pancarta sol

Rodolfo Izaguirre: Domar el alma

Creo haber salvado a lo largo de mi avanzada edad, impedimentos y obstáculos ideológicos que me han permitido domar al alucinado animal que tanto estremecía mi alma. A tiempo, dejé a un lado el desvarío marxista que inevitablemente acaba en una furiosa tiranía demencial; tampoco acepté enteramente, siendo joven, a la social democracia ni al social cristianismo, a pesar de fortalecer en mí una serena liturgia de vida. Pero hoy evidencio que me cuido de los malos poetas porque, para mí, Dios existe en la poesía y acosado por el terror chavista descubro que en mi vida nunca hubo adecos ni copeyanos, sino demócratas que merecen apoyo y consideración, enfrentados igual que yo, al despiadado autoritarismo bolivariano ya en caída.

Estuve presente, sin ser adeco, en las exequias de Carlos Canache Mata, dirigente histórico de Acción Democrática y en la misa que ofreció Luis Ugalde para honrar la memoria de Octavio Lepage. De la misma manera, asistí al sepelio de Román Chalbaud, chavista, porque fue mi amigo durante más de setenta años.

Se está forjando en mí una nueva fortaleza de espíritu que me abre amuralladas puertas antes infranqueables. No solo permanezco vivo y con la mente abierta, sino que estoy aprendiendo a vivir porque me busco a mí mismo y creo encontrarme con alguien que podría parecerse al nuevo venezolano que invento y comienza a ser.

 

Tradución »