De Al norte de la sangre
XI
Yo que en la vida solo he conocido
la rosa de presencia fugitiva;
yo que busqué la eterna siempreviva
del amor y su fuego defendido.
Yo que en el cauce de lo ya vivido
puse a gemir mi carne pensativa;
yo que ignoro la causa primitiva
de mi vivir y mi naciente olvido,
alabo el soplo de la primavera,
la incierta lumbre que en secreto admira
el despojado corazón que espera.
Alabo mi vivir humilde y denso,
mi corazón de tintes indefensos,
que es más oscuro cuanto más se mira.
Ana Enriqueta Terán (Valera, 1918 – Valencia, 2017). Poeta y diplomática. Trabajó como delegada de la Asamblea de la Comisión Interamericana de Mujeres en Buenos Aires en 1949. En el año 1952, se retira de su carrera diplomática para dedicarse a la poesía. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1989, y le fue otorgado el doctorado honoris causa por la Universidad de Carabobo en 1989. Publicó los libros Al norte de la sangre (1946), Presencia terrena (1949), Verdor secreto (1949), De bosque a bosque (1970), El libro de los oficios (1975), Libro de Jajó (1980-1987), Música con pie de salmo (1985), Casa de hablas (1991), Alabatros (1992), Antología poética (2005), Construcciones sobre basamentos de niebla (Monte Ávila Editores, 2006), Otros sonetos de todos mis tiempos (2014) y Piedra de habla (2014).

