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Pedro Mosqueda: Las tripas

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Domingo Kultural.

Intestinos y cerebro están bien conectados. Ese eje comparte millones de neuronas, ahora finalmente lo sabemos. Y aquello de que hay gente que piensa con el estómago, ¿se acuerdan? ¡Era una acusación despectiva que ha resultado ser real! Y ahora resulta que se trata de una posición muy honesta y sabia.

Se piensa con el estómago y también con las tripas, porque todos estos órganos y sistemas interactúan. Qué horror para los que defienden el pensamiento cerebral pulcro, racional, sin detritus ni bacterias. No es metáfora.

Las últimas investigaciones científicas presentan hallazgos muy importantes, centrados en especial alrededor de la microbiótica de los insten tinos; y sugieren ya el uso de psicobióticos con efectos psiquiátricos. ¿Cómo decirlo sin que nos acusen de escatológicos? Pues que hay mojoncitos felices y mojoncitos tristes y deprimidos, y los primeros son los mejores para mantener la salud.

Hay pruebas contundentes de que todo nuestro sistema inmunitario y las enfermedades mentales están ligados a la microbiótica intestinal. Lo que quiere decir -llevando el argumento al límite- que dependiendo de nuestro «humor», podemos elevar la eficiencia de nuestro sistema inmunitario, es decir, que «barriga llena corazón contento» son grandes preventivos contra todo tipo de enfermedades, incluido el cáncer.

Hace poco leí en la prensa de España sobre el funcionamiento de bancos de heces fecales, igual a los bancos de sangre. Es un modelo de asistencia pública que busca trasplantar microbióta fecal con el objetivo de tratar infecciones graves. La donación es voluntaria y los donantes son sometidos a estrictas normas y exámenes rigurosos. Los mojoncitos tristes crean infecciones, que se pueden sanar injertando mojoncitos felices. Vive Dios…

Les dejo hasta aquí la introducción, y una efeméride, un recuerdo y un guiño a nuestro recordado Arístides Bastidas, un gran periodista, famoso por su columna en El Nacional «La Ciencia Amena» que abordaba de manera muy sencilla los vericuetos complejos de la ciencia. Publicó 20 libros. Fue galardonado por la UNESCO y nació un día de marzo de 1924, hace 102 años.

Listo, nos vamos ahora de Domingo Kultural; regresamos a nuestro epicentro:

-Dejaré de escribir, no voy a publicar más una novela- le dijo Gabriel García Márquez a su amigo Javier Cercas.

-Lo siento- le contestó el escritor español- ¿Y eso por qué?

-Mira Javier. Yo soy un viejo: Yo sé engañar a todo el mundo, si quisiera, podría hacerlo.Pero lo que no puedo engañarme es a mí mismo. Y si los libros no salen de las tripas, es mejor no escribirlos.

Las tripas

Todo el cuerpo y quien quiera te pueden engañar. Pero las tripas no te engañan jamás. De manera que el mundo sería mejor si ponemos el foco en los intestinos. Es decir, en las tripas.

Este jueves 26-3-2026 murió Pánfilo (Juan Carlos González) un personaje de las calles habaneras. Se hizo famoso en el 2019, irrumpió de manera inesperada y desesperada en medio de una entrevista que les grababan en la calle a unos artistas y lanzó su grito de Jama ¡Comidaaaa!

Lo dijo todo: en Cuba hay hambre. Estuvo preso dos años.

Acaba de morir en la calle, en indigencia total. Nada nuevo, la indigencia allí – y en Venezuela también- es normal.

Vivió como todos los cubanos -menos los de la nomenklatura- sin esperanzas y desnutrido.

Tenía las tripas vacías.

A partir de ahora, y luego del 3 de enero, mi discurso es: menos cerebro, menos lengua pomposa, y más tripas.

Nos vemos por ahí.

 

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