Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo, de donde se origina la tiranía. Simón Bolívar.
Día a día los venezolanos vivimos en un sobresalto, es la consecuencia del Interregno.
El gobierno que se niega a morir consigue un aliado con el cual ha venido tejiendo los hilos de la defenestración de Nicolás Maduro. No es como dijo Francisco Ameliach en nombre del Alto Mando de la Revolución, “A Delcy le pusieron un revolver en la cabeza”. Los hechos están demostrando otra cosa, Donald Trump no pierde oportunidad para bendecir a Delcy Rodríguez, “Lo está haciendo excelente” por otro lado, dice Delcy, “mi socio” dirigiéndose a Trump. Pero como el juego político da para todo, Marco Rubio dice que sí habrán elecciones en Venezuela, pero, no dice para cuándo. Tenemos al bueno y al malo del juego. Es como quien le dice a un niño, “pórtate bien y te doy un premio”, luego el niño busca desesperadamente su premio, pero, la respuesta es “después”. Es decir, Venezuela se ha convertido por obra y gracia del gobierno de los EEUU en un juego de palabras donde crece la incertidumbre y con ella la desgracia de ver a un gobierno que ha perdido la brújula, sin planes, ni proyectos, sólo esperando que le depositen migajas mientras millones de barriles de petróleo salen hacia los EEUU.
La contradicción fundamental sigue en plena vigencia y no hay respuesta válida, creíble, sólo retórica. Sólo con un gobierno legítimo se podrá invertir en Venezuela, dicen los inversionistas internacionales, y ¿eso que implica? ¡Que el gobierno interino carece de legitimidad de origen! Si el gobierno de Nicolás Maduro era ilegítimo, ni siquiera reconocido por el gobierno estadounidense, ergo, la vicepresidenta designada por Nicolás Maduro tampoco es legítima. Hasta en el juicio que se le sigue a Maduro en EEUU no es reconocido como presidente legítimo, pues de haberlo sido, ya Nicolás estuviera de vuelta a Miraflores y Delcy no seguiría en la vicepresidencia.
Donald Trump no es muy demócrata que digamos, ni se rasga las vestiduras por ver a un continente con gobiernos libres y soberanos, de allí que los venezolanos debemos hilar muy fino en el tránsito hacia la democracia, pues con mucho tiento e inteligencia es menester alzar con fuerza la voz de todo un pueblo ahíto de malos gobiernos, desesperados por salir del Totalitarismo e imponer su voluntad que no es otra que la de traer a la Democracia de vuelta.
Hasta el momento todos los estudios científicos, investigaciones muy valiosas han descrito el salto atrás que hemos dado a lo largo de los años. Veamos por ejemplo el INFORME DE PROVEA 2025 para que se entienda el porqué la gente ha entrado en un estado de desesperación que raya en lo inhumano.
“En 2025 se consolidó la mayor regresión antidemocrática de la región latinoamericana en décadas. Las desapariciones forzadas aumentaron en 196% respecto a 2024 y las detenciones por razones políticas crecieron un 102% sobre el promedio de los últimos 17 años. El salario mínimo cerró en 0,45 dólares, el 62% de la población sufre graves restricciones de agua potable y el 88% de los hospitales carece de medicamentos”.
“El salario mínimo cubrió apenas el 1% de la Canasta Alimentaria Familiar, cuyo costo llegó a USD 565 en 2025. La inflación en alimentos durante 2025 fue de 259,3% según datos del BCV.”
“Cáritas de Venezuela documentó 9,1% de desnutrición aguda en comunidades vulnerables. El 24,2% de las mujeres en edad reproductiva presenta anemia. Más de la mitad de la población redujo la calidad y cantidad de sus comidas; 1 de cada 3 recurrió a la mendicidad para alimentarse”. “Los CLAP, única respuesta estatal directa, cubrieron menos del 20% del aporte calórico y nutricional que necesita una familia”.
“El 77% de los venezolanos no recibe agua por tuberías de manera regular”.
“El presupuesto educativo representó el 12,8% en 2025, por debajo del 20% recomendado por UNESCO”.
