Ésta será mi venganza:
Que un día llegue a tus manos el libro de
un poeta famoso
y leas estas líneas que el autor escribió para ti
y tú no lo sepas.
***
Me contaron que estabas enamorada de otro
y entonces me fui a mi cuarto
y escribí ese artículo contra el Gobierno
por el que estoy preso.
***
Tú que estás orgullosa de mis versos
pero no porque yo los escribí
sino porque los inspiraste tú
y a pesar de que fueron contra ti:
Tú pudiste inspirar mejor poesía.
Tú pudiste inspirar mejor poesía.
***
Si tú estás en Nueva York
en Nueva York no hay nadie más
y si no estás en Nueva York
en Nueva York no hay nadie.
***
Uno se despierta con cañonazos
en la mañana llena de aviones.
Pareciera que fuera revolución:
pero es el cumpleaños del tirano.
Ernesto Cardenal (Granada, 1925 – Managua, 2020) fue poeta, sacerdote, escultor, teólogo y escritor, así como también ejerció de ministro de Cultura en Nicaragua entre 1979 y 1988; además fue miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua (2010) y doctor Honoris Causa por la Universidad de Valencia (1987), la Universidad de Huelva (2013) y la Universidad de Valparaíso (2014). Asimismo, fue distinguido con los siguientes premios, entre otros: Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2009), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2012), Premio Internacional Pedro Henríquez Ureña (2014), Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío —máxima distinción de su país— y el Premio Mario Benedetti (2018). Ha publicado, entre otros libros Hora 0 (1960), Gethsemani, Ky. y Salmos (1964), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El Estrecho Dudoso (1966), Homenaje a los indios americanos (1969), Vida en el amor (1970), Canto cósmico (1989) o Telescopio en la noche oscura (1993). También tres volúmenes dedicados a sus memorias: Vida perdida (1999), Las ínsulas extrañas (2002) y La revolución perdida.

