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Einstein Millán Arcia: Alerta; Moody’s le retiró la calificacion positiva a socia de Pdvsa en Trinidad

 

El reciente retiro por parte de Moody’s de la calificación crediticia positiva de “National Gas Company” [NGC] de Trinidad, no solo ha generado un debate intenso en el ámbito económico y político de la isla, sino que levanta una bandera roja para las negociaciones y acuerdos firmados con Venezuela y PDVSA sobre el gas de Costa Afuera [ What did NGC hide from Moody’s (and T&T)? – Trinidad Guardian ].

Moody’s retira la calificación positiva de NGC por “ocultar información y mentir sobre su salud financiera y operativa” tras la decisión de la empresa de dejar de participar en el proceso de calificación. Los congresistas trinitarios Pennelope Beckles y Stuart Young, exministro que en el pasado había sostenido relaciones exitosas con Venezuela, alegan que NGC ocultó sus problemas financieros, corrupción y mala gestión para evitar dicho desenlace. Entre las implicaciones inmediatas aparecen, el aumento en los costos de endeudamiento, menor acceso a financiamiento internacional, impacto en la reputación de inversión de Trinidad y mayor dependencia de bancos locales.

Implicaciones

Todo ello resulta en un “alerta para Venezuela” con implicaciones muy adversas. Desde la perspectiva de nuestro país, esta delicada trama no debe ser pasada por alto como un caso aislado, ya que tiene repercusiones directas e importantes en las ya delicadas negociaciones en curso para el desarrollo de los campos de gas transfronterizos, Dragon, Loran-Manatee y Cocuina-Manakin.

NGC es una empresa vital para revitalizar la alicaída industria del gas y la petroquímica de Trinidad; empresas estas que enfrentan fuerte declive en su salud operacional y financiera, asociada a la pronunciada caída en la producción de gas. Las negociaciones y el financiamiento de estos proyectos dependen en gran medida de la credibilidad crediticia de NGC-Trinidad, la cual hoy está en serios aprietos, al haber sido llevada a negativa por Moody’s.

Socios como Shell y BP; entre otros, además de los prestamistas internacionales, con total seguridad reevaluaran su exposición en los proyectos, bajo el nuevo nivel de riesgo de la estatal NGC y la isla. Reconsideraran su participación actual tanto en proyectos domésticos activos, como futuros, incluido el caso de los proyectos costa afuera con Venezuela.

Venezuela debe tener claro que NGC actúa como la contraparte de PDVSA del lado de trinidadad en los proyectos de gas Costa Afuera. Su rol en acuerdos como el de campo Dragon, junto a Shell, y Cocuina-Manakin, junto a BP, la convierte en vehículo principal para importar y cumplir con los pagos y acuerdos inherentes a la entrega del gas Venezolano.

Es decir, NGC posee relación e implicaciones directas con los acuerdos firmados en el pasado y presente con nuestro país. Al no tener solvencia, ni respaldo financiero, pone en riesgo la valorización y sostenibilidad misma del proyecto, incluidos los flujos netos de retorno de capital, los costos de producción y los pagos inherentes a la entrega del gas proveniente de Venezuela.

El retiro del rating por “ocultar y mentir sobre su salud financiera y operativa” eleva la percepción de riesgo, complica el acceso a financiamiento y retrasa la toma de decisión para la inversión [FID]. Esto es especialmente sensible en un contexto de sanciones y licencias OFAC volátiles por parte de Estados Unidos contra Venezuela. Es decir, el proyecto como un todo podría descarrilarse, pudiendo influir en la renovación de licencias estadounidenses tanto para la isla como para el proyecto en sí.

Bajo la nueva perspectiva, PDVSA y el gobierno Venezolano estarán negociando con una empresa [NGC-Trinidad] y un país que hoy enfrenta el escrutinio público y de los mercados, sobre su gobernanza y salud financiera. La percepción de debilidad en NGC debe llamar a Venezuela y PDVSA a blindarse con acciones enfiladas a endurecer términos de precios, volumen y la exigencia explicita de garantías de pago y cumplimiento de los términos contractuales.

Nuestro país y PDVSA deben blindarse o suspender los acuerdos mientras permanezca en el cargo la PM Kamla Persad y este en entredicha la salud financiera y sobre todo administrativa de NGC y el gobierno. Trinidad necesita el gas Venezolano con urgencia; su futuro está en las manos de nuestro país [ El futuro de Trinidad esta en las manos- de Venezuela – Por: Einstein Millán Arcia @EinsteinMillan ], pero hay que saber evaluar los riesgos y sacar mayor provecho de este tipo de coyunturas.

En resumen, las dudas sobre NGC afectan la percepción general de Trinidad en el tablero energético, pudiendo influir en la renovación de licencias estadounidenses tanto para la isla como para los distintos proyectos en curso con Venezuela. Podira influir en la disposición de las multinacionales a comprometer o exponer capital en proyectos transfronterizos que no garantizan estabilidad a lo largo de la ventana de recuperación de valor. Trinidad apuesta a tener acceso al gas venezolano para contrarrestar el desplome de su producción y su escasez de reservas, sin embargo, la controversia NGC-Moody’s llega en un momento delicado que incluye una economía bajo presión, industrias en deterioro necesitadas suministro de gas confiable al largo plazo y crecientes debates internos sobre deterioro gubernamental y el descontrol en las empresas estatales. Pero Venezuela debe reducir su exposición y evitar verse envuelta en negociaciones fallidas.

El tiempo conspira en contra de la isla por su cada vez más reducida producción y tambaleante economía. Pero la isla tiene un gobierno comprobadamente adverso a los intereses Venezolanos.

Venezuela no debe invertir ni exponer un solo centavo en proyecto alguno con Trinidad. Que sean otros los que arriesguen y no nuestra nación,. Nuestro país tiene el recurso que ellos necesitan y por ende ellos deben asumir el riesgo, no Venezuela.

Difícilmente transnacional alguna se va a aventurar a invertir grandes capitales en medio de una política agravada por un macabro juego de sanciones y licencias. Ese es el caso de los activos de Venezolanos de gas en Costa Afuera, que están siendo considerados para suplir gas a Trinidad. Proseguir con las negociaciones en ese sentido es crear un ambiente de incertidumbre política y financiera, no solo para Venezuela, sino también para las transnacionales.

Einstein Millán Arcia: Asesor Petróleo y Gas “Upstream”. Estudios de Especialización a inivel de doctorado en flujo de fluido en medios porosos – The University of Oklahoma, 1991; Master of Science Petroleum Engineering – The University of Oklahoma, 1990; Ingeniero de Petróleo Universidad de Oriente, 1979.

 

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