Los apagones no programados se han acentuado en el Táchira, afectando gravemente la vida cotidiana de los ciudadanos. La crisis eléctrica que atraviesa el estado Táchira ha alcanzado niveles críticos no solo en San Cristóbal, sino también en otros municipios como Torbes, capital San Josecito y Guásimos, capital Palmira, donde las fluctuaciones son constantes y los cortes se alargan por varias horas. Los apagones no programados se han acentuado en el estado, afectando gravemente la vida cotidiana de los ciudadanos.
Representantes de las comunidades del municipio Torbes expresaron que han llegado a pasar hasta 13 horas sin electricidad de manera continua. Esta prolongada interrupción del servicio imposibilita actividades básicas como la conservación de alimentos, el acceso a servicios y el desarrollo de labores diarias.
“Nos tienen castigados, prácticamente humillados. El fin de semana pasado fueron 13 horas continuas sin electricidad, desde las 7:00 am hasta las 8:45 pm; llegó 10 minutos y se volvió a ir”, explicó Gabriel Medina, representante del municipio.
Asimismo agregó que “se han dañado equipos, diferentes aparatos, tengo una vecina que necesita tener la insulina refrigerada. Las autoridades no tienen conciencia de nuestro municipio. Dependiendo del día, nos pueden llegar a quitar la luz nueve horas; no hay planificación. No hay tranquilidad. Esto nos afecta a todos, afecta a la salud, todo”.
Por su parte, los vecinos del municipio Guasimos aseguran que la situación se siente “como si se burlaran” de ellos. Explican que, durante las pocas horas que cuentan con el servicio eléctrico, comienzan constantes fluctuaciones de voltaje que afectan gravemente los equipos eléctricos de la comunidad.
Franklin Ramírez, representante de Palmira, explicó que la situación en el municipio es complicada. “La situación es pésima, nos quitan la luz cuatro horas y la dejan solo media hora. Se les ha ido la mano; nos dijeron que iban a quitar la luz cuatro horas y se fue ocho. Aquí la luz no se va, ellos la quitan”.
Los afectados reiteran su llamado a las autoridades competentes para que atiendan de manera urgente esta problemática que no solo vulnera su calidad de vida, sino que también representa un riesgo para la salud pública y seguridad de ambos municipios.
María Cárdenas – La Prensa del Táchira.

