantes sobre el manejo del expediente venezolano.
Lo ocurrido demuestra que quienes denunciaron irregularidades tenían razones para hacerlo. Hoy la Corte Penal Internacional enfrenta una crisis de credibilidad sin precedentes y tiene la obligación moral de revisar cada decisión adoptada durante la gestión de Karim Khan en relación con Venezuela.
Asimismo, exigió una auditoría completa de las actuaciones desarrolladas durante los últimos años para determinar si el conflicto de intereses pudo afectar el curso de las investigaciones.
La justicia internacional no puede permitirse zonas oscuras. Venezuela merece conocer toda la verdad. Las víctimas merecen saber si hubo retrasos, omisiones o decisiones condicionadas por relaciones incompatibles con la independencia que exige la ley.
Finalmente, González Moreno afirmó que la lucha por la justicia continuará más allá de los nombres que ocupen los cargos internacionales.
Karim Khan se va envuelto en cuestionamientos. Pero los crímenes cometidos contra los venezolanos siguen allí. La obligación de investigarlos, juzgarlos y sancionarlos permanece intacta. Ninguna crisis institucional debe servir como excusa para garantizar impunidad.
Nota de Prensa.

