pancarta sol scaled

Sin cronograma y turbia la dura realidad que enfrentan los maracuchos con el agua

Compartir

 

Lo que debería ser un derecho básico se ha convertido en una carrera de obstáculos y gastos imprevistos para los habitantes de los sectores El Tránsito y Las Lomas, en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia.

Sin cronograma y turbia: La dura realidad que enfrentan comunidades de Maracaibo con el agua.

Los vecinos denuncian que el cronograma de agua es un “misterio” pues solo aparece, con suerte, cada quincena, convirtiéndose en una espera que desespera mientras la incertidumbre es constante en estas comunidades.

“A veces lo estás esperando 15 días y son 17, 18 días y no ha llegado. Y eso es difícil”, comentó Grisell Fernández, una de las afectadas, resaltando que la planificación familiar es imposible bajo estas condiciones. ​ ​

Cuando el agua por tubería falla, el bolsillo sufre. Las familias se ven obligadas a recurrir a camiones cisterna para comprar pipas de agua, y botellones para poder cubrir necesidades básicas como cocinar y beber.

Sobre los precios, hay que resaltar que una pipa de agua cuesta 1.50 dólares (aproximadamente 600 bolívares según la tasa); un tanque de 5 pipas sale en 7.50 dólares a la semana. Asimismo, un ​botellón de agua son 170 bolívares. ​

Para una familia promedio, este gasto es insostenible. “En una casa siempre se necesita mucha agua, más si tienes niños pequeños”, relató una madre del sector, quien explicó que debe “estirar” el tanque para que rinda los 15 días de “sequía”, llegando siempre con lo justo. ​ ​

Agua turbia

El problema no es solo la ausencia del líquido, sino la pésima calidad con la que llega cuando finalmente abren las válvulas.

Los testimonios coinciden en que el agua que sale por la tubería no es apta para el consumo inmediato. ​“Llega agua turbia, demasiado sucia, y hay que esperar que ella siente para uno poder usar el agua para cualquier uso”, denunció la habitante Yanitza Villalobos, quien se enfrenta constantemente a esta problemática.

​Esta situación obliga a los marabinos a consumir entre dos y tres botellones diarios; por ello, el costo de la vida en Maracaibo se refleja hasta en el agua.

Por ahora, los residentes de El Tránsito y Las Lomas siguen atrapados en un ciclo de espera, filtrando agua sucia y contando bolívares para poder llenar, al menos, un envase para terminar el día.

Yujath Barrios – Fe y Alegría Noticias

 

Traducción »