“La brecha entre quienes perciben ingresos en divisas y quienes dependen exclusivamente del salario oficial profundizó la desigualdad estructural y la estimación del desempleo se ubicó en 40,3%”.
“53,8% de los hogares requiere rehabilitación física prioritaria” 77,6% enfrenta crisis de gas; 73% sufre interrupciones en la recolección de basura; 62,3% tiene restricciones de agua potable”.
En cuanto a los derechos civiles el Informe PROVEA nos indica lo siguiente: Provea registró 659 denuncias de violaciones al derecho a la integridad personal que incluyeron casos de torturas, tratos o penas crueles, inhumanas y degradantes”:
“Venezuela ocupa, por décimo año consecutivo, el último lugar mundial, 143 de 143 países, en el índice del Estado de Derecho del World Justice Projet. El deteriorado sistema de justicia nacional comparte los últimos lugares con Camboya, Myanmar y Haití”. “Las desapariciones forzadas aumentaron 196% respecto a 2024 y 841% respecto al promedio histórico registrado por PROVEA”.
“La Ley de ONG entró en plena vigencia en 2025. Muchas organizaciones de la sociedad civil operan ahora sin personalidad jurídica ni financiamiento formal, forzadas a la formalidad por un marco legal diseñado para restringir su actuación”.
“Unas 10.853 personas fueron asesinadas por agentes del Estado venezolano desde el inicio del gobierno de Nicolás Maduro hasta 2025”.
“La ONU mantuvo vigilancia crítica sobre Venezuela durante 2025. El Alto Comisionado Volker Türk advirtió en diciembre (2025) que la situación no había mejorado: persisten las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, las restricciones al espacio cívico y la militarización progresiva de la vida pública”.
Así las cosas, con la extracción de Nicolás Maduro el 3E por el gobierno de Donald Trump el pueblo albergó las esperanzas de que con la salida de Maduro se derrumbaría el gobierno autocrático, represivo y violador de los derechos humanos, pero, optó por instaurar un gobierno “interino” creando así un Estado Tutelado. Lo que lastimosamente no vemos es la salida inmediata a la democracia. El presidente Trump mintiéndose a sí mismo que los venezolanos ahora están mejor y habla de los millones de barriles de petróleo vendido por su gobierno sin que eso se traduzca en la más mínima mejora para la gente.
Con el Informe De PROVEA aquí señalado que ratifica la encuesta ENCOVI 2025, nos confirma a las claras que la calamitosa situación del pueblo venezolano No Puede Esperar Más Y Que Venezuela No Es Un Ratón De Experimentos, que la pobreza además de anti-ética es perversa, se encuentra en terapia intensiva. La cantidad de manifestaciones espontáneas surgidas en los últimos días es el preludio de una explosión voluntaria con consecuencias terribles ya que sabemos que la furia bolivariana recaerá sobre quienes se atrevan a demostrar levantar su voz.
El gobierno y congresistas estadounidenses están plenamente conscientes de que la única salida para estabilizar Venezuela, darle viabilidad institucional, y evitar situaciones indeseables, es definiendo una Ruta Electoral que nos marque el futuro inmediato.
Es incomprensible pensar que quienes hoy dirigen al país por obra y gracia de Donald Trump son quienes pintaron el cuadro que hoy nos trae PROVEA y ENCOVI, o, donde estaban ellos mientras el desastre nos desbordaba, o acaso era obra y gracia única y exclusivamente de Nicolás Maduro.
Ellos son quienes lanzaron fuera del país a periodistas como Joseph Poliszuk, Edward Scharfenberg Y Roberto Denis De Armando.Info y le abrieron un juicio por Difamación E Injuria por el caso Alex Saab, en una violación flagrante contra la libertad de prensa, ahora el mismo gobierno que los quería encarcelar ni siquiera es capaz de retractarse y permitir que los periodistas puedan regresar al país ya que ellos no difamaron al pillete Saab, por el contrario, gracias a ellos el gobierno estadounidense puede complementar el larguísimo expediente del caso.
En suma, sin ruta electoral no hay transición, seguiremos en el Interregno y con él sin República.
Sociólogo.

